Los diputados provinciales por el oficialismo, Juan José Albornoz y Martín Uranga, salieron a defender al ministro de Comunicación y Cultura, Pedro Báez, de los cuestionamientos de José Carlos Halle. El ex intendente acusó al funcionario de implementar un proceso de “colonización” de medios (ver opinión).
“Desorientado en su libre caída hacia el olvido, el ex intendente paranaense echa mano a los prejuicios propios del más rancio liberalismo para escandalizarse por la supuesta dictadura peronista que le cierra la boca a la oposición e impide cualquier crítica al unicato, en su versión gorila de la realidad. Pavoneándose en media pagina de un medio digital bastante reconocido, hace lo que dice que no se puede hacer, devenido en comentarista de comité. Da vergüenza”, lanzó Albornoz.
“Sin dudas coincido con el compañero ministro Báez, en el sentido de la existencia de un enorme desafío tendiente a reconstruir el pensamiento nacional y desmontar esquemas impuestos, primero por la dictadura genocida, y luego por sucesivos gobiernos absolutamente abyectos, sometidos al interés del imperio y presos de la lógica colonial reproducida por el monopolio comunicacional”, agregó.
Para el legislador de Gualeguay, “la lectura simplona y comarcana del otrora joven ministro – lo recuerdo en los albores de una renovación peronista que se quedó en la formalidad inofensiva, casualmente con su actual referente Jorge Busti a la cabeza, como ministro de Acción Social –, Halle no hace otra cosa que confirmar el derrumbe del mito de una generación sin compromiso patriótico, sin coraje político”, apuntó.
Albornoz cuestionó que Halle se victimice “por adelantado, pretendiendo tal vez que nadie conteste su inconsistente prosa, al mejor estilo de Mauricio Macri, mientras descree que a nosotros nos anime como último objetivo la construcción de una sociedad mejor”, afirmó el dirigente del Movimiento Evita.
“Halle remite a los millones de pauta publicitaria, al supuesto comisariato político y profusas llamadas telefónicas que callarían la libertad de expresión, como en el caso de la niña de 11 años embarazada. Puedo enrostrarle mi propia posición política (que expresa además una posición debatida en la Corriente Nacional de la Militancia) en ese caso puntual, que desmiente la existencia de cualquier mordaza. A él le impide expresarse libremente su zigzagueo ideológico, su contradicción política, que lo ha llevado del progresisimo delicado al mas primario liberalismo”, afirmó el legislador.
“Es una inmensa mentira que haya voces prohibidas, lo que hay son nuevas voces que irrumpen en una realidad que ha cambiado y continuará cambiando. Y allí hay voces que han perdido predicamento. Quienes tenemos cosas que decir, las decimos. Somos constructores de un nuevo poder, que terminó con la idea del liderazgo indiscutido y el líder natural, que ha prohijado a dirigentes como el ex Intendente Halle”, concluyó.
Contra la gestión
“Sería interesante para la democracia, la vida política en sí, la dignidad de los paranaenses y del mismo ex intendente en letargo permanente, que no opinara vagamente como observador de la dinámica de los medios de comunicación, sino como responsable de la peor administración municipal que como nunca padecieron los ciudadanos de la capital provincial”, le pidió Uranga.
El ex fiscal de Estado municipal de Julio Solanas, sostuvo que “el Estado y la sociedad que quiere Halle no los enuncia, porque no son otros que los que lamentablemente conocimos, sufrimos, desde la experiencia de su propio desgobierno: un municipio entregado a las mafias corporativas y los negocios corruptos; la denigración del empleo público y el abandono de la sociedad al más cruel desamparo estatal; la sujeción de los servicios públicos y necesidades sociales al soborno y la coima; el desprestigio del Estado municipal tomado como botín de guerra por una banda de piratas impiadosos, que dejaron las marcas del latrocinio en cada oficina y rincón de la ciudad”, enumero.
Más adelante, el legislador, aseguró: “Nadie le impone ni impuso censura a Halle, más que su pálida vergüenza. No habla de lo que se le presenta indefendible para su propia estructura semántica. La ciudad y la sociedad hablaron por él en elecciones en las que sólo en alucinaciones propias de su letargo de marmota, podría sospecharse que lo acompañaría el voto de los paranaenses. Y son la ciudad y la sociedad misma quienes no quieren oír hablar más a semejantes irresponsables”.
Para Uranga, “no hay estrategia comunicacional que pueda ocultar, disimular o disfrazar lo que estaba evidente para el ciudadano menos informado: una red vial urbana destruida y sometida al negocio del emparchado sistemático cada dos meses; la atención de los servicios públicos desde un garito sindical; la organización comunitaria entregada a los dealers de la droga”, apuntó, entre otras cosas.
“El 57% de adhesión para la renovación del mandato del gobierno de Sergio Urribarri, no fueron consecuencia de ningún dispositivo mediático, sino el respaldo de los entrerrianos como sujetos de un gobierno provincial que puso al tope los indicadores de producción, empleo, educación, desarrollo social, obra pública y ampliación de derechos democráticos”, saludó y concluyó.

