Juan José Albornoz es uno de los diputados que, quizás, más se lo puede identificar con el kirchnerismo.
Viene de sectores sociales y no tuvo inconvenientes en repudiar cuestiones que no eran favorables para el oficialismo o el gobierno. Un ejemplo concreto: cuestionó la actuación del Estado en el caso de la nena de 11 años abusada y embarazada.
Para el diputado provincial “las transformaciones empiezan a suceder a nivel nacional en el 2003, pero sin dudas tienen una mayor visibilidad en el gobierno de Cristina Fernández”.
En lo que hace a la provincia, “el desafío tiene que ver con lograr dos o tres cosas fundamentales. Una de ellas es convertir Entre Ríos en un complejo agroindustrial. Esto implica sistematizar políticas de agregado de valor a la materias prima para generar trabajo y hacer crecer nuestra economía. Esto está en el discurso del gobernador”, puntualizó en diálogo con Página Política una vez terminada la Asamblea Legislativa en la que dio su discurso Sergio Urribarri.
Otro de los ejes señalados por el referente del Movimiento Evita es “mejorar la capacidad organizacional del Estado. Es decir, reformular el Estado y convertirlo en un Estado popular, teniendo en cuenta que éste siempre se organiza en torno al modelo hegemónico. Uno viene de un Estado que no está diseñado para atender los derechos de la ciudadanía, sino para excluir”, explicó.
Y enseguida agregó: “Uno escucha críticas de la oposición en donde se reclama el ajuste, el achique y el Estado ausente. Nosotros estamos fortaleciendo un Estado que se ha ampliado con la creación de ministerios y eso tiene que ver con la decisión de crear políticas más específicas y eficientes para el ciudadano común”.
Para Albornoz hay que avanzar “en un modelo que tenga como base la producción agroindustrial y preparar al Estado para esa realidad económica”.
Otro de los puntos que marca el dirigente de Gualeguay es “terminar con el éxodo de las nuevas generaciones hacia afuera”.
Se refirió a la creación de la Agencia Administradora Tributaria de Entre Ríos que conduce Marcelo Casaretto. “Esto tiene que ver con la idea de alcanzar la inteligencia fiscal que no teníamos y terminar con el Estado bobo para pasar a un Estado que planifica en base a pautas de recaudación”.
Destacó en el gobernador la decisión “de no grabar la industria y sectores productivos”. “Pero la discusión tiene que ver con la tierra y el latifundio. Hay que empezar a pensar cómo discutir los gravámenes”, completó.

