El pasado 1 de marzo, en unos de los hechos más significativos de la democracia y de la vida institucional de nuestra Ciudad, concurrí a la Plaza de la Confederación, a escuchar el discurso de apertura del periodo 2013 de Sesiones Ordinaria del HCD de Paraná, en primer lugar como Concejal de la Ciudad, pero fundamentalmente como ciudadano que vive y transita nuestra ciudad, tratando de interpretar la demandas y propuestas de los vecinos, como así también las a aspiraciones y sueños de muchos de ellos.

Tenía profundas expectativas y esperanzas con respecto a cuál iba a ser el discurso de la presidenta municipal. Esperaba encontrarme con un discurso proactivo, pluralista, con una mirada profunda de la Paraná real, de sus problemas y también de sus potencialidades, las alternativas de solución a los problemas estructurales que padecemos y fundamentalmente la proyección en el tiempo con la visión de una estadista, que proyecta la ciudad que queremos y nos merecemos todos.

Lejos, muy lejos de esto, volvimos a escuchar la retórica permanente, el echarle la culpa al otro, para no asumir la propia incapacidad, la inercia en la que se encuentra sumergido el Estado Municipal, sin capacidad operativa para dar respuesta a problemas simples como son la basura, el desmalezado, la provisión de agua potable, el alumbrado público, y los baches en todas las calles de la ciudad.

No hubo ningún reconocimiento de error alguno con respecto a los miles de trabajadores despedidos injustamente, menos aún una aclaración sobre cuál es la planta real de trabajadores y funcionarios hoy; ya que es sabido por todos que es igual o mayor a la de diciembre de 2010, sólo que se apela a otros mecanismos de contratación (esto es, se echaron unos para que entraran otros, bajo una sola justificación: las necesidades políticas del grupo triunfante en la elecciones).

Nuevamente se batió el parche de la recuperación de la autoridad municipal, como si esto fuera un valor abstracto. La autoridad municipal se refleja en la capacidad de conducción y persuasión, es decir en cómo conducimos y garantizamos el funcionamiento de la Institución municipal, el grado de coacción, donde todos se sientan parte y convencido de lo que se hace, cosa que no se ve, ni ocurre. En este plano, es bueno recordar por ejemplo las internas permanentes entre los funcionarios municipales que ya costaron la cabeza de 4 Subsecretarios y varios directores, las peleas entre grupos políticos internos con la Intendente, para lo que sería bueno releer declaraciones de estos con respecto a la relación con el ejecutivo municipal , circunstancias que sin lugar a dudas afecta la prestación de los servicios y la concreción de obras que necesitamos los paranaenses.

Problemas sin solución

En el discurso se abordó ligeramente el problema de las calles de la ciudad. Lejos quedó la promesa de bachear y reasfaltar en tan solo seis meses. Ya ha transcurrido un año y tres meses de gestión y no solo no se ha solucionado nada sino que cada vez se deterioran más las calles, donde podemos observar verdaderos cráteres en el radio céntrico de la ciudad, lo cual se multiplican por miles en los barrios periféricos. Hoy operan en la ciudad cuatro empresas privadas y Vialidad Provincial y el problema no se soluciona, por el contrario, se agrava.


Por su parte, es una paradoja que teniendo una Planta Potabilizadora con capacidad operativa para abastecer a las localidades circundantes (Oro Verde-Colonia Avellaneda, San Benito, Etc) existan paranaenses que no tengan agua potable en sus casas. En tanto respecto al servicio de transporte urbano de pasajeros seguimos esperando las garitas con los carteles digitales que nos indiquen las frecuencias de colectivos o poder acceder a las mismas por celular tal cual se prometió, porque en realidad las esperas van mas allá de los 15 minutos máximo que deberían ser, viajando hacinados y pagando costo elevadísimo.


Otro grave problema reside en el tránsito y el estacionamiento medido. Se convirtió una calle publica en playa de estacionamiento, se habilitó a girar a la izquierda lo cual está prohibido en todos lados y ha provocado múltiples accidentes. Por otro lado, se achica una calle de acceso o egreso al centro como es calle Salta con el estacionamiento a 45° y no se avanzó con el control del uso adecuado del casco y los controles de alcoholemia; en síntesis, el caos vehicular se ha agravado.


Sin políticas sociales y tan solo promesas de obras

Mientras, la política de desarrollo social estuvo ausente en el discurso. Sólo se habló de jerarquizar los jardines maternales pero se redujeron las partidas para mejoramiento edilicio; se indicó de recuperar espacio para esparcimiento, pero se sacó del presupuesto las partidas para plazas integradoras, siendo que han desaparecido políticas de deportes y cultura.

En otro tramo del discurso se habló de un ambicioso plan de obras a realizar con inversiones de más de 100 millones de pesos. Deseo que no corra la misma suerte que el Estadio Único de Paraná, que supuestamente iba cambiar estructuralmente a la ciudad, del cual ya no se habla y parece que todos olvidaron. Porque cuando se habla de financiamiento para obras se refiere a recursos nacionales, recursos prometidos pero que no llegan, como quedó demostrado en el presupuesto 2012 siendo que solo el 7 % de los recursos prometidos llegaron a la ciudad.


Revalorizar lo bueno y reconocer los errores

Pero no todo esta mal y, en honor a la verdad, reconozco algunas cosas que resultan significativas como la creación del Centro de Capacitación para trabajadores municipales, el tratamiento de los Recursos Sólidos Urbanos (cuestión ya abordada por la gestión anterior), con la licitación de la Planta de Tratamiento; lo realizado en materia de turismo conjuntamente con el Municipio de Santa Fe, la creación del concejo Municipal de la Mujer ,el Presupuesto participativo, el cierre de los prostíbulos, la integración y fortalecimiento de Paraná en el Área Metropolitana y el lanzamiento a una convocatoria para construir el Plan de Desarrollo Estratégico de la Ciudad.

Todas estas cosas tendrían un valor y una relevancia trascendental,si en paralelo se diera respuesta en forma eficaz, eficiente y rápida a los problemas que a diario padecen los paranaenses, porque es importante planificar el futuro, pero mas importante es resolver el presente, ya que aunque la intendente no lo reconozca, aún tiene una deuda pendiente muy grande con los paranaenses.


Por todo lo expuesto y en este sentido me pregunto, ¿cuál habrá sido la reacción de los ciudadanos al escuchar este discurso, cuando a muchos de ellos no les llega el agua potable, no se le prestan los servicios esenciales, ni se le realizaron las obras prometidas y necesarias? ¿Cuál habrá sido la reacción de los que sufren la falta de limpieza, desmalezado y alumbrado público y a quienes les llegó el aumento del 20% en las tasas municipales, con una perspectiva de aumento similar en junio de este año?

El sol no se puede tapar con las manos. Debemos reconocer nuestros errores y falencias, para poder corregirlos y avanzar, porque como decía el General “la única verdad es la realidad”.


Como lo señalara en otras oportunidades, no expreso la oposición por la oposición misma. Acompañaré todo lo que signifique un aporte para mejorar la calidad de vida de los paranaenses en el Concejo Deliberante, pero cumpliendo el rol en el cual la ciudadanía me ha honrado con su voto.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles