A 20 días, tironeos entre la unidad y la interna

Por estas horas hay movimientos fuertes en dos sentidos: por un lado, la unidad que Urribarri dejó entrever que prefiere; del otro, las resistencias de quienes se sienten fuertes para “el baño de humildad”.

La versión que decía que José Allende abandonó las filas de Adán Bahl, desmentida media hora después por el propio Allende, pareciera ser sólo una parte ínfima en la que mostró la cola un fortísimo movimiento en las filas del Frente Para la Victoria. Es que sólo falta poco más de 20 días para el cierre de listas de cara a las PASO.

Por estas horas, hay conversaciones cruzadas, movimientos jugados en el tablero, enroques y piezas claves que intentan dar o evitar un jaque mate.

Las piezas claves, a esta altura, son los precandidatos a gobernador. Es allí donde se juega, casi exclusivamente, el modo en que terminará de configurarse el tablero.

Mientras, nadie desmiente el liderazgo de Sergio Urribarri, vaya finalmente en la fórmula presidencial; no habrá disputa a nivel de los candidatos a legisladores nacionales sea Urribarri o no, finalmente, quien encabece la lista para el Congreso; tampoco hay disputa a nivel de la Legislatura porque no hay soldado que desmienta que esa nómina es potestad exclusiva del mandatario provincial y que la adherirá a su boleta cualquier precandidato a gobernador. Y a nivel de la Intendencia de Paraná, las propuestas en danza ya están encolumnadas con una u otra postulación, amén de que la reforma electoral les regaló la posibilidad de pegar con cuanto anotado a la Gobernación haya.

Pues bien, las piezas claves son los precandidatos a gobernador: Adán Bahl, Gustavo Bordet, Juan José Bahillo, Julio Solanas, Marcelo Bisogni. El único que decidió meterse a la tina del “baño de humildad” fue Roberto Schunk, el último en largar y el que menos camino anduvo.

En un puñado de días terminará de definirse el escenario de las PASO. Y los movimientos muy pocas veces mostrarán la cola como anoche, con la versión y desmentida de Allende.

En esos movimientos, habrá conversaciones con distintos niveles de hidalguía aunque Urribarri prefirió describir “un diálogo responsable en busca de consensos”.

El gobernador avisó que se llegaba a este proceso. Anticipó que ese diálogo “puede llevar a unificar propuestas y reducir el número de candidatos”. “Será en estos días que faltan en las conversaciones entre ellos y en diálogo con nosotros también, que podamos encontrar la síntesis. Si la encontramos bien, sino habrá una disputa”, dejó abierta la puerta. Pero que avisó, avisó.