Gustavo Bordet es candidato a suceder a Sergio Urribarri. Su nombre-con arraigo en el peronismo y el hecho de ser intendente de Concordia, una especie de la meca peronista – lo pone en un lugar expectante en el tablero de postulantes al sillón de Urquiza.
Como vienen haciendo todos quienes tienen las mismas pretensiones, los pasos que se dan son mínimos, tácticos, sin demasiada prensa. Reuniones en otros distritos para firmar convenios y algo más. La consigna sigue siendo “Urribarri presidente”.
En esa apertura, finita, que le permite a uno tirar una “cañita al aire” es que Bordet empapeló lugares del centro de Paraná con un anuncio que hará este mismo martes a partir de las 20 en su terruño. Inaugurará un centro de convenciones. El afiche muestra la obra bajo la leyenda “Gestión Bordet”. Al costado el sello de “Gobierno de Entre Ríos”.
La jornada contará con la presencia del gobernador y el ministro de Turismo de la Nación, Enrique Meyer.
Hace dos semanas también estuvo en esta capital invitado por el Departamento Económico de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER y el Centro de Estudiantes Independientes (el oficialismo en la Facultad) para dar una charla sobre gestión municipal junto al ministro de economía, Diego Valiero. En primera fila lo escuchaba Mauro Urribarri.
Bordet es el precandidato con más posibilidades en el imaginario de los referentes de la oposición. De hecho, al momento de hacer encuestas, al primero que miden es al intendente de Concordia. Según los números que maneja Adrián Fuertes del Frente Renovador, el concordiense tiene 8,8 puntos, menos de un punto por debajo de José Eduardo Lauritto.


