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La fuerza de Carrió quedará dividida en tres

La segunda fuerza parlamentaria quedó dividida en tres: el socialismo y la Coalición Cívica -que actuarán en interbloque- y ARI autónomo. En Diputados los dos primeros sumarán 26 legisladores, mientras que de

La situación podría compararse con la de un matrimonio mal avenido que prefiere separarse en buenos términos antes de que la relación finalice con varios platos rotos.

Descontento con el rumbo que adoptó la Coalición Cívica y, en particular, su líder Elisa Carrió, un grupo de ocho diputados nacionales de ARI decidió constituir un bloque propio en la Cámara baja al que denominará “ARI autónomo”. Similar actitud adoptarán los dos senadores de Tierra del Fuego que, por el mismo partido, fueron elegidos en octubre pasado.

El divorcio, que los “rebeldes” formalizarán pasado mañana en conferencia de prensa, no deja de ser un golpe a las ambiciones políticas de Carrió, que tras festejar el segundo lugar en las elecciones presidenciales, pretendía exhibir una Coalición Cívica robusta como la principal fuerza de oposición nacional.

El malestar en el entorno de Carrió era ayer indisimulable, aunque nadie responderá en público a las críticas de sus ex socios. “Ellos se van porque así lo quieren; nadie les abrió la puerta -comentó un dirigente allegado a Carrió-. Es una pena, porque ese grupo terminará siendo una patrulla perdida, un grupo minoritario de centroizquierda sin pista de aterrizaje”.

Lo que asomaba como una nueva y vigorosa segunda fuerza parlamentaria quedó dividida en tres: el socialismo y la Coalición Cívica -que actuarán en interbloque- y ARI autónomo. En Diputados los dos primeros sumarán 26 legisladores, mientras que después del 10 de diciembre los “rebeldes” serán siete. Algo similar sucederá en el Senado, donde el socialista Rubén Giustiniani mantendrá su bloque y trabajará en conjunto con Eugenia Estenssoro y Samuel Cabanchik (Coalición Cívica), mientras que los senadores fueguinos harán rancho aparte.

¿Por qué se llegó a esta atomización de la fuerza? Como en todo matrimonio en crisis, las causas son varias y se remontan a tiempo atrás, pero bien podrían sintetizarse en dos: en primer lugar, los rebeldes no aceptaron el viraje hacia la “centroderecha” que, según afirman, adoptó la Coalición Cívica con la llegada de Estenssoro, Patricia Bullrich, el economista Alfonso Prat-Gay y el empresario Santiago Del Sel. Todos ellos ocupan lugares privilegiados en la mesa de conducción de la Coalición.

“Creemos que la política de alianzas debió ser discutido democráticamente en el seno de ARI, pero eso jamás se dio”, cuestionó el diputado Eduardo Macaluse quien, junto a Carlos Raimundi, Marta Maffei, María América González, Emilio García Méndez, Leonardo Gorbacz, Lidia Nain y Delia Bisutti formará el grupo autónomo.

Este reproche está ligado con la otra causa de la discordia: la verticalidad en la toma de decisiones en el partido, cuyo vértice es Carrió. “Lilita impone las condiciones, no se discuten internamente y se nos dice que, si no las aceptamos, quedamos afuera”, protestan los rebeldes.

En el entorno de Carrió rechazan estos argumentos. “Afirman que la fuerza viró hacia la centroderecha. Pero si fuera así, ¿cómo se entiende que Margarita Stolbizer, Rubén Giustiniani o yo mismo pudiéramos integrar la coalición?”, refutó el peronista Gerardo Conte Grand.

No sin cierta ironía, los allegados a Carrió cuestionan la actitud de Macaluse. “Formó parte de la lista de candidatos de la Coalición Cívica por Buenos Aires, resultó elegido y ahora se da por enterado del presunto viraje ideológico de la fuerza. Es poco serio”, cuestionan.

Fuente: La Nación.

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