Hermes Binner no pierde su habitual calma cuando se le pide que aclare su posición respecto al horizonte de alianzas que imagina posible entre las fuerzas de la oposición y que tantas críticas le valió en las últimas horas cuando, en principio, no descartó de plano la posibilidad de una confluencia con el PRO de Mauricio Macri y luego le quitó toda posibilidad.
Para el ex gobernador socialista de Santa Fe hay tres niveles de entendimiento posibles entre distintas fuerzas políticas. Uno que es el diálogo, el otro el compromiso institucional y el tercero las alianzas electorales. Cada uno con una significación diferente, explica. “El diálogo, para nosotros, es importante con todos, no tenemos ningún problema en dialogar y escuchar lo que opinan los demás. El compromiso institucional creemos que es una etapa en la que podemos ponernos de acuerdo en cuestiones que no están suficientemente especificadas en las normas electorales. La alianza electoral o el frente de partidos se basa en las coincidencias entre la gente que tiene una visión similar de país”, distingue y completa: “Nosotros estamos en el Frente Progresista Cívico y Social y nos parece lógico que Mauricio Macri esté en otra posición. Para nosotros esta no es una cuestión de antagonismos, en el sentido de que uno es capaz de ponerle bolilla negra a otro, sino que hay que valorar la perspectiva, la propuesta de cada uno”.
Cree que puede darse un unión circunstancial con otras fuerzas, pero circunscripta, por caso, a evitar la posibilidad de una re-reelección de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Eso puede ser dentro del compromiso institucional. En cuanto a visiones, no es que todo vale y todo se puede reunir, porque hay que gobernar si se gana las elecciones. Y gobernar con visiones diferentes es muy difícil, para no decir imposible”.
Entre Ríos
Binner pasó anoche por Paraná para participar del acto de asunción de autoridades partidarias del socialismo de Entre Ríos, por el cual el diputado Lisandro Viale y el concejal Marcelo Haddad asumieron un nuevo período al frente de las conducciones provincial y local, respectivamente, tras haberse impuesto en la interna. Un rato antes, estuvo en El Diario.
–¿Cómo está viendo al socialismo en Entre Ríos?
–Bien, la verdad. Que hayan logrado acuerdos luego de la contienda interna y que estén funcionando todos juntos, que ahora se presenten todos en función del resultado de las internas me parece que es un hecho saludable para la democracia del partido. Y además le aporta credibilidad a nuestra propuesta hacia afuera. Si en el interior del partido somos democráticos, es creíble que lo seamos hacia fuera.
–¿Confía en no volver a aparecer en distintas boletas en la próxima elección general por una interna no resuelta?
–Fue por un problema no resuelto. Creo que el caso de Entre Ríos fue el más paradigmático del país. Pero bueno, afortunadamente se están encolumnando las cosas y creo que realmente está primando el interés colectivo por sobre el interés individual que es lo que define la continuidad de un proceso político.
–¿Cree que el aliado principal del socialismo debe seguir siendo el radicalismo?
–En el caso de Santa Fe podemos decir que sí. A nivel país tenemos que ver la evolución del propio Frente Amplio Progresista que tiene que, de alguna manera, dar su consentimiento para una integración.
Proyecto
“Venimos trabajando este año en lo electoral. Hemos recorrido todo el país, no creo que haya otra fuerza política que tenga la cantidad de información que tenemos nosotros”, se entusiasma Binner. Cuenta que esa recopilación reúne datos, por caso, sobre lo que está pasando hoy con las economías regionales. “La falta de competitividad es un problema yo diría sistémico, a partir de la disminución del valor del dólar y de la inflación. Hoy todas las actividades económicas en el país están muy atentas ante una realidad que no es lo favorable que venía siendo hasta ahora”, advierte. Ese trabajo apunta al 24 de noviembre, cuando en el predio de Costa Salguero de la ciudad de Buenos Aires, el Frente Amplio Progresista (FAP) presente, en palabras de Binner “el proyecto de nación que estamos recogiendo en todo este compromiso que tomamos con la gente a nivel nacional”. Allí estará en líneas generales un plan que proyecta una ejecución de “no menos de 20 años”, proyectó. “Tiene que ver con el respeto a los valores de la Constitución, con el federalismo, con las economías regionales, con los valores de la macroeconomía, con la plantilla energética del país: si queremos crecer necesitamos energía más barata de la que tenemos; con los caminos y las rutas, con el ferrocarril. En fin, con una visión de lo que necesita Argentina en los próximos 20 años. Y en esa construcción comenzar a superar etapas. Esto lo hemos hecho en Santa Fe. El resultado es que la gente que participa de las asambleas ciudadanas ve que año tras año se va logrando el avance que se prometió y se propuso”, explicó.
–¿También implicaría un acuerdo de reglas de juego a observar por las fuerzas políticas que conforman la alianza?
–Lo que hace todo partido organizado, como el Frente Amplio en Uruguay, es acordar un reglamento de funcionamiento. Hoy tenemos un mínimo reglamento al que le vamos agregando capítulos en la medida que le vamos agregando nuevos temas. Por ejemplo, el consenso que necesitamos entre las cinco fuerzas que integramos el frente es imprescindible para lograr la aceptación de otros sectores políticos y sociales que quieran incorporarse.

