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La diputada Elisa Carrió estuvo en Paraná para presentar su libro “Humanismo y libertad”. En un extenso mano a mano con un puñado de medios, entre otros Página Política, la diputada reiteró en varias oportunidades que ella no se lleva bien con el mundo de la política.

Sólo en ese contexto puede expresar su “estrategia” en la que explica sus últimos movimientos, su ida de UNEN y la búsqueda de un acuerdo con el PRO de Mauricio Macri. De otro modo, desde la política, su rumbo podría ser calificado, por lo menos, como cargado del pragmatismo más absoluto.

En una extensa entrevista, habló de filosofía, del liberalismo, de Grecia, de la historia argentina y la del mundo. Dijo que su “estrategia” atraviesa por el “peor momento” por la desconfianza que generarían sus pasos. De todos modos, vaticinó que “terminará bien” con un acuerdo amplio del que no se bajará el socialismo.

Descartó la posibilidad de un acuerdo con Macri previo a las PASO. Y apuntó que será el electorado el que defina. Asumió que cambió su visión respecto del jefe de Gobierno porteño forzada por “el avance del narcotráfico”.

Dijo estar desinteresada por la realidad política de las provincias y se negó a dar opinión respecto de Sergio Urribarri o de Alfredo De Angeli. Respondió con una ironía a la decisión de sus ex aliados en Entre Ríos, Juan Domingo Zacarías y Adriana de la Cruz de Zabal de sumarse a las filas de Sergio Massa. “Les agradezco que se hayan ido, a Dios, a la virgen, a todos los santos”, dijo. Más tarde, lamentó que Adrián Pérez haya optado por el tigrense: “Me llevaron a un hijo”.

De entre los entrerrianos, rescata a los tres ex diputados nacionales que triunfaron en Entre Ríos tras el conflicto del campo, en 2009: Atilio Benedetti, Hilma Ré y Jorge Chemes. Estos dos últimos están hoy allegados al PRO y de algún modo se ocupan de coordinar la visita de la legisladora a Paraná. Comparten el encuentro, junto a la colaboradora de prensa de Alfredo De Angeli.

La estrategia Carrió

“Es la misma estrategia de 2007. Mi partido que era el ARI quería quedarse chiquito. No se podía disputar la Nación así. Había que ir por una Coalición Cívica más grande, con Patricia Bullrich y demás, Toty Flores. Yo que hice, renuncié a la banca y al partido. Todo el mundo dijo ‘Carrió se suicidó’. Seis meses después sacamos el 24 por ciento”, resume. El mozo le trae un plato extraño consistente en una feta de jamón cocido y otra de queso, semiderretido.

“No sé quién va a ganar. Eso lo decidirá el pueblo. Pero si vos no disputás la Nación, no disputás nada. Si disputás una intendencia y no disputás los valores no disputás nada. A mí no me interesan los cargos. Ahí se equivoca Nelson Castro que dice que yo tengo hibris. Él tiene hibris. Ojo, con el poder médico. Yo no quiero los cargos, quiero la libertad”, dice. En algún momento advierte: “Yo administro una verdad terrible. Yo digo el 0.5 por ciento de lo que sé”.

“UNEN se cierra y dice ‘Vamos solos’. Así se pierde. Primero instalás una idea. Por eso nunca hablé con Mauricio Macri hasta que me separé de los presidenciales. Todos hablaron menos yo. Si el voto no peronista estaba dividido, la posibilidad está dada por juntar voto por voto. No sé quién puede ganar. Pero algunos sólo miran que quieren ganar una provincia o sostener los diputados. Además, tienen cierto escepticismo. No creen que puedan ganar. Yo si creo", afirma.

La acompaña una mujer. También un hombre. Ambos más de 50 y pico de años. El no cumple un rol específico. Escucha. Se sirve algo en la barra del bar, cercana a la mesa de Carrió. La mujer, en cambio, no pierde pisada a la conversación. Sin cesar, toma fotografías con una Tablet de protector rosado.

“Se me cierra todo. ¡Y se anticipan los tiempos, chicos! --dice y parece reprochar que no se lo vea, que no se reaccione--. En enero está lo de la deuda. Yo huelo los tiempos políticos, tengo 20 años de experiencia. Si UNEN y PRO no entran juntos en la provincia de Buenos Aires en enero, la elección está perdida. Yo qué hago. Presiono, me retiro. Para que se den cuenta, y ahora se van a dar cuenta porque van a ver la envergadura de lo que viene", adivina.

“Cada uno está viendo qué pasa en Entre Ríos, qué pasa en Jujuy. ¡Qué me importa qué pasa! Tenés que tener una fuerza en la provincia de Buenos Aires que sume por lo menos el 25 o el 30 por ciento de los votos. Miren: para ganar la Nación hay que tener el 40 por ciento lo cual es un esfuerzo sobrehumano frente al poder y el dinero de los narcos. En el conurbano hay millones de personas desbastadas", dice.

“Este es el peor momento de la estrategia. Después cuando ellos se decidan se une todo". No tiene pudor de virar del personaje de estratega política al de hechicera que ve el futuro. Con un vestido, casi una túnica de gasa, roja, naranja, verde, amarilla, Lilita vaticina: “No hay segunda vuelta. En octubre, ante el 45 que te va a sacar el PJ, tenés que sacar un 45, un 47 (risas) no sé cómo se va a resolver. Lo que opera como primera vuelta son las PASO. Cuando se den cuenta de su situación objetiva van a acordar. Ya están por acordar”.

