Perfil de la nueva conducción partidaria

En el principal partido de Cambiemos seguirá pesando Benedetti. Y suma presencia Varisco, entre otros dirigentes con responsabilidades de gestión, como el propio Galimberti, que hacen presumir un perfil de moderación en la conduc

La renovación de autoridades en la UCR de Entre Ríos tuvo mucho de continuidad, con independencia del perfil que le pueda imprimir el nuevo presidente del partido, el intendente de Chajarí Pedro Galimberti, una figura nueva en el escenario político provincial.

De cara al proceso electoral del año que viene –cuando Entre Ríos renueve su representación legislativa en el Congreso de la Nación- el socio mayoritario de PRO en Cambiemos tendrá una conducción partidaria en la que pesarán, más que ningún otro sector interno, los grupos de dos figuras conocidas dentro del radicalismo provincial: el ex diputado Atilio Benedetti y el intendente de Paraná, Sergio Varisco.

Benedetti encabeza la corriente Illia, el sector interno que es autoridad partidaria en la UCR en los últimos seis años. El ex diputado y actual director del Banco Nación, fue quien, en línea con su referente nacional, Ernesto Sanz, dio los primeros pasos a fines de 2014 para el acuerdo con PRO, que se terminaría sellando en la Convención Nacional de la UCR que sesionó en Gualeguaychú en marzo de 2015.

Varisco es el dirigente del radicalismo entrerriano que salió mas fortalecido del proceso electoral del año pasado, en el que la UCR pudo duplicar el número de intendencias a su cargo y las bancas que ocupa en la legislatura provincial. Con su triunfo en la capital entrerriana –tras doce años de gobiernos peronistas- el intendente se posicionó a fines de 2015 en la primera fila de los aspirantes radicales a gobernar la provincia en 2019.


Gobernabilidad

Contra lo que indica el manual de la unidad, la lista del acuerdo se armó sin la participación del exdiputado Marcelo López, que fue el único candidato lanzado en este proceso para presidir el partido.

Galimberti le ofreció la vicepresidencia pero el dirigente de Concordia no aceptó. También rechazaron ofrecimientos el diputado Ricardo Troncoso y el senador Raymundo Kisser, dos de los referentes internos que, junto con Varisco, habían sido los pilares de la postulación de López.

Cada uno a su modo y muchas veces con visiones contrapuestas, Kisser y Troncoso tienen algo en común: su modo frontal de actuación política.

Del sector que impulsó a López sólo Varisco terminó participando del armado de la nueva conducción partidaria.

Al contrario de lo que se puede espera de un partido presidido por un intendente, que tiene como prioridad gestionar en relación permanente con un gobernador peronista y un presidente de PRO, López proponía un radicalismo más crítico hacia el gobierno provincial y también hacia los socios macristas en Cambiemos.

Con la composición interna que se terminó dando la nueva conducción, es de esperar que la UCR entrerriana no varíe demasiado el perfil de moderación que venía manteniendo y que prefieren los dirigentes con responsabilidades de gestión.