Senador de PRO reaccionó como un kirchnerista

El senador Mattiauda dio una respuesta típica de un kirchnerista durante los cacerolazos contra Cristina. Repudió el “fogoneo político” de las protestas contra el tarifazo de Macri. Llegó a decir que “la

Finalmente, kirchneristas y macristas son más parecidos de lo que se cree. A la hora de defender a sus gobiernos de las críticas hacia determinadas políticas erradas se van a la banquina.

Como hacían los kirchneristas cada vez que se convocaba una protesta contra algunas medidas de la expresidenta Cristina Fernández, el senador provincial Nicolás Mattiauda se despachó en contra del “fogoneo político” de la movilización en su ciudad, Gualeguaychú, contra los brutales tarifazos impulsados por el presidente Mauricio Macri.

En un parte enviado a Página Política, sostuvo que “está bien que la gente se manifieste libremente”, pero reprochó que haya un “fogoneo político continuo en la ciudad para generar las protestas”. Casi un calco de la respuesta que daban los kirchneristas ante cada cacerolazo contra Cristina.

Si bien insistió en “el derecho que tiene el vecino de manifestarse y reclamar libremente”, apuntó contra algunos dirigentes políticos del oficialismo de Gualeguaychú, que “no sólo promueven las movilizaciones, sino que además las apoyan participando”.

Para el dirigente de PRO, “la gente debe manifestarse sola sin que la política desnaturalice el motivo de la protesta”. Toda una definición sobre el rol de la política.

Golpistas

Mattiauda, un hombre muy cercano al senador nacional Alfredo de Angeli, es consciente de que la dirigencia cambia de roles a veces de un modo grosero, según le toque ser opositora u oficialista.

Tras reparar en “la poco convocante protesta en el verano frente a la Cooperativa de Electricidad ante los cortes de energía, que fue apoyada desde la propia Municipalidad a través de la Dirección de Defensa al Consumidor y algunos dirigentes del FPV”, Mattiauda apuntó -con acierto- contra los que “antes acusaban de gorilas o golpistas a quienes se manifestaban en contra de alguna política del kirchnerismo, y hoy son los primeros en la fila esperando hacer una movilización o protesta”.

Se cuidó de acusarlos de “golpistas” o “destituyentes”, porque el espejo hubiera sido perfecto. Pero desautorizó la participación política en las protestas y, con su silencio sobre las medidas, Mattiauda avaló el brutal tarifazo. Más o menos lo mismo que hubiera hecho un fanático kirchnerista en defensa de cualquier medida de Cristina o de Néstor.