No fue un acto oficial, pero a sus palabras no se las puede tomar sólo como de una militante. Es funcionaria. Una ministra. Laura Stratta cerró las actividades por la semana de la mujer. Lo hizo como presidente del PJ de Victoria, de donde es oriunda. Un detalle: participó la senadora nacional Sigrid Kunath, quien cerró una marcha de antorchas.
El otro detalle se vio cuando se la escuchó decir que el objetivo de la convocatoria, aparte de homenajear a las militantes de la ciudad, era destacar las figuras de Eva Perón y Cristina Fernández de Kirchner como dos mujeres a las cuales el peronismo tiene que reconocer por el rol que han cumplido. Y hubo una cosa más: se reclamó por la libertad de Milagro Sala, figura social emblemática del kirchnerismo.
En Casa de Gobierno, y menos un ministro, nadie recordó en todo este tiempo a la ex presidenta y al proceso político que gobernó la Argentina durante 12 años. Pese a las intenciones de dar por hecho la finalización del kirchnerismo como entidad política, es el único sector del peronismo del que se conocen posicionamientos políticos.
Stratta es una de las dirigentes que creció al calor de la era K y pertenece a una generación que pide pista. El nombre de la ministra aparece en las conversaciones cuando se habla de candidatos. Quizás por faltas de mujeres en el peronismo. Lo cierto es que la dirigente de Victoria presidió un acto en que se reconoció a CFK y Milagro Sala. Esto no se veía desde que se inició el gobierno de Gustavo Bordet en el seno de la Casa Gris.

