A poco más de un mes para que los argentinos y los entrerrianos tengamos la posibilidad de votar por un cambio de gobierno, el kirchnerismo comenzó a dar las peores muestras de desesperación, porque ve en riesgo la posibilidad de sostener su poder feudal en muchas provincias y casi feudal en el país, y porque ve amenazada su pretensión de perpetuidad.

Asesinatos, como el del militante radical de Jujuy, aprietes y persecuciones a políticos opositores, a periodistas y a jueces independientes; agresiones desmedidas a los que pensamos distinto en boca de la Presidente por cadena nacional; sistemas electorales arcaicos y de dudosa legalidad en provincias gobernadas por peronistas todopoderosos y conservadores; comicios fraudulentos donde se han comprobado las peores prácticas clientelares e ilegales, como en Tucumán; descalificaciones insólitas a figuras que realizan observaciones contrarias al relato mentiroso de gobiernos, como ocurrió con el formoseño Gildo Insfrán con Carlos Tevez; campañas de desprestigio a candidatos que triunfaron en las elecciones del 9 de agosto, y que lo van a hacer el 25 de octubre, como es el caso del gobierno de la intendente Osuna, de Paraná, contra Sergio Varisco; concejales amenazados por denunciar corrupción de funcionarios municipales, como ocurre con la radical Gabriela Lena en Chajarí, son sólo algunas muestras de los métodos más deplorables que está usando el kirchnerismo para intentar no perder las próximas elecciones.

“Acá, si te quedas parado en una esquina del pueblo, o te ponen un bolsón de comida en los brazos, o te pintan, o te pasa una máquina vial por arriba, porque nunca se ha visto tanta desesperación por conseguir votos, tantas aperturas de obras y tanto asistencialismo antes de las elecciones. Lo que pasa es que acá la gente quiere cambiar”. Frases como éstas las escuchamos a diario los que caminamos los distintos pueblos de Entre Ríos, apoyando a nuestros candidatos de Cambiemos en cada departamento, y en cada municipio.

Pero, ¡calma, kirchneristas! ¿Qué pasa? ¿Qué puede pasar el 25 de octubre? ¿Qué pierdan? ¿Y qué pasa con eso? Lo mismo que pasa en la mayoría de los países democráticos del mundo cuando hay un cambio de gobierno: nada.

¿Qué les preocupa tanto? ¿Están pensando en la gente? Quédense tranquilos, los argentinos y los entrerrianos cuando votamos sabemos hacerlo solos, y cuando decidimos cambiar, cambiamos. Y no pasa nada. ¿Qué nos va a pasar? Vamos a tener más seguridad que la que ustedes nos dejan. Que tengamos más inflación que a la que ustedes nos han llevado, es difícil. Que en el nuevo gobierno haya hechos de corrupción como en el de ustedes, es imposible. Los narcos no van a tener facilidades para moverse y hacer negocios como las que tienen con ustedes. Que los empleados públicos entrerrianos estén mejor que ahora, también es seguro.

¿Qué va a pasar? ¿Que las economías regionales de la provincia y el país estén peor? Es absolutamente improbable. Sí, es seguro, que los comerciantes, los productores, los empresarios entrerrianos no van a pagar más impuestos que los que pagan con ustedes, porque también es imposible. El 10 de diciembre, las cámaras legislativas de la provincia no van a tener más la totalidad de los senadores de un solo partido, como pasa con ustedes, ni más de los dos tercios de diputados, como también tienen ustedes. Y créanlo, eso es bueno.

¿Qué va a pasar si el 10 de diciembre asumen gobiernos de Cambiemos en el país, en la provincia y en nuestros pueblos? Seguro que habrá más tranquilidad, más previsibilidad, más diálogo, mayores consensos. Seguro que van a ser gobiernos superadores de los de ustedes.

Es que el modelo kirchnerista se agotó, se terminó. Como se terminaron todos los procesos que pretendieron ser eternos. Y no pasa nada. ¿O están pensando en ustedes? ¿Y entonces, qué los preocupa? ¿Que van a tener que volver a ejercer sus profesiones, volver a sus trabajos particulares, a sus empresas? Con eso tampoco pasa nada. Tabaré Vazquez, en Uruguay, cuando dejó la presidencia volvió a su consultorio de médico, y no pasó nada.

¿O están preocupados porque con un nuevo gobierno la Justicia los pueda investigar? Con eso tampoco pasa nada. Si no han robado, si no han sido corruptos, no pasará nada.

La alternancia es uno de los pilares de la democracia, entiéndanlo. Que cada tanto haya cambio de gobiernos no es malo, es muy bueno.
Y es probable que a muchos no los convenzan del todo los candidatos de Cambiemos, pero también es probable que los voten igual, porque les parece que es bueno que asuman otros, para que gobiernen mejor, y para que los que están no se acostumbren al calorcito del poder, y entonces adquieran malos hábitos, y eso también es bueno.

Lo más probable es que el 10 de diciembre, en el país, en nuestra provincia, y en cada pueblo entrerriano asuman nuevos gobiernos. Y eso es bueno, y no pasa nada.

¡Calma, kirchneristas!
Fuente: Página Política

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