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parador en Mar del Plata

La defensa de Aguilera dijo que no hubo coimas sino un préstamo

El abogado Marcos Rodríguez Allende rechazó la acusación de que su defendido cobró coimas para favorecer a la empresa que montó el parador en la playa de Mar del Plata. Dijo que se trató de un préstamo de dinero del PJ.
Por: Redacción de Página Política

Marcos Rodríguez Allende solicitó la absolución de culpa y cargo de su defendido, Juan Pablo Aguilera, en el juicio que lo tiene como imputado por el desvío de fondos públicos para promocionar la precandidatura presidencial de Sergio Urribarri en 2015.

El eje central de la estrategia trazada por el defensor fue una violación del principio de congruencia en que, a su criterio, incurrieron los fiscales al modificar la imputación formulada al inicio del proceso y la que expusieron en los alegatos.

El abogado sostuvo que en la formulación de cargos se dijo que el ex gobernador Urribarri y el ex ministro de Turismo Hugo Marsó sustrajeron fondos públicos para la instalación, montaje y puesta en funcionamiento de un parador playero en Mar del Plata con el objetivo de promocionar la precandidatura a presidente.

Pero en los alegatos se dijo que el objetivo ya no era promocionar una candidatura sino el posicionamiento de Urribarri. “Son dos figuras totalmente distintas que merecen una explicación diferente y esa modificación produce una afectación a la defensa en juicio”, aseguró.

En ese marco es que Rodríguez Allende asegura que Aguilera, en su rol de secretario del Partido Justicialista, le prestó dinero a Gerardo Caruso, de la empresa El juego en que andamos, para que pudiera solventar gastos para el montaje del parador playero en Mar del Plata, no una coima, como plantearon los fiscales.

Por la instalación del parador que funcionó durante el mes de enero de 2015 se pagaron 14.561.870 pesos y para el montaje se contrató a la empresa El juego en el que andamos, que dirigía Caruso. El objetivo era exhibir los atractivos de la provincia para atraer turistas. Pero los fiscales dijeron que el empresario Caruso le retornó a Aguilera, el cuñado de Urribarri, 4.807.500 pesos.

Rodríguez Allende aseguró que “el esquema de devolución” era en realidad “un esquema de devolución de adelantos” y explicó: “Uno le presta a otro un dinero, uno le da efectivo a otro. Eso ocurrió cuando el parador ya estaba funcionando”.

El defensor afirmó que “Aguilera no tenía absolutamente nada que ver con el Ministerio de Turismo”, sino que “auxilió a Caruso” y que lo hizo con fondos del PJ que tenía a su disposición. “Aguilera trabajaba en un proyecto político, en una proyección política a nivel nacional, no una precandidatura. En ese contexto es que tenía un fondo del PJ para hacerlo. Y hubo una devolución en efectivo de ese dinero”, dijo.

Además aseguró que la empresa TEP SRL, que se le atribuye a Aguilera, “realizó trabajos para El juego en que andamos” y por eso la devolución de ese dinero se hizo mediante una triangulación de dinero que debía devolver el empresario. “Aguilera tenía la plena capacidad para disponer de los fondos del PJ y lo hizo en el marco del parador”, insistió.

Por lo demás, el letrado aseguró que la instalación del parador en Mar del Plata formó parte de una estrategia para la promoción turística de la provincia y citó los testimonios de empresarios y ex funcionarios que lo refrendaron.

Por otra parte, el defensor de Aguilera cuestionó el procedimiento en el que se incautó el disco externo que contiene los archivos y documentos que constituyen la mayor prueba de cargo. Dijo que el proceso se realizó a través de la Unidad Central de Contrataciones, “un organismo independiente de los ministerios”; y pidió la exclusión probatoria del informe elaborado por un perito del Ministerio Público Fiscal porque, según dijo, no tenía la validación profesional para hacerlo.

También dijo que las contrataciones habían sido aprobadas por los organismos de control. “¿Dónde están todas las irregularidades?”, se preguntó el defensor. “El auditor del Tribunal de Cuentas hizo observaciones porque se había realizado a través de un procedimiento abreviado y eso podía afectar un sistema de mayor participación. Pero participó otra empresa. Entonces quedó abstracto. Se dijo también que el capital que tenía la empresa El juego en que andamos podía poner en riesgo el proceso. Pero el parador existió y funcionó acabadamente de acuerdo a lo que estaba establecido en los pliegos, de modo que eso también deviene abstracto”, insistió.

 

Medios

Por último, cuestionó el rol de los medios y dijo que “se hizo una construcción a lo largo de muchos años que fueron enmarcando un hilo conductor que siempre nos llevaba a un mismo final” y agregó: “¿Le asiste razón al pensamiento de Urribarri y Aguilera de que hay un permanente y sistemático hostigamiento? Siempre he sostenido que a las personas imputadas hay que defenderlas con los elementos probatorios, pero con la misma objetividad sostengo que en este proceso penal ha existido un hostigamiento mediático y el tribunal no puede desconocerlo”, concluyó.

El juicio continuará este martes, cuando toque el turno de Raúl Barrandeguy y Candelario Pérez, defensores del ex gobernador Urribarri.

Fuente: Página Política
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