Javier Milei aceleró los tiempos el 1° de marzo en el Congreso. En el evento institucional que lo inundó de patetismo, el Presidente explicitó su estrategia política, que seguirá siendo la misma: polarizar con el kirchnerismo, aunque éste sea apenas una parte de la oposición. Semanas antes Rogelio Frigerio había hecho lo mismo. Buena parte de su informe ante la Asamblea Legislativa se lo llevó la herencia recibida, narrada en sus tópicos, aunque sin mencionar al peronismo o dar nombres propios. Pareció plantar un punto de partida para el 2027.
Los discursos de Milei y Frigerio se entienden si se observa con detenimiento el escenario político y el comportamiento de la sociedad según los trabajos de opinión pública. La derecha, la ultraderecha y la centro derecha unificó todo el espectro en las últimas elecciones con resultados electorales insoslayables. Las reformas que llevan adelante, uno y otro, cuentan con un apoyo importante. La laboral en Nación y la previsional en Entre Ríos, tienen una aceptación arriba del 50 por ciento. La gente cree que la ley de trabajo hay que “modernizarla” sin tener la más remota idea de lo que se acaba de sancionar. En cuanto a los cambios en el sistema jubilatorio provincial se introdujo, con fuerza, la idea cierta que impacta a los estatales pero que se hacen cargo todos los entrerrianos. No son tiempos precisamente de invocar la solidaridad. Cuando se observa la manera en que se digiere la reforma en la Caja de Jubilaciones torna más escandaloso la modorra de los 20 años de peronismo, que conociendo el problema no se animó, incluso con mayorías legislativas. El presidente del organismo Gastón Bagnat es catalogado como un técnico, que lo es, pero ha demostrado tener una capacidad política envidiable. Construyó un consenso de base con todos los sectores para llevar adelante el proyecto que se conocerá en las próximas horas.
Las discusiones sobre la sostenibilidad del modelo económico también cuenta con la ignorancia de una mayoría abrumadora de la sociedad, lo que no significa que esa sociedad no esté politizada. Basta para que cualquier usuario de una red social postee un comentario o una foto para que en segundos se encienda la cloaca. ¿Maradona hubiese tenido una foto con Trump? Mientras la polémica consumió las horas muertas de los argentinos durante días, los despidos se siguieron multiplicando. Apenas un contraste de nicho.
La política transita el año de la construcción, del andamiaje, para llegar a 2027. El año de la disputa. En Entre Ríos los tiempos pueden adelantarse. El Gobernador tiene la potestad de adelantar las elecciones, lo que significa que las mismas se desarrollen en junio y no en octubre, junto con las nacionales. Esa herramienta, importantísima, puede con otra subsidiaria: la eliminación de las PASO. Esa iniciativa – que ya nadie descarta en el oficialismo y la oposición- saldría sin inconvenientes en la Legislatura. Más aún si a nivel nacional marcan el camino. Milei también las quiere eliminar, con un argumento que penetra como una bala en cualquier común: terminar con un gasto que solo entretiene a la casta.
Hay elementos que instan a pensar que Frigerio buscará su reelección. El Gobernador, por ejemplo, tiene loca a Gladys Domínguez para que sea su candidata a intendenta en Feliciano. La senadora peronista, que rompió el bloque y dejó al PJ sin la mayoría, no ha dado el sí. Mientras tanto saca provecho para su departamento. La única contención que tiene es la buena relación que mantiene con Rosario Romero. Si Frigerio está pensando en una candidatura para un departamento que aporta 13.866 da la sensación que está con ganas de quedarse. Paréntesis: ¿Nelio Calza está dispuesto a poner, otra vez, el sello del Frente Grande a disposición del Gobierno? Quienes no lo quieren dejan correr la versión que estaría solicitando incluso una mensualidad por los servicios a prestar. Rumores poco relevantes.
Milei no se meterá en distritos en los que cree tener amigos. Entre Ríos sería uno de esos en los que el Presidente no levantaría la mano a un candidato violeta. El gobierno nacional ha demostrado, incluso, un giro en la construcción donde lo que prima es la casta. ¿Por qué, entonces, se inclinaría por un experimento en estas pampas? Frigerio, por las dudas, se prepara como lo hizo para alcanzar la Gobernación. Con tiempo.
Mauricio Macri está pensando en poner al PRO en la grilla para el 2027 con un candidato propio. Esta división en el electorado del ex presidente – que suena más a despecho – tendrá relevancia en tanto se incline la cuesta para el gobierno nacional en el plano económico. Frigerio tendrá la invalorable herramienta del desdoblamiento y blindar la provincia, una situación más cómoda que cuando debió hacer equilibrio entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich.
Otra vez, la agenda judicial, le ofrece a Frigerio letra proselitista. Al Gobernador no le interesa esa punible de la política, pero lo que sucederá en los tribunales le materializa el libreto.
Las cartas comienzan a tirarse sobre la mesa. Lo que parece una eternidad no lo es. La línea del tiempo comenzó a trazarse.
Fuente: Página Política

