Marcelo Casaretto es hasta ahora un patriota a quien cada ciudadano le debe agradecer por lo que hizo hace unas semanas cuando ventiló el desfalco de 18 millones de pesos de la Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER), que conduce desde el inicio del segundo gobierno de Sergio Urribarri.
Fue un acierto presentarse en la Justicia para que la misma investigue, quizás, la estafa más grande de la última década y que tiene a su gestión en el centro del escándalo. Un informe dado a conocer por Página Judicial estableció que más de la mitad de las compensaciones realizadas durante su mandato son apócrifas. No haber denunciado el delito teniendo conocimiento de su existencia dejaba aún peor parado al recaudador.
Este lunes se conoció que una nueva investigación interna del organismo halló una defraudación de otros 20 millones entre el período 2008 y 2011. A propósito de esa noticia, el mandamás de la ATER dejó un manto de dudas sobre su antecesor, Guillermo Linesky, ex titular de lo que fue la DGR durante esos años.
“Por qué no se detectó antes la verdad, no lo sé. El organismo de control interno en la administración es la Contaduría de la provincia; y el externo es el Tribunal de Cuentas”, lanzó. Los destinatarios de esos dichos son Miraglio, quien se desempeña desde junio de 2012 como contador; y Hugo Molina, que hasta hace dos meses estuvo al frente del organismo de contralor que hoy conduce Guillermo Smaldone.
Casaretto insistió con la idea de que todos sabían menos él de lo que estaba pasando en la administradora que recauda impuestos. “Camino por los pasillos de ATER y el que está barriendo te dice: ‘yo ya sabía todo’. El del plumero también sabía. Resulta que todos lo sabían”, se despachó en la entrevista otorgada al programa Buen día que se emite por FM Litoral. ¿Tendrán algún secreto los empleados de limpieza de la Contaduría?
El funcionario develó lo que en la rosca política se preguntaban funcionarios en estos últimos días acerca de la iniciativa de dar a conocer semejante escándalo. “Hago la denuncia por instrucción directa del gobernador. Acá no hay ninguna interna del gobierno”, aclaró.
El período denunciado en el juzgado de Marina Barbagelata es desde el 1º de enero de 2012 hasta el presente. Casaretto ahora se presentará en la Justicia para ampliar la denuncia cuatro años más para atrás.
“Lo que hemos hablado con el gobernador es continuar para atrás y que en sede judicial se disponga hasta cuándo se puede”, apuntó. Puede volver a caer Miraglio y Fabián Boleas (gestión Montiel).
Este lunes la procuración general imputó a dos empleados de ATER y decenas de empresarios por el desfalco con compensaciones.
En lo político, la estafa se cargó un funcionario que presentó su renuncia: Gustavo Gioria, tesorero de la provincia, que apareció como contador asesor de una de las empresas que defraudó al fisco. Le cabía el juicio político. Decidió irse.

