Nadie sabe cuál será el rol que jugará el ministro del Interior Rogelio Frigerio en las elecciones de 2019, cuando los entrerrianos deban votar gobernador. No se sabe siquiera si él mismo quiere gobernar Entre Ríos.
Si Frigerio quiere, será Luz Alcain 22 Ago, 2017
Y aunque no hay nada definido, en el PRO ya se entusiasman con la posibilidad de que encabece la propuesta de Cambiemos para la provincia en 2019.
“Toda la dirigencia habla de Frigerio gobernador” Redacción de Página Política 08 Sep, 2017
En las conversaciones políticas que mantienen dentro de Cambiemos, los impulsores de una candidatura a gobernador de Frigerio advierten sobre un posible escenario para 2019: que el gobernador Gustavo Bordet decida convocar a elecciones provinciales separadas de las nacionales.

“Si yo fuera Bordet haría eso”, razona ante Página Política un dirigente de Cambiemos. Y argumenta: “Desdoblando los comicios, Bordet podría provincializar la pelea, por fuera del calendario nacional. El PJ no hizo una mala elección, sacó el 42,5% de las PASO”, advierte.

En el gobierno provincial manejan encuestas que otorgan una alta imagen positiva a Bordet. Por eso fue que buscaron provincializar la campaña. No lo lograron, y en las PASO, la que se presentó como su lista quedó por debajo de Cambiemos. La ola nacional a favor de Cambiemos fue más fuerte.

Bordet no pudo provincializar una campaña para una elección nacional, pero en 2019 puede separar la elección provincial de la nacional, para no tener que volver a enfrentar a Macri. Sin una referencia nacional fuerte, fruto de la división peronista que el propio macrismo alienta, sería lógico que los mandatarios del PJ buscaran desdoblar las elecciones.
Un argumento más
La advertencia sobre la posibilidad de un desdoblamiento es formulada en Cambiemos como un argumento a favor de una candidatura de Frigerio. Si se llegara a ese escenario –el más favorable a Bordet- Cambiemos debería poner en la cancha a su mejor jugador, razonan.

Sostienen que si no se desdoblan las elecciones; si se vota con una boleta sábana que en la punta lleve a Macri buscando su reelección, Cambiemos gana la gobernación. Incluso con un candidato que expresa a una fracción de la UCR, como Atilio Benedetti.

Pero si se desdoblan, la elección se empareja y Cambiemos necesitará del mejor. Por su conocimiento del manejo del estado, por su relación nacional para traer mejoras a la provincia, por tratarse de un cuadro político, incluso por su carisma, creen que Frigerio sería el mejor candidato.

En este razonamiento, Frigerio es, al mismo tiempo, el que más chances tiene de ganar la provincia y el más condicionado por Macri, que le puede decir que lo necesita cuatro años más en su gobierno.

Bordet está facultado para convocar a elecciones provinciales separadas de la nación. Pero ¿Frigerio se lo permitiría? ¿Es tanto como dicen el poder que el Ministro del Interior tiene sobre la gestión de Bordet? “Le cierra la canilla y no puede pagar los sueldos”, es la gráfica frase que se repite para explicar el costo de una confrontación de Bordet con Frigerio. La pregunta sería, entonces, si desdoblar las elecciones implicaría necesariamente confrontar.

Ya pasó

Antecedentes no faltan. El más reciente es el que decidió el gobernador Jorge Busti en 2006, cuando convocó a elecciones provinciales para marzo de 2007, a fin de beneficiar a su delfín político, Sergio Urribarri.

Cristina Fernández nunca se llevó bien con Busti. Y el entonces gobernador, que había hecho esfuerzos para sintonizar con Néstor Kirchner en 2003 (por eso llevó en su fórmula a Pedro Guastavino), temía que en 2007 Cristina pegara su boleta como candidata a presidenta a la de Julio Solanas, que por afuera del PJ (como candidato de la Lista 100) discutía la decisión de Busti de haber elegido a Urribarri como sucesor.

No hubo pegado de boletas. Las elecciones provinciales se hicieron en marzo y las presidenciales en octubre.

Otro ejemplo, pero inverso. El de 1999, también protagonizado por el tres veces gobernador recientemente homenajeado, padre de la criatura peronista que habita hasta nuestros días en Entre Ríos.

En el ocaso del menemismo, Busti decide no separar la elección provincial de la nacional y, gracias a eso, el radical Sergio Montiel accede a su segunda gobernación. A pesar de que el candidato del PJ, Héctor Maya, había obtenido más votos que ningún otro postulante a la gobernación del peronismo hasta ese momento (luego lo superaría Urribarri en 2011), la ola nacional de la Alianza que llevó a la presidencia a Fernando de la Rúa fue más fuerte.

En el peronismo se lo recriminaron a Busti por años. Pero quien se hiciera llamar “líder indiscutido del peronismo entrerriano” nunca quiso que naciera otro liderazgo en el PJ que le hiciera sombra.

Por eso mismo fue que en 2007, sin posibilidad de reelección y tras fracasar en el intento para que su esposa sea la candidata, puso a Urribarri, pero para que le cuide el sillón de Urquiza por cuatro años. Así le fue. El alumno fue más duro que el maestro.

Fuente: Página Política

Claves

Entre Ríos Cambiemos Frigerio Bordet

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles