Se esperaba alguna señal de Sergio Urribarri sobre el cronograma electoral en la Asamblea Legislativa. Nada. Se prolongó la incertidumbre. Sorpresivamente un espacio del oficialismo de Paraná, más precisamente ligado al precandidato José Carlos Halle, salió a marcar la cancha. La agrupación de ATE “21 de enero”, de la ex concejal Marta Alem, pidió que se adelanten las elecciones. El argumento: evitar una “tragedia electoral política y social” como ocurrió en 1999, cuando Sergio Montiel – según explicaron a Página Política – fue favorecido por la boleta nacional de Fernando De la Rua.
La respuesta llegó por parte de Juan José Albornoz. El referente del Movimiento Evita de Entre Ríos se hizo eco de la propuesta de adelantar las elecciones y llamó “a debatir la cuestión al conjunto del peronismo y, particularmente, a quienes lo representan en la Legislatura”.
En agosto del año pasado, el diputado había hecho una expresa mención al tema, afirmando que “desdoblar las elecciones sería privilegiar la quintita local”. Adjudicaba elípticamente tal intención a sectores cercanos a Urribarri. “Sin gobierno nacional, no hay proyecto local ni provincial que valga la pena”, dijo oportunamente. Y hoy lo reafirma: “No acuerdo en lo más mínimo con esas expresiones (por las de la “21 de enero)”, ciertamente minoritarias, que agitan la idea de adelantar las elecciones en Entre Ríos. Sería, en primer término, retacearle apoyo a la necesaria victoria de octubre -si bien desconozco qué grado de compromiso con el proyecto nacional tienen quienes sostienen esta idea-, pero lo más grave es que sería vulnerar un compromiso público del gobernador, quien se expresó, tajante, a favor de unificar las elecciones provinciales con las nacionales”, enfatizó el legislador que milita la candidatura presidencial de Jorge Taiana.
“Hay un urribarrismo tardío, desprendido a última hora del bustismo sin poder, que sobre todo en esta última gestión, se ha encargado de inocular en el proceso político provincial lo que traía de aquélla experiencia nefasta. Es la vieja política que se niega a morir. Son conservadores, apegados a la idea del líder indiscutido y natural, que apoyaron al campo en el 2008 y llamaron al kirchnerismo como ‘deformación trágica del peronismo’”, recordó Albornoz en un claro mensaje al sector que encabeza Halle. “Ellos promueven el desdoblamiento”, acusó ante Página Política.
Y agregó: “Hay sin embargo, otro urribarrismo, si se quiere ponerle una denominación al emergente político de esta última década en la provincia que es lo nuevo que no termina de nacer. Estas son las expresiones militantes que se identifican con la idea de Urribarri como una bisagra histórica, los que se manifestaron contra las embestidas destituyentes, los que coincidimos con el Pato en que el conjunto está por encima de las partes. Esta expresión política, algo inmovilizada por estas épocas, entiende que nunca son suficientes los aportes que podamos hacer para que la Patria consiga su definitiva liberación política y social. El propio Gobernador en su discurso ante la Asamblea Legislativa, el pasado domingo, y en el acto público frente a la Casa Gris, lo dejó bien claro: su disposición a servir, donde sea útil, al proyecto nacional”.
“Esto es lo que prevalece. El compromiso con Cristina, con el proyecto nacional. Y la voluntad de ir por lo que falta, discutiendo y construyendo el segundo tomo del proyecto Nacional, como sintetiza Jorge Taiana. Nada de lo hecho aquí hubiera sido posible sin Néstor y Cristina. Y nada de esto podrá consolidarse ni profundizarse con Macri o Massa en el poder después del 10 de diciembre del 2015. No hay solución entrerriana. Hay solución nacional o hay retroceso histórico. Por eso, en Entre Ríos, hace rato que Urribarri definió las reglas de juego que son las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias en agosto y generales en octubre”, cerró.

