Lejos está la alianza Cambiemos local de comprender que construir un frente político para ganar una elección es tan importante como tener una visión de ciudad, saber qué es lo que se va a hacer, y por supuesto, también con quiénes.

Indudablemente, transitando ya casi nueve meses de gestión, está claro que quienes conducen el municipio de Paraná conformaron una fuerza netamente resultadista cuya única finalidad fue, ni más ni menos, que triunfar en las elecciones.

En nuestro rol opositor, estamos obligados a decir lo que pensamos y también a transmitir lo que diariamente escuchamos de nuestros vecinos. Muy apesadumbrados, pero no sorprendidos, vemos como el gobierno local, enroscado, perdido, persiguiendo su propia cola, no logra delinear sus objetivos de gobierno, ni mucho menos planificar la ciudad que durante meses de campaña prometieron.

Como ciudadanos no podemos menos que manifestar que nos duele ver cómo la ciudad se encuentra sumergida en el caos, sus principales calles tomadas, padeciendo casi todos los días episodios de violencia, que involucran directamente a nuestras autoridades municipales con sus propios trabajadores, rehenes de una administración absolutamente corrompida e improvisada, que ni siquiera brinda los servicios más esenciales.

Como si ello fuera poco, sin ningún tipo de reserva, la nueva alianza local, algo renovada, ha incorporado a sus filas y sumado a sus eternos socios antipopulares de siempre, un eslabón especial, constituido por los personajes más siniestros y vidriosos de la sociedad, claramente vinculados al crimen organizado y al tan depreciado clientelismo político.

En qué país que pretende ser civilizado, uno de sus funcionarios de gobierno, al ser detenido por la justicia, amenaza desde el interior de la cárcel a su intendente con contar, en caso de ser perseguido, “Cómo fue que logró ganar las elecciones”.

En qué sociedad cabe que se pacten “cláusulas de confidencialidad” entre un viceintendente y sus concejales; que los faculte a no tener que dar a conocer los nombres de sus contratados de obra (asesores) y los montos de sus sueldos, todos ellos abonados mes a mes con los recursos del Municipio, que no son otros, que los de los propios paranaenses.

En qué concejo deliberante del país son tan informales y poco respetuosas de la institucionalidad las sesiones legislativas, a tal punto, que podrían ser calificadas de vulgares, rústicas o de mal gusto, por no decir, chabacanas.

No sólo repudiamos los hechos de violencia sino que además nos solidarizamos fundamentalmente con los vecinos, con los trabajadores municipales que honran día a día su trabajo y con todas las personas de bien de nuestra querida ciudad de Paraná.

Sr. Sergio Varisco, Sra. Josefina Etienot: nuestra ciudad, los paranaenses, merecemos que lleven adelante la administración transparente y feliz que tanto han prometido, sean dignos y responsables de los cargos que ocupan, y hagan que lo mejor, de una vez por todas, suceda.

(*) Gustavo Guzmán, Gustavo Olivera y Mónica Barbabianca. Presidente, vicepresidente 1º y vicepresidente 2ª de la Departamental Paraná del Partido Justicialista, respectivamente.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles