El encuentro de Villaguay fue un poco más que la presentación oficial y ante la tropa de la fórmula que integran Adán Bahl y Claudia Monjo. Fue también una ocasión para dejar un mensaje y una advertencia.
El candidato a gobernador bajó la primera línea de lo que podría interpretarse como el eje de lo que será la campaña que ya está en marcha.
Aseguró que “la provincia nunca estuvo tan ordenada”, que se “bajó el nivel de deuda”, saludó “el equilibrio fiscal”, que “los sueldos se pagan a término”, que Entre Ríos goza de “un sistema sanitario fuerte capaz de dar respuesta ante la peor adversidad”, y está en marcha “un nivel histórico de obra pública que le debemos a nuestro gobierno nacional”.
Esa enumeración ilustra el principal capital del oficialismo: la gobernabilidad. Cuando esto se subrayaba en el club Huracán, en Paraná se cerraba la paritaria docente.
El golpe a la mesa llegó cuando Bahl dijo, para quienes no lo conocen, que es una persona “que controla” y por lo tanto estaba “controlando a los que están laburando y quienes aún no arrancaron”.
El mensaje no fue para los intendentes que en sus territorios tienen interna, lo que es una herramienta esencial para juntar votos el 13 de agosto en la lógica de Bahl.
Antes, al comienzo, se había ido en elogios para Enrique Cresto “por la energía” que el intendente de Concordia le imprime a la política. Lo interesante es que a esos elogios Cresto se lo tuvieron que comentar, porque no estaba presente por cuestiones de salud.
¿Quiénes son, entonces, los que no arrancaron a 30 días de las PASO? ¿El gobierno provincial? La advertencia incomodó.
Un observador y conocedor del peronismo no ve los fierros del Estado en función de la campaña. Los resortes no están en una persona, sino en el seno de los ministerios. Desde ahí se administran los recursos.
¿Cuando Gustavo Bordet se inclinó por Bahl, el acuerdo implicaba la entrega de llaves? Da la sensación que sí.
La campaña oficialista no ha despegado para el electorado. Las redes sociales y los medios tienen como protagonista a Rogelio Frigerio.
Hasta ahora, Bahl controla.
Fuente: Página Política

