Paraná, la ciudad en la que no se estrenó la reelección

Ni en 2007, ni en 2011. Tampoco fue en 2015. La cláusula reeleccionista para intendentes, aprobada en 2007 por reforma a la Ley Orgánica de Municipios y ratificada por la Constitución provincial en 2008, ha tenido impacto en el e

Ya suman tres intentos fallidos. La cláusula de reelección no surte efecto en Paraná. Ese artículo de la Ley Orgánica de Municipios, que habilitó en 2007 la reelección a los intendente impedida hasta entonces, ha cambiado la configuración política en toda la provincia, ha instalado liderazgos luego de dos mandatos, ha generado urgencias de dirigentes por saltar al escenario provincial. En Paraná, nada.

Un conjunto de variables se suman para abonar esta situación. Entre varias otras habría que mirar las características del PJ de Paraná; la historia del peronismo de Paraná que siempre se cuenta desde Concordia; y la cercanía entre el Palacio Municipal y la Casa Gris que minimizan el rol del intendente.

La derrota de Blanca Osuna, que intentó un nuevo mandato en la boleta celeste del Frente Para la Victoria, marca la tercera oportunidad en que esa cláusula, ratificada por la reforma de la Constitución provincial en 2008, volvió a naufragar en el intento.

En rigor, la primera vez que estuvo a disposición de un intendente en ejercicio, fue desechada como opción. Gobernaba Julio Solanas Paraná. Desde el Partido Justicialista se buscó tentarlo con refugiarse en la capital provincial pero el entonces intendente persistió en su pretensión de dar la interna en búsqueda de ser candidato a gobernador contra el entonces bendecido por el ex gobernador Jorge Busti para ese puesto: Sergio Urribarri. No se la hicieron fácil a Solanas. La segunda ley que se votó –si no por las buenas, por las malas- fue la Ley Castrillón (de internas abiertas y simultáneas) que menguó a casi nada las posibilidades de disputar en el seno del PJ contra quien cabalgara con el caballo del comisario.

Solanas inventó la Lista 100. Fue por afuera con el ahora intendente electo de Concordia, Enrique Cresto como compañero de fórmula. La reforma a la Ley 3001 fue letra muerta en ese recambio institucional en Paraná. No así en Concordia, donde Juan Carlos Cresto aprovechaba la posibilidad de ir, con la Lista 100, por un nuevo mandato en la boleta que encabezaba su hijo como segundo del paranaense.

Entre paréntesis. Esa ley de reforma implicó, a nivel electoral, dos otras cláusulas relevantes: 1) se derogó el impedimento a los procesados judicialmente para ser candidatos. Ese artículo tenía nombre y apellido: Daniel Rossi, en ese momento procesado y luego condenado por enriquecimiento ilícito pudo presentarse y volver a ganar un nuevo mandato como intendente de Santa Elena; 2) se instauró la equidad de género para armar la lista de concejales que promovió la entonces diputada de la Red de Participación Popular, Lucy Grimalt, y que el oficialismo votó aunque a regañadientes.

Cada cuatro años

Solanas desistió de buscar su reelección. Intentó por fuera del PJ y postuló para sucederlo a su hermano, el fallecido Raúl Solanas, para que con el apellido y el capital que tuviera como dirigente buscara una nueva gestión con su sello.

No pudo. El caballo del comisario –que era entonces Jorge Busti- llevaba en andas a José Carlos Halle en la boleta del PJ que postuló para la Gobernación a Sergio Urribarri.

El radical Sergio Varisco fallaba por primera vez en su intento de volver a la intendencia que había gobernado entre 1999 y 2003.

Los números fueron así:

1) José Carlos Halle. Frente Justicialista Para la Victoria. 49.904
2) Sergio Varisco. UCR. 40.868
3) Raúl Solanas. Frente Para la Victoria y la Justicia Social. 16.169

Se va la segunda

Mientras Gustavo Bordet, Juan José Bahillo y José Nogueira por mencionar solo tres intendentes peronistas del montón se probaban el traje para un segundo mandato al frente de sus municipios, la suerte era distinta para la dirigencia peronista de Paraná.

Halle buscaba su reelección en los comicios de 2011. La ruptura del peronismo ubicaba entonces a Sergio Urribarri de un lado, del lado del PJ y en la vereda de Cristina Kirchner; enfrente se paraba Jorge Busti, desde fuera del PJ, víctima de la Ley Castrillón a la que había echado mano cuatro años antes como líder máximo del partido de gobierno.

Halle se encolumnó con Busti. Fue fuera del PJ y no pudo. El triunfo fue para la intendenta Blanca Osuna, bendecida por Urribarri y especialmente por Cristina.

Los números fueron así:

1) Blanca Osuna. Frente Justicialista Para la Victoria. 36.1%. 46.754 votos
2) Sergio Varisco. UCR. 25.57%. 33.108 votos.
3) José Carlos Halle. Frente Entrerriano Federal. 23.12%. 29.941 votos

La tercera es la vencida, dijo Varisco

La tercera vez que la posibilidad de reelección estuvo en juego fue el domingo. Blanca Osuna lo intentó, en la boleta del Frente Para la Victoria que estuvo lejos de tener los resultados esperados. Tanto como que Mauricio Macri ganó en Entre Ríos por un millar de votos frente al gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli.

La fractura del peronismo se expresó en el massismo esta vez que postuló en Paraná a Fernando Quinodoz en la boleta de UNA. Varisco tuvo su tercer intento y se alzó con el triunfo. Los resultados, escrutados algo más del 90% fueron los siguientes:

1) Sergio Varisco. Cambiemos. 61.784. 46,26 %
2) Blanca Osuna. Frente Para la Victoria. 42.794. 32,04 %
3) Fernando Quinodoz. 19.741. 14,78 %