El Jurado de Enjuiciamiento rechazó la acusación en la que se cuestionó la conducta de Ignacio Aramberry. El fiscal había sido denunciado por presunto mal desempeño en la investigación de la causa de los contratos truchos y falso testimonio en el jury a Cecilia Goyeneche.
El tribunal estuvo integrado por Germán Carlomagno, Claudia Mizawak y Leonardo Portela, por el Superior Tribunal de Justicia (STJ); el senador justicialista Daniel Olano y la diputada justicialista Silvia Moreno; y los abogados Luis Leissa y María Fernanda Miotti.
Según supo Página Política, la votación salió 4 a 3 en favor de no abrir el proceso. Por esa posición, la de rechazo, lo hicieron los legisladores Olano y Moreno; y los abogados Leidsa y Miotti. Por la minoría, y en favor de abrir el proceso, se inscriben a los vocales.
La denuncia la había interpuesto el abogado Guillermo Reggiardo, quien antes hizo lo propio con el entonces vocal Carlos Chiara Díaz.
El letrado denunció a Aramberry por presunto mal desempeño en la investigación de la causa de los contratos truchos. Lo acusó, concretamente, por no haber investigado una presunta vinculación de Sebastián Orlando Bertozzi, esposo de la destituida Cecilia Goyeneche, con el estudio contable que realizaba la gestión impositiva de los falsos contratistas y reclutaba a los prestanombres en la asociación ilícita. Esto fue la base de la destitución de Goyeneche, quien estaba a cargo de esa causa como coordinadora y no se apartó.
A Aramberry también Reggiardo le atribuyó haber mentido en su declaración como testigo en el jury a la ex procuradora adjunta cuando se intentó dilucidar lo que había ocurrido con el motomandado, Mario Deiloff, quien reconoció ante Aramberry, Patricia Yedro y la propia Goyeneche que el contador Sebastián Orlando, esposo de Goyeneche, integraba el estudio que estaba siendo investigado en la causa de los contratos en la Legislatura.
Aramberry presentó su descargo a través del abogado Ladislao Uzín Olleros, que sostuvo que “el Honorable Jurado de Enjuiciamiento es de carácter excepcional” y al que no se puede “echar mano de esa herramienta con liviandad, ni siendo admisible que se naturalice la promoción de denuncias sin justificativos serios, respaldados por evidencias incontrastables que no dejen margen para la duda respecto al comportamiento del magistrado funcionario en el ejercicio de sus incumbencias funcionales”, consignó.
El letrado paranaense dijo además que “Aramberry ha desempeñado de manera correcta sus funciones; y en su dilatado tiempo de servicio, que ronda las dos décadas, en su legajo particular no se registra ninguna sanción por comisión de falta o irregularidad alguna en las diversas instancias en las que le ha correspondido intervenir”.
El dato más importante, quizás, haya sido que si Aramberry mintió, como lo acusó Reggiardo, lo hizo ante integrantes del STJ, que de haberlo advertido tenían la obligación de extraer copias de ese testimonio y remitirse al agente fiscal de turno para que abriera una causa, lo que no ocurrió.
Fuente: Página Política


