José Ángel Allende volvió a la escena pública. No por el avance de sus causas judiciales, que son intocables en los tribunales, sino por su aparición tras meses silenciosos y de bajo perfil.
El secretario general de UPCN había dejado la última noticia en enero, cuando dijo no estar interesado en repetir otro mandato en la Cámara de Diputados después de 20 años sentado en una banca.
Se especuló con que el gremio ocupe, con otro nombre, un lugar en la lista. No ocurrió. Esa noticia pasó desapercibida. El sindicato no tendrá representación en la Legislatura. Gustavo Bordet se deshizo de dos exponentes de ese sector: Ariel de la Rosa fue eyectado del Ministerio de Salud y ahora Allende queda sin un lugar en la Legislatura.
Pero el mandamás de UPCN volvió a la escena política con la visita de Daniel Scioli este lunes a Paraná. Le hizo un recibimiento especial en las instalaciones de la sede gremial, en calle Santa Fe; antes de la recorrida por el Centro Provincial de Convenciones y la Uader, donde hubo fotos con el Gobernador, Laura Stratta, Adán Bahl y las autoridades de la universidad.
Quienes estuvieron en la organización de la llegada del bonaerense adjudican la movida de Allende como un pedido de Buenos Aires. Hay una estructura sindicalista que estaría impulsando la precandidatura de Scioli. Entre ellos, lógicamente, está la UPCN de Andrés Rodríguez.
Las fotos del diputado sindicalista, como todas las fotos por estos días, empujan a una interpretación. Más que nada a la imaginación. ¿Allende diputado nacional? fue la pregunta de un lector de la política que pasa buena hora del día elucubrando escenarios electorales.
Es cierto que al gremialista no le vendrían nada mal fueros parlamentarios por las causas que pesan sobre sus espaldas. También es cierto que si con alguien no avanzó la Justicia es con Allende. Tampoco en la Legislatura nadie se interesó por preguntarle sobre un predio que pertenece al Senado y que el sindicato ha usurpado y utiliza como estacionamiento.