Candidatos y aliados

-Pero ¿cómo se puede acordar? ¿Cómo se vuelve de la relación con Binner después de lo que dijo?
-Tengo muy buena relación, yo no dije nada.
-Pero con Cobos, con Sanz. ¿No fue contraproducente su crítica?
-La verdad no ofende. Hay responsabilidades políticas y hay hechos. Y si no se puede preguntar por hechos y por responsabilidades políticas como el financiamiento de la campaña de 2007 no se puede hacer alianzas. Cobos tiene que dar una respuesta. Toda estrategia es una apelación a la historia. Cuando Churchill plantea la estrategia de ganar la segunda guerra mundial la verdad que estaban ya los alemanes tomando toda Europa. Chamberlain dice: Viene Hitler y nos mata. En ese momento Europa está derrotada. Todos decían Churchill está loco. Pero en todo caso vio como era y planteo una estrategia.

Cerca pero sin exagerar

-Usted había dicho que su límite era el PRO
-No, Macri.
-Macri, si
-Siempre tuve amigos en el PRO. Mi límite era Macri. Pero fue girando esa opinión por el avance del narcotráfico. En consecuencia el límite ya es República o narcotráfico. Estudie mucho la vida de Mandela. Tienen una experiencia terrible los negros. No podes entender que el vicepresidente de Mandela sea el jefe del Apartheid. Él pacta. Fui a Sudáfrica. Sólo para preguntar ‘por qué ustedes perdonaron’. Y un chico me dijo ‘porque queríamos la paz, porque si no no había Sudáfrica’.

Va de Cobos a Churchill, de Macri a Mandela. Trasmigra escenarios en tiempos y espacios. Todos encajan en su estrategia para el 2015.

Argentina

“Somos una Nación inventada. Una Nación inventada por la escuela pública. Somos hijos de una Nación soñada como una Nación, una Nación con educación.
-¿Que tiene que ver Macri con todo eso?
-Yo no voy a ir en las listas con Macri.
-¿No hay acuerdo previo a las PASO?
-Nooo. Hay disputa. Si perdí, me retiro. Garantizo la alianza.
-Si yo soy un seguidor de UNEN en Buenos Aires. Y está hablando un dirigente y usted se levanta y se va. (Por la escena recordada con Pino Solanas) ¿Cómo hago yo para confiar en ese espacio?
-Y si me cerró el debate. Yo tenía que hacer un gesto. Hice un gesto. Yo hago semiótica. Un gesto vale más que mil palabras. Yo me voy de una alianza autoderrotada. Pero no me voy al PRO. Hago un puente en pos de una unidad posible, la única ante lo que tenemos enfrente”.

Filosofía

Dice que las diferencias que tiene con Macri supo tenerlas con Pino. “Yo soy humanista, no soy ideológica. No creo en las izquierdas y las derechas”, dice en línea con el discurso del PRO.

“Encuentro que la pobreza es una cuestión moral. No hay izquierdas o derechas”, insiste y mientras firma ejemplares de “Humanismo y libertad”, preguntando uno por uno los nombres de quienes la acompañan a la mesa, recomienda su próximo libro: “Es mucho más lindo "Modernidad- Posmodernidad”.

Se explaya en algunos autores que ella toma, que han adherido al estalinismo y que hoy ven que “la única posibilidad del mundo es una revuelta interior que vuelva al humanismo, a un renacimiento con los valores clásicos. Volver a los principios elementales, a la filosofía. Militaron en el estalinismo. Yo tengo formación liberal, tengo formación marxista porque leo todo. Ambas corrientes son emancipadoras y humanistas. El problema es que una mata a dios, y Marx sustituye a dios por el proletariado. Ambas son humanistas. Lenin es un gran humanista. Stalin ya no”.

La charla va terminando. El público ya se acerca para la presentación del libro. La primera en interrumpir la charla es una mujer, septuagenaria. Se arrima le pregunta algo al oído. Le amasa la oreja, sobre el aro grueso, de plata. Lilita no parece molestarse: “Ah no! Siempre uso aros así, de apretar”, se ocupa en responderle y le añade alguna precisión en relación al caso de los aros de colgar y los agujeritos.

La era K

“Estamos viviendo un autoritarismo terrible. Un populismo corrosivo de la Nación argentina. Las nuevas generaciones estan sin parámetros, sin principios, a la deriva de uan nación. Y la gente mas pobre desamparada a la luz del narcotráfico.
-¿Qué deja la década kirchnerista?
-No se lo que va a quedar. Vamos a tener que ver cuando termine.
-Y que suponía que iba a ser cuando Néstor Kirchner la comenzó con el 22 por ciento de los votos.
-Sabia que era corrupto. Por eso dije hay que votarlo con reserva moral. Pensaba que ella era honesta. De veras. Nunca pensé esto. Ni siquiera cuando denunciamos en 2004 a Lázaro Báez. Los jueces tardaron 12 años en darse cuenta (guiña el ojo).

Fuente: Página Política

Claves

Carrió

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