Luis Erro es – según su designación – coordinador de Políticas de Gobierno. Desde ese lugar podría hurgar en un amplio espectro de la administración, pero no es ese su interés.
El ex intendente de Gualeguay será un brazo político de Gustavo Bordet y se manejará bajo las órdenes del secretario general de la Gobernación, Edgardo Kuieder, de estrechísima confianza del gobernador.
Para la interna pasada, que poco preocupó al gobernador, Erro acercó posiciones de dirigentes en algunos distritos para evitar la diáspora. Fue su primera acción desde que es funcionario.
En su ciudad, ya goza de una oficina. La misma fue instalada en el shopping local. Esta semana cerraría un alquiler en Paraná, a metros de Casa de Gobierno.
Erro es el único ex intendente que no tiene diálogo con Sergio Urribarri. Esa distancia existe desde hace mucho tiempo. El gualeyo fue el único intendente al que el ex gobernador le puso un precandidato para pelearlo. Fue en 2011, en pleno apogeo urribarrista. Sin embargo, José Pitón perdió la interna dos días después que el entonces mandatario cerrara la campaña provincial en Gualeguay.
Ese distanciamiento se prolongó durante toda la gestión de uno y otro. A tal punto que cuando Urribarri pidió a toda la dirigencia trabajar para su “sueño entrerriano”, Erro se definió por Scioli.
En un mes y medio, el ahora funcionario de Bordet enfrentará un juicio oral insólito. Fue procesado por haber utilizado un medidor público para dar luz en un acto partidario del PJ durante la campaña electoral de 2009. La causa judicial – con alguna manito de los tribunales – habría sido motorizada desde Casa de Gobierno. Cercanos a Erro dicen que el ex intendente habría dado un disgusto comercial (no político) al entorno de Urribarri. Ampliaremos.

