La gruesa columna unió Plaza de Mayo con Casa de Gobierno encabezada por un cartel en aerosol que advertía que “Sin educación pública no hay futuro” y otro, detrás, que llevaba la consigna de las tomas de las facultades de la UNER: “Universidad pública en peligro”.
Lo que primó en la marcha fue el cartel a fibrón y birome en cientos de manos. Hubo mayoría de jóvenes pero también hubo quienes protagonizaron otros momentos del movimiento estudiantil, en los 90.
Las convocatorias más gruesas, estudiantiles, se identificaron con la UTN y con las distintas unidades académicas de la UNER y de la Uader, Universidad Autónoma de la provincia para la que se exigió más presupuesto frente a Casa de Gobierno.
A nivel de expresiones político partidarias, se hicieron notar las bandera del MST, el PTP, el PC; Descamisados, La Cámpora, Forja. Movilizó también Agmer y los gremios de los docentes de las universidades nacionales, Sitradu y AGDU.
Hubo dirigentes políticos de la izquierda, la centroizquierda y el kirchnerismo. Se sumaron, entre otros, el diputado nacional Julio Solanas; los legisladores que militan con el dirigente de Paraná, Emilce Pross y Gustavo Guzmán, presidente del PJ de Paraná; el exsecretario de Justicia, Martín Uranga; la referente del MST, Nadia Burgos; el presidente del Partido Socialista, Marcelo Haddad; los referentes de La Cámpora, la concejal Stefanía Cora y el diputado nacional Juan Manuel Huss.
Apostillas
1) Cantar con e. Los cánticos del presente no son muy distintos de los de los ‘90 cuando la comunidad de las universidades públicas impulsó históricas modificaciones en contra del ajuste.
Sin embargo, el lenguaje inclusivo y las pautas feministas, tan presentes en la juventud y el movimiento estudiantil, han ganado terreno generando adaptaciones.
“Universidad de les trabajadores y al que no le gusta, se jode”, es la nueva versión mientras que, por otro lado, ya no se exige a “los compañeros poner un poco más de huevo” si no que se pide “poner el cuerpo”.
2) Contrapunto. La columna de La Cámpora reiteró a lo largo del recorrido un cantito: “Universidad, de Néstor y Cristina, y al que no le gusta, gorila, gorila”.
La CEPA y el PTP, religiosamente, respondieron, cambiaron el eje y patearon la pelota afuera, a la Franja Morada que no movilizó ni acá ni en Buenos Aires: “Universidad del pueblo liberado, y al que no le gusta, morado, morado”.






