Varisco inauguró busto de Alfonsín

Fue en la plazoleta Yrigoyen, ubicada en 25 de Mayo y Echagüe. El Presidente Municipal destacó la figura del exmandatario sosteniendo que “fue un revolucionario que condujo al pueblo argentino de la dictadura a la democracia, que es la misma distancia de la muerte a la vida”.

Ante una importante concurrencia de público en general y funcionarios municipales, quedó inaugurado el busto del expresidente Dr. Raúl Alfonsín en la plazoleta Yrigoyen, situada en la intersección de calle 25 de Mayo y Echagüe. Este sector de la ciudad fue refaccionado y puesto en valor por la Comuna durante el último mes.

En su discurso, el intendente Sergio Varisco rememoró la figura del Padre de la Democracia, quien “selló la paz con Chile gracias a la intermediación de aquel hombre que fue Samoré, de la Iglesia Católica, porque estuvimos en la época de la dictadura a minutos de entrar en guerra, y luego la labor llevada por Raúl Alfonsín terminó con la hipótesis de conflicto con dos países hermanos como Brasil y Chile en su momento”.


El Intendente dijo ante la importante concurrencia que “es tentador entrar en el discurso partidario, en el discurso de la actualidad política, más aún con resultado electoral que nos benefició, pero me parece que evocar la obra, la vida, las ideas de Raúl Alfonsín, más que un acto del aplauso fácil tiene que ver con la reflexión. Porque Alfonsín fue un hombre cumbre en un momento de la historia Argentina muy importante. Una historia que es muy joven que podemos dividirla en tres períodos. Uno es el de independencia territorial que va del 25 de Mayo de 1810 con Belgrano, Castelli y Moreno fundamentalmente hasta la batalla de Ituzaingó que fue la última librada por la independencia y esa etapa la llena por supuesto el General San Martín con su campaña libertadora sin parangón en el mundo. Una segunda etapa de nuestra historia es la de la reorganización nacional con nuestros caudillos federales que tenía con Urquiza organizando al país y Paraná capital de la Confederación Argentina. Una constitución republicana y federal. Y un tercer período se inicia después que tiene que ver con la irrupción del pueblo argentino. Éramos independientes, teníamos nuestra constitución, pero había que hacer cierta la soberanía popular, había que hacer cierta aquello que decía Yrigoyen que ‘el pueblo dejara de ser gobernado para gobernarse a sí mismo’. Y esta fue la tarea de la Unión Cívica Radical con Alem, con Yrigoyen, 25 años de una larga marcha de 1890 a 1916 que termina con la conquista del cuarto oscuro, con el voto secreto, universal y obligatorio, donde uno puede votar de acuerdo a su conciencia, nadie te manda, el patrón no te ve. Y así Yrigoyen en el 16 fue el primer Presidente elegido por el pueblo. Lo demás es historia. La creación de YPF, los primeros sistemas jubilatorio, la reforma universitaria”, destacó.



Al referirse al período antes citado, Varisco aseguró que aquella agenda tiene que ver con la agenda actual de la Argentina. Y detalló el período de 100 años comprendido entre 1880 hasta 1980 al indicar que “en 1880 nuestro país estaba en el confín del mundo, era un desierto, sin obras de infraestructura, inexistente para el resto del mundo. En los 50 años que van desde 1880 a 1930 nos convertimos en la quinta potencia del mundo en ingreso del producto bruto per cápita. Se hablaba en América de dos grandes potencias, Estados Unidos y Argentina. En solo 50 años pasamos de la nada a estar entre los primeros países del mundo con una educación que iluminaba toda Latinoamérica, con una reforma universitaria que les daba autonomía a las casas de estudios. Y siguiendo los otros cincuenta años de 1930 a 1980 también caímos en el quinto puesto pero con la tabla dada vuelta, fue la decadencia Argentina que tiene que ver con la sucesión de golpes cívicos militares, los períodos de los estados de sitio, de represión, y es ahí donde irrumpe Raúl Alfonsín”.


Por otro lado, el Presidente Municipal recordó algunas de las cualidades humanas del expresidente: “He ahí el hombre que con su puño grueso cortó las ligaduras y las cadenas que nos ataba a los más miserables de los predominios que era el de los golpes de estado cívico – militar por eso el pueblo lo nombra padre de la democracia. Por eso fue un revolucionario en el sentido de que condujo al pueblo argentino de la dictadura a la democracia, que es la misma distancia de la muerte a la vida. Pero esto no surgió por generación espontánea ya que los años anteriores de Raúl Alfonsín fueron de resistencia y de lucha donde durante la dictadura de Onganía conoció la cárcel, muchas veces durante la dictadura militar tenía que dormir en lugares distintos porque estaba amenazado por la triple A, por el proceso. Recorría el país subrepticiamente con un librito que era la constitución. Y también un hecho importante. Mientras muchos se aprovechaban del idealismo de los jóvenes que les ponían una pistola en las manos, Raúl Alfonsín, les dijo a los jóvenes, y a los jóvenes radicales especialmente que había que seguir luchando por la constitución, por la democracia. Lo acusaban de tibio reformista, de no tener coraje. Muy distinto a aquello que como montoneros le declararon la lucha armada a Isabel Perón. Y nosotros no matamos ni secuestramos a nadie en nombre de nadie porque éramos la paz, la vida y la verdadera revolución que el pueblo siente y quiere que es la de la democracia no la de arma en la mano”.


