Diputados buscan acordar una salida para el Tribunal de Cuentas

Es para saldar el vacío legal que se evidenció con la acefalía en el Tribunal de Cuentas. Cambiemos se opone a que el gobernador designe un presidente temporario, como lo propone un proyecto del oficialismo. Buscan acordar hoy un

Los diputados provinciales buscarán hoy el modo de saldar el vacío legal que dejó al descubierto la renuncia de Guillermo Smaldone a la presidencia del Tribunal de Cuentas, producida a principios de junio.

La Cámara de Diputados sesionó anoche, en su horario habitual de los martes a las 20, cada quince días. Pero como tienen por delante dos semanas de receso invernal, los diputados volverán a sesionar hoy a las 11.

Anoche se votó la adhesión a la ley nacional de Salud Mental y se dejaron los dos temas más pesados para hoy: la media sanción al tan largamente postergado proyecto de ley de Ética Pública -que finalmente no contó con el aporte del Ejecutivo, como se había anunciado- y el polémico asunto de la acefalía en el Tribunal de Cuentas.

Desde el oficialismo, la diputada Rosario Romero presentó la semana anterior un proyecto de ley por el que insta al Poder Ejecutivo a designar un presidente para el Tribunal de Cuentas de manera provisoria, ante la acefalía que produjo la salida de Smaldone. El texto, en su artículo primero, establece que el elegido será “de manera provisoria y por el plazo improrrogable de seis meses, que empezarán a contarse desde la fecha de promulgación de la ley”.

Esta fue la manera que encontró el oficialismo para saldar un vacío legal luego de que se conociera que el Superior Tribunal de Justicia (STJ) se autoexcluyó de cubrir la vacante de la presidencia del organismo de control por entender que el artículo 18 de la ley orgánica (5.796) del Tribunal de Cuentas, que prevé un sistema de subrogancia, es inconstitucional.

Esta opinión quedó plasmada en una acordada firmada por los vocales en noviembre de 2011. Desde allí que el Alto cuerpo no hace el sorteo para elegir quién sería el subrogante del titular del organismo de control. Todo esto saltó a la luz cuando el pasado 10 de junio Smaldone dio un paso al costado, tras la polémica desatada por el proyecto que presentara el ex gobernador y presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Urribarri, que reglamentaba el Tribunal de Cuentas pero al mismo tiempo ratificaba a Smaldone, cuya designación estaba impugnada en la Justicia.


¿Consenso?

Pero, no bien fue presentada, la iniciativa de Romero fue rechazada desde la bancada de Cambiemos. “No vamos a avalar que nuevamente sea el Poder Ejecutivo, sin participación de la oposición, el que designe, aunque sea transitoriamente y esta vez por una ley, el presidente del máximo órgano extra poder de control, como es el Tribunal de Cuentas”, señaló en su momento el presidente del bloque Sergio Kneeteman.

“Compartimos que no puede estar acéfalo el organismo hasta tanto se apruebe e instrumente la ley de concursos. Pero debemos encontrar un método para designar ese presidente provisorio que no sea una decisión exclusiva del Ejecutivo”, agregó.

Justamente eso es lo que Cambiemos intentará consensuar con el oficialismo. Las conversaciones en ese sentido no llegaron ayer a un entendimiento y continuará hoy por la mañana, en una reunión de comisión que tendrán antes de la sesión de las 11. “Buscamos un proyecto intermedio, por el que podamos consensuar el nombre de un presidente con otra forma de designación, que no se por parte del Poder Ejecutivo”, explicó anoche Kneeteman.

“Estamos viendo otra forma de salvar esa acefalía, viendo si nos podemos poner de acuerdo en una ley para designar a un presidente temporario hasta tanto esté la nueva ley aprobada, sobre la que hay un compromiso del gobernador de comenzar a trabajarla de inmediato”, agregó.

Junto con esto, en Cambiemos buscan aprobar otra iniciativa que propone un sistema de jurado de concurso para la selección de los funcionarios de los organismos de control. Se trabajará para ello en tres proyectos, uno presentado por Kneeteman, otro por Romero y otro por el radical Jorge Monge, que viene del anterior período, pero que conserva estado parlamentario.