Lo Último

Polarización

El PJ espera guarismos menores que en 2007. ¿A dónde irán los votos del campo que perderá el PJ? La única traducción electoral de la protesta agraria que queda en pie es la de la lista del Acuerdo Cívi

La campaña para las legislativas del 28 de junio se inicia en Entre Ríos con un diagnóstico aceptado por todo el arco político: el oficialismo juntará menos votos que en 2007, pero su imperforable piso electoral – estimado en un 35 % – le seguiría garantizando la mayoría ante una oposición sin liderazgos fuertes y que no consiguió consolidar un frente amplio.

Las noticias de aquí al día de la elección pasarán por cuánto pueda modificarse ese punto de partida de la carrera electoral.

El PJ espera guarismos menores que en 2007 por dos razones centrales: ya no lo votará masivamente el campo y, como oficialismo, acusará los efectos de la crisis internacional, más allá del desgaste propio de gestión.

De ahí que desde el PJ entrerriano se intente provincializar la elección. Por primera vez desde 2003, el frente del que participa el PJ no llevará el sello K “para la Victoria”; en el armado de la lista única no intervino Kirchner y la figura principal es Cristina Cremer, esposa del ex gobernador Jorge Busti, que en el último mes reafirmó su perfil opositor alineándose con Carlos Reutemann y publicando sus deseos de conducir el PJ que hoy preside Kirchner.

Lo que se priorizó en Entre Ríos fue la “unidad” distrital, que retrató tanto el congreso partidario del 25 de abril como los reconocimientos que prodigó Urribarri a Busti y hasta a su rival de 2007, Julio Solanas, cuando la visita de la Presidenta del pasado jueves. Es la toma de conciencia de que se afronta el primer escenario electoral complicado desde 2003 y que, en ese marco, las peleas internas perjudican a todos. Es, en suma, una actitud de preservación, propia del peronismo.

Pero ¿a dónde irán los votos del campo que perderá el PJ? Caída la posibilidad de que el propio Alfredo De Angeli juegue, no ya personalmente, pero al menos pidiendo el voto por un sector (que hasta esta semana se esperaba que fuese el que encabezaría Luis Leissa), la única traducción electoral de la protesta agraria que queda en pie es la de la lista del Acuerdo Cívico y Social.

No obstante, la confluencia entre UCR y Coalición Cívica (CC) está lejos de representar cabalmente al sector y la forma en la que se terminó integrando – con una orden de Elisa Carrió que cerró de mala manera la interna de la CC – no asegura la sumatoria de fuerzas que supone cualquier acuerdo entre dos sectores políticos.

Con todo, el sólo hecho de quedar como única lista “del campo” presume para la UCR la expectativa de un crecimiento respecto al piso del 19% de su última elección.

En 2007, la UCR estuvo a punto de perder el segundo lugar a manos de la alianza entre el socialismo y la CC. Pero esta vez, los socialistas quedaron afuera y la CC está con la UCR. Y no hay candidaturas presidenciales que influyan, como hace dos años lo hicieron Roberto Lavagna y Elisa Carrió.

Al contrario, si un entrerriano quiere votar por Carrió o por “el campo” no tiene otra alternativa que la lista radical.

Con un PJ con menos votos, la UCR se esperanza con recuperar su histórico rol en un escenario polarizado.

Pablo Bizai, para El Diario

Claves

Notas más
leidas
© 2021 Página Política
Términos y Condiciones
Política de Privacidad