El presidente del bloque de diputados de Cambiemos, Sergio Kneeteman, sostuvo que el reemplazo del ex vocal del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Carlos Chiara Diaz, que presentó su renuncia antes de enfrentar el juicio político en el Senado provincial, “debe ser la continuidad del proceso que se abrió en la sociedad entrerriana, a partir del debate por las investigaciones que llevamos adelante desde la Legislatura a integrantes del Superior Tribunal”.
“Siempre con el objetivo de mejorar la calidad institucional de la provincia, creo que la elección del nuevo vocal es un desafío para la dirigencia política entrerriana”, remarcó.
El legislador radical se comunicó con Página Política luego de que trascendiera un posible anuncio sobre una reforma judicial.
Tras reparar en que la designación de los miembros del Superior Tribunal es una atribución del Gobernador, que requiere el acuerdo del Senado, el legislador radical planteó que “como hombres de la política debemos garantizar que el designado sea una persona intachable, tanto por su idoneidad profesional, como por su integridad moral. Esta debe ser una repuesta concreta a la creciente demanda social sobre la mejora de la administración de justicia en la provincia”.
-¿Que piensa sobre la posible reducción del número de integrantes del STJ a siete miembros?
-Soy partidario que, una vez normalizada la composición del STJ, que es lo inmediato y muy importante, podamos abrir un debate amplio y profundo sobre cual es el número ideal de sus integrantes. Es bien sabido que hay diferentes opiniones y es necesario que se dé la discusión, no sólo en la política, sino también en los ámbitos de los profesionales del derecho, el académico, y por supuesto en la propia Justicia. No podemos abordar este tema con urgencias coyunturales, o argumentos reduccionistas. Es un tema demasiado importante, y con tiempo, aplomo y gran participación de los diferentes estamentos involucrados, seguramente avanzaremos en el camino correcto. Todo este proceso debe tener en cuenta la importancia del máximo órgano del Poder Judicial. No podemos debilitarlo, y hay muchos que sostienen que a menor cantidad de miembros, mayores son las posibilidades de ejercer condicionamientos desde el poder político.


