Se realizó el domingo, en Colón, la tercera caravana al puente internacional José Gervasio Artigas, en rechazo a la instalación de la planta de combustibles sintéticos que la empresa HIF Global pretende instalar en Paysandú (ROU).
Desde plaza Washington, se movilizaron vecinos, asociaciones ambientales, autoridades de los municipios de Colón y Pueblo Liebig y el sacerdote Rubén Dalzotto, entre otros, se consigna en la crónica de El Entre Ríos.
En la cabecera del puente, se leyó un comunicado dirigido “al presidente de la Nación Argentina Javier Milei, y por su intermedio al Canciller Pablo Quirno y a los legisladores nacionales de todas las representaciones políticas”.
Se recordó que “en noviembre se llevó a cabo una reunión en Montevideo, con la presencia del canciller argentino Pablo Quirno y el canciller uruguayo, Mario Lubetkin, además del gobernador Rogelio Frigerio, y el intendente de Colón, José Luis Walser”.
“Según se informó, los canales de diálogo estaban abiertos y la posibilidad de trabajar conjuntamente para frenar la escalada de un conflicto binacional, también. Sin embargo, el 18 de diciembre nos desayunamos con la noticia que el gobierno uruguayo y la empresa HIF Global habían firmado un memorando de entendimiento, en el cual no se modifica la instalación de la planta, y por lo tanto no se tiene en cuenta el reclamo de la comunidad Tierra de Palmares”, se expresó.
“Luego de esa reunión, el canciller Quirno expresó que ‘Argentina no se opondrá nunca a las inversiones’. Le recordamos al canciller que su deber es velar por las inversiones que hace más de 50 años sostienen el modo de vida, no solo de la ciudad de Colón, sino de la región Tierra de Palmares, y de toda la ribera del Río Uruguay. Un proyecto de esta envergadura pone en jaque a los habitantes de toda la costa del río. Pone en jaque el ambiental, el territorio y la salud, no solo de los habitantes sino de todo el ecosistema”, agregaron.
Los peligros ambientales
La declaración pública detalló una serie de impactos negativos que la industria generaría en la zona:
- Producción de Metanol: Se advierte sobre la producción anual de 876.000 toneladas de metanol, una «sustancia altamente inflamable y tóxica».
- Contaminación y Paisaje: Se destaca la alteración del paisaje ribereño por la «mega construcción» industrial, con «antorchas de 80 m de altura y 7,50 metros de llama y chimeneas humeantes».
- Emisiones y Cenizas: Se menciona la emisión continua de gases de composición desconocida y la producción de más de 30.000 toneladas anuales de cenizas que serían enterradas, cuyos efectos en el aire y el suelo son desconocidos.
- Logística y Riesgo: El proyecto implica la construcción de un puerto frente a Colón durante cuatro años y la circulación de aproximadamente 300 viajes diarios de camiones. Finalmente, se alerta sobre el «riesgo al que estamos expuestos de suceder alguna situación no prevista o accidente», señalando que no existen antecedentes mundiales de proyectos de esta escala.
Los manifestantes concluyeron que esta «imposición de carácter extraterritorial» implica graves consecuencias económicas y sociales, afectando el ambiente, la biodiversidad, la estructura económica y la salud de la población a lo largo de toda la ribera del Río Uruguay.
Fuente: Página Política - El Entre Ríos


