Al cumplirse el próximo 1º de noviembre el quinto aniversario del fallecimiento del Dr. Sergio A. Montiel, dos veces gobernador de Entre Ríos, entiendo mi deber de honrar su memoria.

Este hombre político, este estadista, este visionario, dejó de manera tangible a todos los entrerrianos un sinnúmero de políticas y obras que perduran y perdurarán en el tiempo.

No hay que esperar que la historia se escriba, él la plasmó en vida, más allá de que algunos o muchos hayan pretendido vanamente hacer creer lo contrario.

Fue consecuente con sus propios ideales y con los principios del radicalismo, poniendo la política al servicio del pueblo, sin mezquindades, entregando toda su vida al servicio de la política, para servirla, para hacer de ésta, la herramienta útil para el crecimiento y el progreso de la sociedad y no para servirse en beneficio propio.

Dejó un legado, marcó un camino y a quienes fuimos sus amigos y militamos junto a él la vasta geografía entrerriana, lo llevamos vivo en nuestro espíritu porque nos honró y nos hizo partícipes de su experiencia y de sus conocimientos, de sus proyectos y del espíritu de lucha que lo caracterizó.
Al hombre íntegro de coherencia histórica, consecuente y de profundo compromiso que sostuvo que el Estado tiene el inclaudicable rol de moderador de las relaciones humanas en el Estado de Derecho como armonizador del justo equilibrio, impronta que remonta a los albores de su vocación política.

Al gobernador que abrazó al federalismo con convicción y coraje, que se plantó frente a sus amigos y adversarios cuando algún principio ético, radical o federal pretendía dejar de lado.

Al hombre que respetó y defendió el sistema institucional, el sistema democrático, la libertad, la igualdad, la dignidad, la decencia, que entró al gobierno con las manos limpias y abiertas y salió del gobierno con las mismas manos limpias y abiertas.

El principio de su vida política ya lo encontró en su adolescencia, en el golpe del 43, en el mismo despacho del gobernador Mihura, cantando el himno nacional argentino junto al gobernador electo Laurencena, ministros y demás, cuando los militares rompieron las puertas e ingresaron.

Dos años màs tarde, en el septiembre del 45 decide afiliarse a la Uniòn Cìvica Radical, dándose una coincidencia irrefutable del destino… el mismo dìa, a la misma hora y en el mismo comité que Cèsar Chacho Jaroslavsky lo hacìa también.

Sus años de actividad profesional corrieron paralelos a su vida política interna de la UCR. Fué en el 63 cuando el gobernador Contìn lo designa Ministro de Obras Pùblicas de la provincia y comisionado para reformar la ley orgánica de ministerios. Esa reforma crea por primera vez en Entre Rìos el Ministerio de Acciòn Social, asumiendo Montiel al frente del mismo, y una dirección de Medio Ambiente como hecho significativo. Un nuevo golpe sacude al país y Montiel aborda en màs su extensa carrera docente como titular de la cátedra de derecho constitucional de la Universidad Nacional del Litoral al igual que una importante labor institucional en la capital provincial.

Ya entrado los 80, con los albores de una vuelta a la democracia, Montiel vuelve al ruedo político, liderando un grupo de dirigentes que junto a la conducción nacional de Raùl Alfonsìn llevarìan adelante la renovación partidaria y lo erigirían como gobernador de Entre Rìos para el período constitucional 1983-1987.

Un gobierno progresista que insertò a Entre Rìos en la senda de la legalidad y el desarrollo, desde un estado activo, concebido como motor de la producción y de ordenamiento en todos los òrdenes de la sociedad.

Su obra en educación fuè un legado y una apuesta al futuro de las generaciones por venir… la creación de Instituto de investigaciones cientìficas y tecnológicas de Entre Rìos, avanzando hacia la biotecnología, la producción de fitofármacos, reactivos, vacunas, y el desarrollo de la ingeniería genética y biología molecular. Fuè asì que tuvimos por primera vez el inventario del recurso aguas subterráneas de la provincia, el diseño sistematizado de toda nuestra red hidrológica provincial.

La creación misma de la facultad de bioingeniería en 1984 con el apoyo conjunto de nación y provincia constituye un ejemplo claro de hacia dònde se apuntaba respecto del desarrollo tecnológico y científico.
Este mismo Consejo permitió la construcción del observatorio astronómico de Oro Verde.

La editorial de Entre Rìos creada como artìfice de la publicación y edición de autores entrerrianos, textos escolares y boletines oficiales.
La restauración de la Casa de la Cultura de Entre Rìos. El edificio de la biblioteca provincial Antonio Serrano.

La expansión y mejoramiento de la enseñanza técnica agropecuaria, inversiones en aulas, laboratorios y equipamiento.
La creación de escuelas de educación técnica en sus distintas especialidades y agrotècnicas con internado para evitar la deserción escolar rural.

La creación de escuelas en zonas olvidadas históricamente, grados especiales, jardines maternales. Recordemos la equiparación en los docentes privados y estatales incluso en los beneficios jubilatorios.

El espectro productivo también fuè un valuarte de la concepción de estado que proponía Montiel, con polìticas concretas de fomento al productor y programas efectivos de reactivación, provisiòn de semillas, tractores, arados, herramientas, cosechadoras, galpones de almacenamiento, nuevas rutas, enripiado de caminos, acceso a las colonias, energía eléctrica, agua potable, escuelas agrotècnicas, sucursales del banco de Entre Rìos y redes de radio de enlace telefónico. Recordemos el programa algodonero como política de impulso del norte entrerriano. El instituto provincial de transformación y colonizaciòn agraria, ideas transformadoras y de revertir el èxodo rural.
La obra vial no fuè la excepción al modelo transfomador… con la reapertura del Ferrocarril Urquiza uniendo diariamente Paranà y Concordia con Buenos Aires. 52 motoniveladoras modernas, veintiocho camiones, acoplados, diez hormigoneras, una veintena de camionetas y veinticinco tractores fueron adquiridos para la Direcciòn provincial de vialidad, con la consecuente creación de nuevas zonales. En 4 años se pavimentaron 386 kms.

Su afán estatizador se involucrò con el desarrollo industrial con la planta industrial productora de alcohol y azúcar comestible derivada de la remolacha azucarera en Victoria. La estatización del frigorífico de Santa Elena, medida aprobada por unanimidad en la Legislatura. SAFRA, empresa exportadora de manufacturas cárnicas, adquirida en 1985, constituyò el principal instrumento comercial de la provincia en el mercado internacional. Fuè la única empresa argentina autorizada a introducir carnes en el Reino Unido y acrecentò sus ventas en todos los continentes. Misiones comerciales a Israel, Canadà, Puerto Rico, Estados Unidos, Alemania, China y Japòn.

Con Montiel se crea la Direcciòn Provincial de Juntas de Gobierno, con 51 nuevas Juntas de Gobierno, totalizándose 175.

Entre los años 84 y 85 el IAPV construyò y entregò 1124 viviendas. En 1986 seis mil viviendas se encontraban en ejecución en 46 localidades de la provincia. En ese año se implementaron las viviendas de interés social, destinado a sectores de menores recursos, construyéndose 1182 viviendas en 39 localidades. En 1987 fueron 8700 viviendas construidas. Cuatro años de gestión y un total de 17000 viviendas erigen al primer gobierno de Sergio Montiel como el gobierno que construyò mayor cantidad de viviendas en la historia entrerriana.

El gasoducto mesopotámico constituyò una importante obra que le permitiò a Entre Rìos abastecer de gas natural a todo su territorio. Estructurado en dos etapas. El cruce del rìo Paranà y el tramo terrestre.

En 1985 se efectuaron los estudios técnicos para la construcción del Puerto de Ibicuy para buques de gran calado en virtud de exportar directamente la producción cerealera entrerriana y de la Mesopotamia.
Se crea el Canal 9 de televisión abierta, constituyendo la primera televisora entrerriana.

Se inaugura el Aeropuerto de Paranà construido por la provincia y la Fuerza Aèrea Argentina.

Se crea la Secretarìa de Medio Ambiente y la Direcciòn de Bioestadìstica. El consejo provincial de lecherìa.

Entre las leyes enviadas por el Poder Ejecutivo de Entre Rìos a la legislatura se destacaron… la ley de creación delconsejo profesional de ciencias económicas de Entre Rìos, la ley orgánica del consejo general de educación, la creación de la Direcciòn Provincial del Trabajo, la ley orgánica de Tribunales, de transformación agraria, de estudios para el emplazamiento del puente Rosario-Victoria, y la creación de Juzgados Civiles, comerciales y de Instrucciòn en distintas ciudades.

Doce años son los que transcurren política y administrativamente en la provincia para dar paso a una nueva asunción gubernamental. Doce años de profundos cambios en el país y por ende en Entre Rìos. Sergio Montiel encuentra una provincia que ya no era propietaria del banco de Entre Rìos, su empresa de energía había sido vendida, como asì también la empresa provincial del gas, el frigorìfico de Santa Elena y SAFRA. Los empleados de la administración pública que en el 87 eran 30 mil, en el 99 eran 47 mil. La deuda pública provincial que al 31 de diciembre de 1987 era de 126 millones de dólares, al 31 de diciembre de 1999 se había catapultado a 835 millones. Durante los años 2000 y 2001 Montiel debió pagar la suma de 213 millones de dólares solamente de intereses màs 341 millones a pagar entre capital e intereses. La devaluaciòn de 2002 respecto del dòlar disparò sideralmente la deuda a lìmites insospechados.

La entrega de las atribuciones financieras al gobierno nacional en los pactos fiscales de los 90, sumado a la venta de la banca entrerriana, dejaron a la provincia sin sistema financiero y sin autonomía frente a la debacle económica 2001-2003 con la consecuente desaparición del crédito pùblico. Claro, la provincia debía continuar pagando sus deudas con su coparticipaciòn federal de impuestos.

