El Comité de la Capital de la UCR consideró a la ciudad de Paraná como “rehén de la interna del partido peronista”. Unas horas antes, y casi con las mismas palabras, la Juventud Radical emitió un documento en ese sentido.
En un documento que tiene la firma del titular del partido, Agustín Federik, se manifiesta: “Transcurrido más que un plazo razonable de la actual gestión, la ciudad sigue siendo rehén de la interna del partido peronista, que lleva más de ocho años en la gestión municipal”.
“Los conflictos sociales, con sus exteriorizaciones de violencia, son responsabilidad ineludible de quien tiene la obligacion de gobierno, y jamás debe caer sobre los trabajadores, quienes al margen de los errores de un dirigente gremial que prioriza sus intereses personales, son el eslabón más débil y desprotegido en este conflicto”, dice el documento enviado a Página Política.
Y agrega: “La Unión Cívica Radical, condenó y condena toda clase de violencia, sobre esto es testigo la historia, donde quizás nuestra vocación de diálogo y de búsqueda de consensos durante los gobiernos radicales no fue bien valorada”.
“Hoy vemos con profunda preocupación que nuestra ciudad, a la carencia de servicios básicos eficientes, se le suman una tras otra declamaciones de mega obras que están muy lejos de concretarse, y que traslucen una falta de rumbo de su Intendencia que llevara inexorablemente a una decadencia aun mayor a nuestra querida Paraná”, se añade en el documento.
Finalmente la UCR de Paraná, expresó: “A ocho años de gobierno peronista, y cien días de la actual gestión, expresamos que el ciudadano paranaense no se merece el clima de conflicto y desborde en que nos encontramos y exigimos que la señora Intendente Blanca Osuna busque en el ámbito del diálogo la solución al caos existente”.
Cinco puntos
El bloque de concejales radicales, también emitió un documento en el que manifiestan lo siguiente:
1º) Que este bloque ratifica nuestra posición contraria a la pérdida de fuentes laborales de todas aquellas personas que trabajen efectivamente en el municipio, ya que el trabajo dignifica al trabajador y a su familia; no siendo ellos los responsables de las decisiones políticas que tomaron aquellos que los contrataron ni de los que hoy no renuevan sus contratos.
2º) Que el Departamento Ejecutivo Municipal había manifestado su decisión de realizar un pormenorizado análisis individual de cada persona contratada para evitar cometer injusticias con aquellos que efectivamente trabajen, gocen del buen concepto de sus superiores, realicen con eficiencia sus tareas y sean necesarios para el municipio.
3º) Que esta medida de fuerza que lleva adelante el sindicato ha tomado ribetes de violencia que no son los adecuados para llevar adelante una reivindicación, ya que las agresiones personales, las amenazas, los daños en los bienes del estado y la coacción para sumar a otros empleados a la protesta, no son actitudes que deban utilizarse en estos tiempos, donde el diálogo y el consenso debe imperar para solucionar cualquier conflicto.
4º) Que el Departamento Ejecutivo Municipal y el sindicato deben agotar los esfuerzos y crear el marco adecuado para lograr el dialogo necesario que haga finalizar este conflicto y encontrar posiciones comunes y consensuadas frente a la decisión a tomar.
5º) Que frente a estas cuestiones que están en pugna, se encuentran como mudos observadores y principales damnificados todos los vecinos de Paraná que tributan al Municipio para que éste le garantice todos los servicios esenciales, cosa que no está ocurriendo por estos momentos.


