El dirigente del Frente Renovador, Emilio Martínez Garbino, se refirió a la situación social actual y la decisión del gobierno de no dar legitimidad al acuerdo alcanzado con el cuerpo de policías entrerrianos. “Hay que dejar de lado viejas historias de enfrentamientos porque los entrerrianos nos exigen a los dirigentes y funcionarios actuar con mayor grandeza”, manifestó.
Y agregó: “Sin dudas que Entre Ríos atraviesa un momento muy difícil y necesita del diálogo de todos los sectores. Estamos en una crisis que no es de la profundidad del 2001 pero quizás sí sea más prolongada”.
Para el dirigente de de Gualeguaychú hay factores de índole nacional y local que llevaron a esta situación. Y enumeró: “la continuidad del cepo cambiario, la caída de la producción de petróleo y gas que impacta sobre nuestras reservas del Banco Central, el déficit de las cuentas públicas de la provincia, el aumento constante de los productos de primera necesidad, la inflación y la actual puja salarial de todos los trabajadores que ven que el bolsillo ha enflaquecido considerablemente”.
El ex intendente y ex diputado nacional dijo que “lejos de intentar ser caótico como quieren tildarnos desde los sectores de poder actual cuando demostramos la preocupación de la gente, creo que todos estos condimentos obligan a que lo que gobiernan tomen recaudos en serio, sino el Estado paulatinamente comienza a dormir una siesta cada vez más prolongada y se convierte en un Estado ausente, pese a todo lo que se ha proclamado desde el gobierno”.
“Entre Ríos hoy atraviesa una situación delicada ya que posee una deuda consolidada que ronda los 3200 millones de pesos y esto sin duda afecta al bolsillo del trabajador a la hora de sentarse a discutir salarios y políticas públicas. Más aún cuando se nota que la Nación va soltando la mano de las provincias en materia de inyecciones económicas a las cuales Entre Ríos estaba acostumbrada”, relató Garbino, quien destacó que “se deben detectar los efectos negativos y actuar en consonancia con lo que el momento histórico exige”.
De esta manera, sostuvo: “Hay que dejar a un costado el autismo y convocar a todos los actores y sectores sociales para conversar y buscar una salida que redunde en un beneficio para todos, porque siempre el impacto negativo lo sufren los que menos tienen y menos herramientas cuentan para defenderse”.
“Por eso, si hay una crisis y una fractura social como la que estamos viviendo actualmente, el Estado debe estar presente y el gobierno tomar medidas para la gente, no a espaldas de la misma ni buscando culpables externos donde no los hay”, puntualizó.