El mismo Montiel diría en este recinto al dar apertura al 123º período de sesiones: el estado provincial es el principal perturbador de la vida económica de la provincia.

Mucho se puede hablar y debatir del escenario de crisis institucional, social, económica y política de una mayor complejidad que involucraba también atraso salarial y la necesidad de recurrir a la emisión de letras de la tesorería de la provincia denominadas FEDERAL, del estallido social de diciembre de 2001 y de esa mancha difícil de olvidar de tres víctimas fatales. Del enfrentamiento con los sindicatos y gremios, del hotel Mayorazgo, de las líneas aéreas de Entre Rìos, de los diecinueve cargos por mal desempeño en la función que le adjudicò una comisión de juicio político de esta Càmara y hasta el porquè no se logró el número de votos necesarios para que la acusación fuera llevada a cabo, y por lo tanto tratada en el Senado… hasta podríamos detenernos en junio de 2003 cuando el gobierno nacional mediante un acuerdo de financiamiento con el fondo monetario internacional realiza el rescate de los bonos, permitiendo a Entre Rìos ponerse al dìa en el pago de sueldos y demás obligaciones.

Sin embargo, tantas dificultades asumidas, no eclipsan la concreción de grandes ideas y proyectos como lo fueron la Universidad Autònoma de Entre Rìos, la reapertura de escuelas rurales, la implementación de la escuela intermedia, la apertura de carreras técnicas y profesorados, SIDECREER concebida como una tarjeta de servicios y no de ganancias, el FONDO DE INVERSION DE ENTRE RIOS, refinanciando créditos otorgados a productores arroceros, citrícolas y algodoneros, como asì también a frigoríficos.

La planta de elaboración de biodiesel y el laboratorio de fabricaciòn de medicamentos genéricos en Federal para abastecimiento de los hospitales públicos de la provincia fueron destellos de una idea industrial desarrollista.

Se construyeron en ese período 5300 viviendas instrumentándose un plan de escrituración que permitió regularizar la situaciòn legal de 3248 viviendas.

Defensas costeras, canalizaciones de arroyos, desagues fluviales y dragado fueron importantes obras hidráulicas concretadas. Al igual que diversas obras de saneamiento y la construcción de redes de gas natural para áreas industriales y residenciales en muchas ciudades. Se crearon municipios y se fundaron nuevas juntas de gobierno. El instituto de ciencia, tecnología e innovación de Entre Rìos que financiò los proyectos de expansión de empresas entrerrianas. El instituto provincial de la discapacidad llevando adelante programas de asistencia a la cobertura de gastos.

Ambulancias. Quirófanos. Salas. Elementos de diagnòstico por imágenes también fueron parte del gran anhelo de un estado presente en la vida de los entrerrianos.

Sergio Montiel en sus dos gestiones concibió un Estado activo, motorizador de la actividad productiva y de ordenamiento en todos los ámbitos de la sociedad. Impulsor de empresas que promovieran el desarrollo económico, con un Estado abocado también a solucionar problemas aparentemente menores pero que hacían a una estructura organizada.
Montiel cargò sobre sus espaldas con la obligación de mantener como pudo la gestión Delaruista, enfrentar el ciclo recesivo de la economía más largo de las últimas décadas, campear el desfinanciamiento del estado nacional y el de su provincia y hacer equilibrio entre la convertibilidad que no terminaba de morir y la megadevaluación que no acababa de nacer. Montiel, el de la teplanza y la firmeza. El que mantuvo con fèrreo equilibrio el orden constitucional.

Las obras trascienden la historia pequeña de los gobernantes y Sergio Montiel dejó su huella progresista en todos los ámbitos. Si la obra de gas en el primer gobierno fue el sello insigne de su primera gestión, en la segunda fueron las obras que nunca pudieron ejecutarse. Y especialmente una que lo pinta de cuerpo entero: la creación de la Empresa de Telecomunicaciones de Entre Ríos. Una idea que hacía que el Estado provincial participe en los negocios del futuro, el que se le suele reservar a las multinacionales, haciendo un trazado de fibra óptica.

Una idea que habla que Montiel, ya casi un anciano, era capaz de imaginarse por dónde pasaba el futuro de las comunicaciones y hacía jugar un rol preponderante a la Provincia.

Fue un militante de toda la vida que vivió sus 84 años plenamente. Y más allá de errores y aciertos, defendió férreamente sus principios, reconociéndosele una retórica brillante y apasionada, una memoria prodigiosa y una habilidad política que hacía jugar en cualquier lugar y circunstancia.

Con la muerte de Sergio Alberto Montiel, puede afirmarse que la vida entrerriana perdió al quizás último gran caudillo político de estos tiempos. A esa categoría llegó el gobernador radical porque tuvo la particularidad que tienen los personajes destinados a perdurar en la memoria, sea cual sea el juicio de valor que se le formule. Esto es, saber hacerse de buenos contrincantes, ejercer el poder y tener ideas que marquen un tiempo. Tres condiciones que supo demostrar Sergio Montiel.
Fuente: Página Política

Claves

Montiel Troncoso

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles