Pareciera difícil o pasado de moda hablar de autonomía municipal en los tiempos que corren, en los que ser amigo del Gobernador, la Presidenta y toda la línea de gobernantes se presenta en la política de a pie como un valor en sí mismo que garantiza la sobrevivencia y la supuesta mejora de las condiciones de las ciudades o provincias coincidentes en color político.

Sin embargo, la autonomía municipal es un derecho consagrado en nuestra Constitución en el plano institucional, político, económico, financiero y administrativo. La Nación delega en las provincias definir hasta dónde llega esa autonomía, siempre y cuando no vaya en contra de la misma Carta Magna con las leyes que reglamenten su ejercicio. Es una vez comprendido esto, es donde comienzan las preguntas que nos desvelan a quienes queremos pensar los municipios de manera diferente a la actual.

¿Descentralización de la funciones? Sin la asignación de recursos, es una receta segura para que la población que más necesita del Estado se quede sin nada. A este preparado le agregamos una distribución de los recursos públicos inconstitucional realizada por la Nación a las Provincias y Municipios, un incumplimiento del régimen de coparticipación, y nos da como resultado una dependencia total de los gobiernos de turno. Pero claramente todos esos problemas los tendríamos sólo si no fuéramos en Paraná del mismo color político que la Presidenta y el Gobernador. ¿O no? Nuestra ciudad pareciera ser un caso emblemático, tiene la fortuna de contar con presupuesto, pero con una asignación verticalista de los recursos. Nos hacen elegir, de manera arbitraria, si queremos un gasto de más de mil millones de pesos en un Estadio Único o la nada. Y anunciamos el Estadio Único, aunque tengamos servicios deficientes. Nadie le pregunta a los vecinos y vecinas si la necesidad urgente son las cloacas, el agua potable, las lagunas de tratamiento de efluentes o el asfalto.

La autonomía municipal se enfrenta con otro problema, de orden político: el Concejo Deliberante. La Constitución de Entre Ríos establece que el órgano deliberativo municipal será electo por un sistema de representación proporcional; pero que asegure al partido mayoritario la mayoría absoluta de la representación (ART 91°, 236° y 238°). Reglamentamos la autonomía cercenándola.

Si le otorgamos a la primera minoría la mayoría absoluta en el Concejo, les decimos a los ciudadanos que los votos de algunos valen más que los votos de otros. ¿Cómo es esto? Los que votaron el partido que obtiene mayor cantidad de votos, están por encima de los que votan a otro partido político. Esto va en contra de los principios democráticos donde un ciudadano equivale a un voto.

Recordemos la elección municipal del 2011, donde el FJPV (oficialismo) obtuvo un 31,08% de los votos, el FPCyS (PS-UCR) saco el 19,9%, y el FEF (Halle-Busti) el 18,8%. Es una defraudación al voto de los ciudadanos que el oficialismo con el 31% de los votos tenga el 54% de las bancas, que es casi el doble de lo que debería. Haciendo el mismo cálculo con las PASO recientes, llevándolo al plano municipal, el escenario sería muy similar al 2011. Encontramos un FJPV (oficialismo) con un 36,4%, UPER (Busti-De Angeli) 21,3%, UCR 19% y el FAP (PS-GEN-UP) con el 11,4%. Si aplicamos este sistema retrogrado de mayoría automática –hoy vigente– las estructuras serían iguales a la actual: el oficialismo obtendría 6 bancas y se le adjudicarían 2 más por ley, UPER (Peronismo Federal-PRO) obtendría 3 bancas al igual que la UCR, y el FAP 1 banca. Con cualquier otro sistema electoral que no otorgue la mayoría automática, y refleje de manera más fiel a la voluntad popular, el FAP obtendría 2 bancas en el Concejo Deliberante.

Dejamos afuera de los ámbitos legislativos a buena parte del voto ciudadano emitido válidamente, condenamos a la minoría a la inútil y pasiva tarea de ver como el oficialismo hace lo que quiere. No se perjudica a un partido político en particular, se perjudica la democracia y la calidad institucional en pos de la “gobernabilidad” que nunca debería interpretarse como la concentración de poder. Y otra vez Paraná es un ejemplo acabado de esto: una gran impronta de personalismo por parte de la Presidenta Municipal, por encima de los consensos y un Concejo Deliberante que aprueba Ordenanzas por unanimidad que luego son vetadas por el Ejecutivo, neutralizándolo.

Los progresistas entendemos la gobernabilidad como generadora de consensos entre los diferentes sectores y fuerzas políticas de la ciudad, llevando a los actores que tengan que ver con determinadas temáticas, a una mesa de diálogo resolutiva.

Paraná debe hacerse mayor de edad. Tenemos 200 años y no podemos dejar pasar la oportunidad de avanzar en un sistema que refleje la voluntad popular con un sistema de representación proporcional puro. Tiene que ser prioridad para la ciudad que nos dictemos nuestra Carta Orgánica y pensar un Plan Estratégico a mediano y largo plazo, consensuado por los diferentes actores de Paraná. Debemos llevar a los vecinos y vecinas las cloacas y el agua potable, sanear los basurales y tratar de manera amigable con el ambiente nuestros residuos urbanos.

La modernización del Estado local debe ser un objetivo primordial, y para esto es necesario el ingreso de los agentes municipales por Concurso para que deje de ser una agencia de empleo de los partidos políticos de turno. La Municipalidad que queremos es una que esté al servicio del ciudadano, eficiente, mirando hacia afuera y hacia adelante. En síntesis, un Estado moderno, participativo, representativo de la ciudadanía, transparente y autónomo para imaginar su propio futuro.
Fuente: Página Política

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles