Del tema se viene hablando hace más de una década. Entre los radicales entrerrianos, la actualización de las normas que regulan la vida partidaria es un debate siempre presente y largamente postergado.

A los radicales les gusta el debate y conforman el partido de la provincia con más apego por la institucionalidad. Esa combinación de factores hace que el proceso de reforma de la carta orgánica partidaria sea un asunto político central por el que pasa buena parte de la discusión de poder puertas adentro de la UCR.

Al calor de los aires de reforma política que se alientan desde los gobiernos nacional y provincial, este parece ser el año indicado para que los radicales cierren este viejo debate, que en los últimos meses se reflotó en cuatro congresos regionales, preparatorios del congreso provincial que el partido tiene convocado para el 6 de agosto con el único propósito de aprobar la reforma de sus estatutos partidarios.

Cambios

Los proyectos que se discuten son muchos, pero hay tres centrales:

- Lista de diputados. La carta orgánica dispone que el armado de la lista de candidatos a diputados provinciales se realice del siguiente modo: del primero al quinto lugar por distrito único y del sexto en adelante hasta completar la nómina, con un representante por departamento, ordenado según los resultados que obtuvo el partido en la elección anterior, de modo de beneficiar a los distritos en los que la UCR tuvo un mejor desempeño electoral. Lo que se propone es suprimir este sistema y permitir que el armado de la listas se realice en forma completa por distrito único, es decir, que se tome a la provincia completa como distrito y no se atienda la representación departamental. Junto con esto se plantea poner un límite al distrito único disponiendo que en la lista de 34 diputados no pueda haber más de dos candidatos por departamento. Aunque naturalmente los distritos más grandes tienen más protagonismo político, se busca evitar que se complete la lista con candidatos de los cuatro o cinco departamentos más poblados de la provincia. Se pide este cambio para facilitar el armado electoral. Cumplir con esta disposición de la carta orgánica se ha vuelto una imposibilidad cada vez que la UCR ha ido en alianza con otras fuerzas, como pasó en 2015.

-Congreso partidario. El congreso provincial de la UCR tiene 358 miembros y su quórum se obtiene con un tercio del total, que implica la presencia de 119 congresales. Se quiere bajar el número de congresales para agilizar el funcionamiento del máximo órgano partidario. Algunos proponen volver al sistema vigente hasta mitad de la década del 80, cuando había seis representantes por departamentos, lo que implicaría una reducción de un tercio, con 102 congresales. Otros proponen seis por departamento más un representante cada determinado número de habitantes. En contra de los que ven este cambio un intento por achicar el partido, de reducir la participación o de ejercer un mayor control sobre la asamblea, se argumenta que en los congresos no son más de 20 o 30 los dirigentes que hablan y debaten y que el grueso se limita a seguir las directivas de la línea interna a la que pertenece. Se propone que, en todo caso, la participación horizontal se produzca en los debates departamentales de los que surjan los mandatos correspondientes.

-Minorías. Actualmente, para alcanzar la minoría en la conducción del partido se exige haber obtenido un piso del 25% de los votos de la interna. Eso da derecho a ocupar tres vocalías sobre un total de 21 miembros del Comité Provincial. Es lo máximo a lo que puede aspirar una lista, aunque haya perdido con el 49% de los votos. Se propone bajar ese piso, de modo que pueda obtener representación no sólo la lista que salga segunda, sino eventualmente la que quede en tercer lugar. Además se quiere integrar la minoría también en la mesa de conducción (presidente, vice, secretario, tesorero, etc.) y distribuir las vocalías en forma proporcional a los votos obtenidos.

Las boletas

No son los únicos temas. También se proponen medidas de equidad de género para ocupar cargos partidarios; crear una secretaria del mujer; permitir a los miembros de la juventud partidaria participar de las elecciones de los mayores; y hasta modificar el sistema de elección de autoridades adoptando la modalidad de la boleta única. Una de las ventajas que se exponen a favor del sistema de boleta única es la economía de recursos, dado que se imprime una boleta por votante. Trasladado a una interna como la de la UCR entrerriana esto implica terminar con un sistema de papeleta sabana en el que “imprimimos 200 mil boletas y nos votan 20 mil afiliados”, comparó el autor de la iniciativa, Pablo Oroño, que oficia como apoderado del partido.

“Parecía que iban a ser dos o tres puntos y terminamos discutiendo un amplio abanico de reformas”, comentó el presidente del congreso radical, Luis Kirpach. El dirigente se mostró entusiasmado con la posibilidad de concretar una reforma “en la que ya ha trabajado y ahora trabaja mucha gente” y para la que, por ejemplo, se reflotó “un estudio que hicieron afiliados en 2012, con el doctor Jorge Cura al frente, donde se debatió mucho este tema y que estuvo cajoneado durante cuatro años”.
Fuente: El Diario - Página Política

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