El Senado de la Nación celebró este viernes la sesión especial dedicada a aprobar los diplomas y tomar juramento a los nuevos legisladores que comenzarán su mandato el 10 de diciembre, de acuerdo con los resultados electorales el pasado 26 de octubre.
Por los próximos seis años, la provincia de Entre Ríos tendrá esta representación:
Joaquín Benegas Lynch (LLA)
Romina Almeida (LLA)
Adán Bahl (Peronismo)
Los tres senadores entrerrianos siguieron la fórmula tradicional para sus juramentos.
Almeida y Bahl lo hicieron acompañados de su familia, mientras que Benegas Lynch fue uno de los pocos que lo hizo solo.
Los senadores salientes son Alfredo De Angeli (PRO), Stella Maris Olalla (UCR) y Stefanía Cora (PJ), quien ingresó en reemplazo de Egdardo Kueider, destituido tras su detención en Paraguay.
Desde diciembre, entonces, la mayoría de la representación entrerriana en el Senado será para LLA con las bancas de Benegas Lynch y Almeida.
Y Juntos por Entre Ríos, el frente que hace apenas dos años llevó a Frigerio a la gobernación, se quedará sin representantes en el Senado. Es decir que Frigerio se convertirá en diciembre en un gobernador sin delegados propios en el Senado de la Nación.
Este fue uno de los datos políticos salientes del año, que se produjo antes de las elecciones, al momento del cierre de listas: en su alianza con LLA, Frigerio cedió los dos primeros lugares para el Senado.
Nueva etapa
En sus primeros dos años de mandato, Frigerio contó con dos votos seguros en el Senado: Alfredo de Ángeli (PRO) y Stella Olalla, radical alineada internamente con el diputado Atilio Benedetti, el primer dirigente radical de peso que dio apoyo al proyecto de Frigerio para llegar a la gobernación.
La coyuntura política hizo que en los primeros meses de su gestión Frigerio se jactase de que los tres senadores entrerrianos habían acompañado la Ley Bases, gracias a la decisión del senador electo por el peronismo, Edgardo Kueider, de pasarse a las filas libertarias.
En ese juego, el hombre que terminó preso en Paraguay por no poder justificar el origen de una mochila repleta de dólares fue durante casi todo 2024, funcional a los intereses políticos de Frigerio.
El escándalo de Paraguay, que explotó en diciembre de 2024, volvió las cosas al lugar de representación que había determinado el voto de los entrerrianos. Tras su expulsión del Senado, Kueider fue reemplazado por la kirchnerista Stefanía Cora.
Frigerio volvió entonces a contar con dos votos en el Senado. Los que en 2019 le había proporcionado el sorpresivo triunfo de Mauricio Macri en Entre Ríos, producido cuatro meses después de que, en elecciones provinciales anticipadas al mes de junio, el gobernador Gustavo Bordet fuera reelecto con el histórico 57% de los votos.
Para las elecciones nacionales de 2019, Bordet se había asegurado encabezar las listas del Senado con Kueider y de Diputados, con Marcelo Casaretto. Relegó a la entonces todavía poderosa Cristina Fernández de Kirchner a ocupar los segundos lugares de las listas para el Congreso, con Cora en el Senado y Blanca Osuna en Diputados.
Lo que hizo Bordet fue lo habitual, lo esperable. El gobernador, que es el hombre con más poder de la provincia, define cómo será su representación en el Congreso de la Nación. Clave para defender los intereses de la provincia en las naturales tensiones con el gobierno nacional, sobre todo cuando se proyecta una reelección.
Bordet pudo con CFK. Frigerio, en cambio, tuvo que ceder ante la CFK de estos tiempos: Karina Milei, la indiscutida dueña de la lapicera oficial para el armado de las listas.
El interés primero de LLA en esta elección fue aumentar su presencia en el Senado. Si no se quedaba con los dos senadores, no había acuerdo y Frigerio se arriesgaba -en un escenario de tercios con votos compartidos- a una derrota electoral a mitad de mandato.
Por seis años
A pesar de que los períodos de gobierno provincial no coinciden con la duración de los mandatos de los senadores nacionales -ni antes, ni después de la reforma constitucional de 1994, que acortó los mandatos e introdujo el voto directo, con un senador para la minoría- los gobernadores entrerrianos buscaron siempre tener sus delegados de confianza en el Senado, el ámbito de representación institucional de las provincias en el Congreso.
Pero esta vez no fue así. Otra anomalía de la era Milei. Los tres senadores entrerrianos desde diciembre serán dos libertarios y un peronista. Tendrán mandato hasta diciembre de 2031. Es decir, por los dos años que le restan a Frigerio en la gobernación y por los cuatro años de su segundo mandato, si es que fuera por su reelección y la obtuviese en 2027.
Como la Constitución de Entre Ríos no permite a ningún entrerriano gobernar la provincia más de dos veces, se podría decir que Frigerio está condenado a gobernar sin senadores nacionales por el resto de su vida. Salvo que, a lo Jorge Busti, sea reelecto dejando pasar un período en el medio, o junte los votos para reformar la Constitución.
La otra alternativa es que, de algún modo, Benegas Lynch y Almeida cambien a Milei por Frigerio. O que Frigerio se afilie a LLA y busque su reelección en 2027 como candidato de Milei, también buscando su segundo mandato. Es decir, que ALLA pase de ser una exitosa alianza electoral a una nueva coalición política. Algo que, por ahora, no ocurre.
Mientras nada de eso pase, está claro cómo votarán los dos senadores de LLA ante una tensión de intereses entre la nación y la provincia.
El nuevo Senado
Tras la votación del 26 de octubre, la composición del Senado de la Nación presenta cambios significativos en la distribución de fuerzas.
El peronismo contará con 28 bancas, seis menos que las 34 actuales, tras obtener 9 de las 15 bancas que tenía en juego.
La Libertad Avanza logró un avance notable, pasando de 7 a 20 senadores al sumar 13 escaños, situándose como la segunda fuerza en número de bancas.
La UCR reducirá su presencia de 13 a 9 representantes, sin haber sumado nuevas bancas en esta elección y perdiendo cuatro.
El PRO baja de 8 a 6 senadores, también sin obtener nuevos escaños y restando dos.
Los bloques de carácter provincial alcanzan 6 bancas, una más que en la cámara anterior, con dos nuevos integrantes.
Provincias Unidas pierde dos representantes y pasa de 5 a 3 senadores, luego de no obtener bancas en juego.
Fuente: Página Política




