A través de Facebook, varios dirigentes de la CTA Paraná que conduce Ricardo Sánchez advirtieron que se estaría cerrando la casa que la organización ocupa desde 2003 en calle Tucumán 280.

En esos post, de Silvina Calveyra y de Manuela Muñoz, entre otros, se cuestiona con dureza alguna decisión al respecto del líder de la CTA opositora, el estatal Pablo Michelli. Además, se deja entrever un duro enfrentamiento con el sector que conduce la CTA a nivel provincial, que asume en octubre, y que lideran la agrupación 1° de Mayo y Anusate (ATE); y la Rojo y Negro de Agmer Paraná.

Ante la consulta de Página Política, se afirmó que desde CTA Micheli a nivel nacional se hizo saber que la partida mensual que permitía sostener la casa y algunos gastos ya no se gira y el alquiler ronda los 6 mil pesos. La decisión sería que esos recursos pasen a ser administrados por la CTA Entre Ríos que responde a Micheli.

El asunto es que para CTA Paraná las diferencias con Anusate y la Rojo y Negro impedirían la convivencia en la misma sede. Y en los hechos, ya no se administran los recursos para que la casa de calle Tucumán siga en pie con la dinámica que tiene actualmente, protagonizada, especialmente, por el Sindicato de Empleadas en Casas de Familia; el movimiento de jubilados y últimamente los trabajadores en conflicto con Redengas.

En unidad

Esteban Olarán, quien a partir de octubre asumirá al frente de la CTA Entre Ríos que responde a Micheli, dijo desconocer el conflicto planteado por la seccional Paraná.

Dijo que, al momento de plantearse donde funcionarán, se tiene en cuenta que “está la casa de CTA en calle Tucumán”. “En principio funcionaríamos allí porque es el espacio que ha venido sosteniendo la CTA Micheli. Lo de CTA Paraná está resuelto. Hay montón de lugares donde se puede trabajar. Nos preocupa más cómo vamos a hacer funcionar todas las mesas del interior”, jerarquizó el dirigente de ATE que insistió con su “sorpresa” por este planteo acerca de la sede del que “en ningún momento se ha charlado”.

“Esa casa histórica de CTA Paraná, en todo caso, podrá ser también la casa de CTA Entre Ríos para optimizar recursos”, sugirió y en ningún momento planteó la imposibilidad de esa convivencia.

Puso de relieve que la novedad está dada porque ahora hay una conducción provincial. En efecto, tras la fractura de la CTA, hay dos CTA provinciales, una más cercana a Hugo Yasky, con Luis Gálligo a la cabeza; y otra, la que a partir de octubre encabezará Olarán. Otra novedad que asienta el estatal es que “hay seis mesas nuevas y hay para formar cuatro mesas más” en distintas localidades de la provincia.

En suma, marcó que ya no es exclusividad de CTA Paraná la representación en Entre Ríos de la organización nacional aunque marcó que “en ningún momento se planteó afectar el trabajo o dejar de reconocer la acción de CTA Paraná. Al contrario. Tanto que estamos trabajando juntos a nivel provincia”, dijo y recordó que su conducción tendrá, en el segundo lugar como secretaria General Adjunta, a Silvina Calveyra.

“Lo ideal sería que trabajemos juntos. En unidad con todos los compañeros que han estado en la calle”, remarcó.

No todo es lo mismo en la oposición

De fondo, hay cuestiones de política partidaria e internas en los gremios de base de la CTA que, indefectiblemente se terminan por trasladar a la organización.

De un lado, en la CTA Paraná, hay más afinidad con un sector de la Rojo y Negro de Agmer, el que conduce César Baudino. A nivel de política partidaria, hubo dirigentes que se sumaron, en las PASO, a una de las listas que compitió en la interna del FAP, el que encabezó la diputada María Emma Bargagna. Luego de esa instancia, la decisión fue acompañar a los candidatos de Nueva Izquierda.

En la CTA Entre Ríos, conducida por Olarán, hay cercanías con la agrupación 1° de Mayo, de la Corriente Clasista y Combativa (CCC); con el liderazgo de Alejandra Gervasoni y Roque Santana en la agrupación Rojo y Negro; y con Anusate de ATE.

En lo partidario, hay una variedad de expresiones, pero mayoritariamente hay militantes del Partido Comunista Revolucionario (PCR) que apostaron y llevaron candidatos en aquella elección del FAP, también en la boleta que auspició Bargagna. En rigor, esa lista de precandidatos fue una última vez de la convivencia: Silvina Calveyra fue el nombre en un cuerpo de la boleta; y Víctor Sartori, de la CCC y el PCR, en el otro.

Sede con historia

La sede de calle Tucumán se abrió en tiempos de la conducción de CTA Paraná de la estatal y trabajadora del Iosper, Graciela Benavidez, en 2003. Colaboró con costear esa sede quien entonces era secretaria General de CTA Entre Ríos, la docente Beatriz Montaldo que dejó su puesto sindical para pasar a ocupar una banca provincial como diputada del Nuevo Espacio.

Luego, con la conducción de Ricardo Sánchez que ahora fue reelecto para un nuevo mandato a partir de octubre, la sede pasó a constituirse en el espacio más claro de referencia de la CTA Micheli.

En esa casa, se ha alojado el trabajo sindical de organizaciones del sector privado, mayoritariamente, sin organización gremial o que padecen la burocracia sindical en su peor expresión. Hubo periodistas, tarjeteros, trabajadoras sexuales organizadas en AMMAR, transportistas, empleadas en casas de familia, jubilados, empleados de comercio, entre otros.

Fuente: Página Política

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