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Inhumaron los restos de un desaparecido entrerriano

Los familiares de Juan Alberto Osuna fueron acompañados este martes por un centenar de personas que participó de la inhumación de sus restos. Fue luego de que el Equipo Argentino de Antropología Forense permitiera identifi

Un centenar de personas acompañó este martes el acto de inhumación de los restos de Juan Alberto Osuna, secuestrado en septiembre de 1976 y fusilado junto a Carlos Fernández en lo que se conoció como la Masacre de la Tapera.

Los restos de este desaparecido entrerriano, en rigor, ya estaban en poder de sus familiares desde 1981 cuando, clandestinamente, lograron identificarlo y sacarlo del cementerio municipal.

En el marco de la reapertura de las causas por violaciones a los derechos humanos, se pudo identificar claramente que se trataba de Osuna, a través del trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense.

NNAAHistoria, puertas adentroNNCC

Sara tiene 84 años. Avanza despacito, acompañada por sus hijos, Graciela y Rubén, hacia la morgue de Oro Verde. Avanza despacio, emocionada, agarrada fuerte de sus hijos, de su saco y de la urna donde llevará al CCAABetoCCCC a la sepultura donde dejar unas flores. Allí, el fiscal de la Justicia Federal, Mario Silva, protagonizó junto a los forenses el acto de entrega de los restos a los familiares.

Rubén repasa lo que fueron estos años en los que, de algún modo, siempre supieron que eran del joven asesinado los restos que depositaron, clandestinamente, junto al del padre de la familia en un cementerio privado.

“Pero ahora blanqueamos a CCAABetoCCCC. Tendrá cristiana sepultura, dejará de ser un NN”, explica Rubén. Cuenta que después de la desaparición tuvo una entrevista con Juan Carlos Trimarco (a cargo de Ejecutivo en tiempos de la dictadura). “Me tiró las fotos de mi hermano y me dijo que estaba en el Cementerio municipal, pero no me dijo dónde”, relata. “Gracias a un hombre que se jugó en plena dictadura, un empleado del cementerio que terminó siendo mi suegro –dice y abraza a su mujer, Patricia- supimos cual era el lugar donde estaba. Lo sacamos en 1981, clandestinamente, y lo llevamos con mi viejo al cementerio de Parque De la Paz”.

Para la certeza de la familia, el cuerpo tenía “un paladar de platino como el de CCAABetoCCCC, que era extraño en esa época”.

NNAASe llama Beto OsunaNNCC

Envuelta la urna en la bandera con la flor que identificaba a Montoneros, se trasladaron los restos nuevamente al cementerio privado de San Benito.

Había terminado el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense y quien la familia sabía quién era recuperó su identidad y su tumba.

“Militaba en Montoneros, luchó siempre por la igualdad y eso no le gustaba al gobierno. Nos alegra encontrarlo y nos abre la esperanza de encontrarlo a Fernández que es lo que nos queda pendiente porque nos hemos hecho muy unidos con su familia”, agregó.

Rubén ansía, ahora, que se pueda avanzar en la causa y en la identificación de otros desaparecidos entrerrianos. Su hermano era el mayor de cuatro hermanos y vivía en la zona de Almafuerte y Blas Parera al momento de su secuestro.

Las hijas de Fernández –que persisten en la búsqueda de los restos de su padre en el cementerio municipal- acompañaron palmo a palmo a la familia Osuna en el acto. Portaron hasta la tumba las pancartas con las fotos de las dos víctimas de la Masacre de la Tapera, encabezando una columna que integró a representantes de organismos de derechos humanos, ex presos políticos, dirigentes sociales y políticos.

NNAAMomento históricoNNCC

Clarisa Sobko, representante de Hijos, pidió hacer uso de la palabra frente a la tumba de Osuna.

“Hoy nos toca disfrutar de un momento histórico. Volver a tenerte entre nosotros, recuperar a uno de nuestros compañeros. Dimos por terminadas tantas incertidumbres y aquí plantamos bandera. Buscaremos a tus asesinos, a los asesinos del pueblo, hasta que estén en la cárcel”, levantó la voz la joven Clarisa.

“Seguiremos luchando con el ejemplo de Sara y de tus hermanos que saben cómo pelearle al olvido y a la mentira. Somos hijos. No te conocimos, como a tantos padres, tantos tíos, tantos hermanos, tantos compañeros que nos arrebataron. Por eso nuestra necesidad de reconstruir sus vidas, sus banderas, sus vivencias. En nuestros corazones ellos trascienden”, enfatizó delante de las banderas de Hijos.

“Lo podemos decir: Aquí yacen los restos del CCAABetoCCCC Osuna, semilla de futuras luchas. Sólo la inmensa solidaridad de los hombres puede hacer de la muerte un presente germinal. Compañero ¡Hasta la victoria siempre!”.

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