Asoma un debate en el seno del peronismo: la reformulación de las reglas de juego para suceder a Sergio Urribarri. Esto es, la ley de internas abiertas, conocida como la Ley Castrillón, en honor a su redactor, el entonces diputado y hoy vocal del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Emilio Castrillón. Todos coinciden en que la discusión debe ser después del 27 y por fuera de cualquier proceso electoral cercano.
Los intendentes son los primeros interesados en que la Ley 9659 de Internas Abiertas y Simultáneas sea revisada. La misma, fuertemente cuestionada por la oposición en su momento, implica una intromisión en los estatutos partidarios, por caso, el del radicalismo. Un caso concreto: la integración de las minorías en la lista. La Ley Castrillón establece que quien gana se queda con todo. La UCR fue a la Justicia por esta cuestión. (Ver nota aparte).
Gustavo Bordet es uno de los jefes comunales que cree que hay que abrir un debate. “La ley nacional, con las que se desarrollaron las PASO de agosto, es buena. En la provincia habría que pensar en una adaptación a esa norma”, opinó el intendente de Concordia ante Página Política. El dirigente, que aseguró que el tema no está en la agenda de la Liga de Intendentes del PJ, plantea hacer “un proyecto consensuado” en el seno de la Legislatura.
José Nogueira hizo una lectura más política con un ojo en el 2015. “Se viene una apertura en el peronismo y para eso hay que tener una nueva ley. La Ley Castrillón debe ser modificada y adaptada a los tiempos que corren. Una de las cuestiones fundamentales es la integración de las minorías”, apuntó el intendente de La Paz.
Y agregó: “En el peronismo el que pierde acompaña, pero adentro del partido. Leía declaraciones de peronistas que no están en el Frente para la Victoria que, de haber reglas claras, darían el debate en el PJ. Hay que dar esas garantías”.
Nogueira también ve en la ley nacional un modelo a seguir. “Lo que pasó con UNEN en Ciudad de Buenos Aires fue interesante”, ejemplificó ante Página Política. Para el intendente otro punto fundamental a cambiar en la provincia es la “obligatoriedad” de votar en esa instancia del proceso electoral y que los candidatos, tengan o no disputa interna, vayan a elecciones. “Nada más transparente que todos estén en el cuarto oscuro y se legitimen para luego ir a la general”, dijo.
Con este último concepto coincide Juan José Bahillo. “Que sea obligatorio presentar la boleta, así sea la única en la fuerza, evita que se juegue otra interna”, señaló el intendente de Gualeguaychú. En limpio: de tener boleta única y no estar la misma en el cuarto oscuro deja la puerta abierta a que simpatizantes de un partido apoyen al candidato de otro. “No es bueno jugar la interna de otro partido”, resumió el jefe comunal.
La Ley Castrillón echa por tierra las internas territoriales a nivel departamental. Con esta norma, los candidatos a legisladores se ubican debajo del candidato a gobernador y vice en distrito único (lista sábana). “Esto hace que sea el postulante al Ejecutivo quien concentre todo el poder”, dijo Bahillo a Página Política. Antes de la promulgación de esta norma, los diputados se medían en el territorio. En la actualidad es el candidato a la Gobernación quien arma su lista de diputados.
Adrián Fuertes lo dijo así: “Confío en que el peronismo, en el proceso que viene, permita elecciones abiertas y vamos a competir en el caso de que no haya acuerdo”.
Para el intendente de Villaguay, quien dio a conocer sus pretensiones para el 2015, sostuvo que “no hay más margen” para sostener las reglas de juego vigentes y que “la piel del peronismo no va a resistir, ni a tolerar otro mecanismo” que la interna.
Estos son, a grueso modo, los conceptos generales que entienden que deben ser modificados estos intendentes que cumplen su segundo mandato y que están para continuar sus carreras políticas.