En ese contexto histórico social, Varisco, rememoró que Alfonsín. “Salvó la vida de muchos jóvenes, se cansó plantar hábeas corpus, de preguntar si ese detenido o desaparecido que filiación política tenía. El 25 de junio del ‘78 todos celebraban el mundial, en cambio Alfonsín estaba reunido con juristas pensando cuales eran las medidas para hacer un juicio. Por eso cuando llegó el 10 de diciembre de 1983, 72 horas después, hizo tres decretos de tres juicios: a los montoneros por sus crímenes, a los integrantes de la Triple A y a la cúpula militar por los genocidios. Y esto lo hizo sin dividir a los argentinos entre civiles y uniformados muy por el contrario como Presidente de la Nación y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas”.


Varisco dijo que Alfonsín no recibió un país fácil al señalar: “Habíamos perdido una guerra, el problema de los derechos humanos, una gran deuda externa, un mundo que estaba a la derecha con Reagan y Thatcher, y sin embargo pudo crear las bases de una democracia. Sostenida hoy nos parece natural que los sindicatos puedan organizarse, nos parece natural que las universidades tengan autonomía, hoy nos parece natural la libertad. Bueno eso fue gracias a este gran hombre. Por eso Raúl Alfonsín también en lo social tuvo aquellos programas que cuidaba la mesa familiar como el Programa Alimentario Nacional (PAN) porque la mamá cocinaba y la familia se juntaba alrededor de la mesa; el programa deporte con todos, plan de alfabetización premiado por la UNESCO. Por eso Raúl Alfonsín pudo crear una ley 1988 de coparticipación Federal de impuesto donde las provincias se llevaban el 55 % de ingresos de la torta de los impuestos y la Nación sólo el 45 %. Y la Nación se hacía cargo de hospitales, rutas, y de escuelas”, a lo que agregó: “Que distinto al país unitario que tenemos hoy pero que lo estamos transformando con este Gobierno Nacional pero donde la Nación se lleva más del 70 %. Llegamos al autoabastecimiento energético en el año 88 y así otras cosas más”.


El intendente aseguró que Alfonsín no era una persona que hablara de las cosas que había hecho bien. “Uno de sus asesores políticos cuenta que él no era de hablar del pasado, como buen gallego hablaba de las cosas que no le salían bien y entre ellas la economía. Pero acá en esta placa dice resistencia. Porque Raúl Alfonsín fue importante por lo que hizo pero también por lo que no hizo. Entregó seis meses antes su gobierno es cierto pero no le doblaron el brazo, no entregó el patrimonio nacional. Él podría haber llegado a diciembre de 1989 si vendía YPF, si vendía Entel, los puertos, como después lo hizo Menem, él tuvo la corona de espina de terminar seis meses antes pero no vendió a la extranjería ni un centímetro de la soberanía porque tenía bien claro que el problema no son los de afuera sino los adentro que nos venden como luego sucedió con Carlos Saúl Menem. A las cosas hay que decirlas no con ánimo de venganza. Cavallo fue a Estados Unidos a decir que no le presten a la Argentina, le dijeron a la gente que no paguen los impuestos. Querían que Raúl Alfonsín se fuera del gobierno escupiendo sangre, o de la Casa Rosada ante una pueblada. Y le propusieron que entregara seis meses antes el Gobierno si firmaba el indulto. Nosotros no firmamos un indulto, creemos en la justicia de la constitución. En la plaza de Mayo en diciembre del 81 algunos irresponsable cantaron paredón, paredón y Alfonsín dijo no muchachos la justicia es la de la constitución con derecho a defensa por eso estamos orgullosos de haber hecho lo que hicimos en materia de los juicios sin dividir por ello a la familia argentina”.


Varisco en otro tramo de su discurso, recordó que el expresidente recorrió el país desde el llano sin custodia como un hombre sencillo y destacó el rol que cumplió en la reforma de la Constitución del 94. “Murió pobre, como dirigente político donó su jubilación como Presidente y desde el llano completó un sueño que tenía que fue hacer la constitución de los argentinos. Se limitó el mandato presidencial a un solo período bajando los seis años del presidente a los cuatro. Y el resto de la constitución la hizo Raúl Alfonsín la del Consejo de la Magistratura para que los jueces no sean electos a dedo; la de elegir con voto directo al jefe de la Ciudad de Buenos Aires; la de inscribir todos los pactos de derechos humanos en la constitución. Raúl Alfonsín hizo la primera constitución de los argentinos que se hace con la participación de todos porque en 1853 no estuvo Buenos Aires; la constitución peronista del 49 no estuvo la oposición; en la constitución del 57 no estuvo el peronismo, en cambio en la reforma constitucional del 94 que hizo Raúl estuvieron todos los argentinos. Y así siguió recorriendo hasta el final. Tuve la oportunidad de conocerlo y de compartir muchas cosas con él. Era fundamentalmente un buen hombre, apegado a la ley”.



A su vez, Varisco, resaltó el respeto que tenía Alfonsín por el cumplimiento de la Constitución al recordar una anécdota a los presentes: “Alguna vez siendo legislador nos retó porque no queríamos dejar entrar a Patti al Congreso. Y la explicación de Alfonsín era que hasta que no existiese una condena firme debíamos pegarnos a la ley y esperar la resolución de la justicia. Se burlaban de él, pero él lo tenía muy claro, que cada ciudadano se mostrase ante la ley porque así nos libramos de tener que arrodillarnos ante ningún tirano. Ése era Raúl Alfonsín. Por eso hoy estamos rindiendo esta evocación que nos ayuda a nosotros y que recorrió el país como lo habían hecho Alem e Yrigoyen, y que nos enseñó que el gran programa de los argentinos está en esa frase del preámbulo que dice constituir la unión nacional, afianzar la justicia, proveer a la defensa común, promover el bienestar general procurar los beneficios de la libertad general para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”.

En el acto estuvieron presentes, secretarios y subsecretarios del gabinete municipal; el senador provincial Raimundo Kisser; concejales del bloque Cambiemos y vecinos.

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