Primer proyecto para el Poder Judicial: achicar el STJ

El vocal del Superior Tribunal de Justicia presentó un proyecto de reforma judicial a legisladores. Propone bajar el número de miembros del alto cuerpo, sancionar por mora a sus pares y le quita atribuciones el Poder Ejecutivo. Lo que no prevé la iniciativa y que tuvo en el centro del debate.

Bernardo Salduna hizo la punta tras el anuncio del Gobernador. El integrante de la Sala del Trabajo del Superior Tribunal de Justicia (STJ) elaboró un proyecto de reforma judicial que ya circula en los despachos de algunos legisladores. La iniciativa, aclara en su primera línea, es a título personal.

El vocal empieza por la composición del alto cuerpo. Ve la “necesidad de reducir el número de miembros”. Salvo Entre Ríos – deja constancia- el único Tribunal que tiene nueve miembros es Misiones. Y, recientemente, Jujuy elevó el número de miembros, “todos sabemos por qué”, ironiza Salduna. El gobernador Gerardo Morales, de extracción radical, nombró a dos magistrados ligados a la UCR para obtener una mayoría favorable.

Para el concordiense, el número ideal sería cinco, como marca la Constitución, aunque supone que ello “demoraría porque sería necesario esperar varias vacantes, por el momento sería bueno dejarlo en siete”, según se desprende del texto.

Salduna explica en su proyecto que “en los recientes conflictivos procesos de juicio político se planteó el temor respecto a la eventual mayoría de la Sala Penal” y “para aventar dicho peligro” cree que “lo mejor sería, directamente, suprimir esa Sala. Ahora que existen las cámaras de Casación estas deben ser las instancias máximas en materia penal. La Sala Penal del STJ no tiene razón de ser. Que sea el pleno del Cuerpo el que, eventualmente, entienda en algún recurso extraordinario si se plantea en un proceso penal o alguna cuestión constitucional”, justificó. E insistió en “quitarle a esa Sala la potestad de amparos, habeas corpus y, en general, temas constitucionales. Que los entienda el pleno del Cuerpo”.

Lo que propone Salduna, al respecto, fue lo que instauró Sergio Montiel cuando le sacó la exclusividad a Omar Carubia, Miguel Carlín y Carlos Chiara Díaz para la resolución de amparos y las pasó al pleno. Jorge Busti, nuevamente en el poder, se la devolvió al trío.

Salas

En el texto enviado a legisladores y que más abajo redacta en formato de proyecto de ley (ver en Adjunto), Salduna refiere a las autoridades del STJ. “Para evitar formación de grupos, bloques o ‘trenzas’ (propone) que la Presidencia y vice del Superior Tribunal, como ocurre en otras provincias, sea rotativa y sin posibilidad de reelección”. Recuerda que su correligionario, Juan Carlos Arralde, propuso esto en la Convención Constituyente de 2008.

El Superior Tribunal tiene plazos para resolver las causas, “pero no tiene sanción y ha ocurrido con alarmante frecuencia”, advierte Salduna y cita el caso de Arralde, quien impugnó la designación de Guillermo Smaldone en el Tribunal de Cuentas, planteo que devino en abstracto tras años de mora.

“Como no existe ningún órgano judicial por encima, nadie lo puede obligar. Aunque parezca increíble, el o la presidenta del Tribunal, aunque la Ley Orgánica le impone ‘vigilar el movimiento de las causas’ carece de ‘poder de policía’ para controlar el cumplimiento de los plazos por parte de los Sres/Sras vocales. Se propone una modificación que obligue al presidente a intimar al vocal remiso y, en caso de retardo injustificado, ello será causal de juicio político”, explica y plantea el vocal.

Otra propuesta es eliminar la potestad del Ejecutivo para disponer la sala a la que será destinado el nuevo vocal que se elija eventualmente. Para Salduna debe ser el propio STJ el que decida la integración de la sala. En la actualidad es el Gobernador el que al momento de designar explicita el destino del magistrado elegido.

A lo que no hace referencia el proyecto de Salduna es a algún control en el manejo de los fondos del Poder Judicial. En rigor los viáticos, tema central en lo que fueron los procesos de juicio político a Carlos Chiara Díaz y Claudia Mizawak. Raro, Salduna reconoció en una entrevista que hubo desmanejo. Al otro día, también en una entrevista y en auto derecho a réplica, se desdijo. La anécdota quedará en los anales de la historia del Poder Judicial. También del periodismo.

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