Lo Último

Se trabaja en la reconstrucción de un tranvía

La Comisión de Homenaje Permanente al Tranvía Paranaense continúa realizando la restauración de uno de estos históricos vehículos para poder mostrarlos a la comunidad, con el apoyo de Programa Identidad Entre

“Tuvimos la suerte de ser elegidos por el Programa Identidad Entrerriana para poder continuar lo que comenzó primero como una investigación particular”, explicó uno de los integrantes del grupo, Juan José Battistutti, quien integra el proyecto “El último tranvía”, junto a Esteban y Marcelo Espinosa.

Fueron 14 los tranvías eléctricos que recorrieron las calles de la ciudad desde el año 1921 hasta el 20 de julio de 1962, cuando dejan de funcionar por diversos motivos. El entonces intendente Máximo Aldasoro decidió donar los tranvías a distintas escuelas, por lo que se fueron dispersando y tomando caminos hacia la desaparición. “La idea fue comenzar a rescatar esa historia y ver dónde estaban”, comentó Battistutti, que luego agregó que “en Paraná no pudimos encontrar ninguno entero”.

Pero en 1999 Esteban Espinosa, ex Motorman y ex personal de La Compañía Eléctrica del Este, luego Agua y Energía, encontró la carrocería de un tranvía en Colonia Merou, la cual estaba totalmente deteriorada. “A partir de ahí conseguimos traerlo a un depósito y se desguasó”, contó Battistutti. Luego, con el apoyo del Programa Identidad y de la Dirección Provincial de Vialidad, se comenzó con la restauración.

Asimismo, la Comisión rescató unas 200 fotos, realizó entrevistas con personas que aportaron datos y se armó la historia desde los tranvías a caballo. “La historia oficial dice que de 1873 data el comienzo de los tranvías a caballo, pero hemos encontrado que a las tratativas las comenzó el general Justo José de Urquiza en 1860, aunque en esa oportunidad no se pudo hacer; hasta que en 1865 o 1866 ya estuvieron funcionando. Los tranvías eléctricos convivieron con los tranvías a caballo, ya que eran los mismos dueños del medio de transporte, si bien no usan las mismas vías y las cambian”, detalló Battistutti, quien aclaró que los tranvías eléctricos comenzaron a funcionar en 1921 y los tranvías a caballo dejaron de hacerlo en 1929.

Cabe señalar que Battistutti es profesor en Disciplinas Industriales, especializado en Tecnología e investigador de la historia de los tranvías y nieto del último jefe de taller de mantenimiento de los tranvías eléctricos, don Juan Manuel Larrondo.

A partir del impulso dado por el Programa Identidad Entrerriana, que llevan adelante el gobierno entrerriano y el Consejo Federal de Inversiones, se adquirieron metales, maderas, se encontraron bancos originales en una capilla paranaense (aún resta adquirirlos porque deben canjear dichos bancos por dos nuevos) y el tranvía hoy tiene techo, piso, laterales, revestimientos, pinturas y lo que estaría faltando serían los bancos, los vidrios y puertas como para la muestra. “Tenemos el rescate de toda la historia y fotografía desde 1921 a 1962”, señaló Battistutti, quien agregó que “en el tranvía se sigue trabajando en este momento, pero lleva su tiempo porque es todo artesanal”.

El integrante de la Comisión de Homenaje Permanente al Tranvía Paranaense aseguró que “en dos años logramos rescatar algo que estaba tirado, por lo que con un año más el tranvía podría estar muy parecido al que era”, aunque aclaró que “ya tiene su forma”.

Claves

Notas más
leidas
© 2021 Página Política
Términos y Condiciones
Política de Privacidad