El gobierno de Mauricio Macri, a través de la cartera de Jorge Triaca, propicia un paquete de leyes que apuntarían a facilitar la creación de empleo registrado aunque se ha advertido que la propuesta deriva en un proceso de flexibilización laboral.
Una de las leyes que serían el principal escollo para esta iniciativa oficial es el régimen de pasantías que se sancionó en 2008 y que fue redactado por la ex intendenta Blanca Osuna, con Héctor Recalde como cofirmante.
La norma en cuestión apuntaba a evitar que la pasantía se constituya en una herramienta para el fraude laboral. Es así que, tras un debate extenso de más de un año, (Osuna firmó el texto como diputada y lo votó luego, siendo senadora) se puso coto a los plazos para la vigencia de una contratación de este tipo. Se previó un plazo máximo de un año con posibilidad de renovarse por seis meses más, asunto en el que la propuesta de Triaca no innovaría.
El asunto clave es que la norma, contemplada para contratar estudiantes universitarios y terciarios con el fin de ofrecer una experiencia laboral con fines formativos, previó que el haber a abonar por el pasante debe ser igual al salario mínimo del sector y que la jornada laboral no podrá superar en ningún caso las 20 horas semanales.
Pero además, la ley previó como sanción, para la empresa que viole el régimen aun en vigencia, el pago de una indemnización tradicional al estudiante, además de las multas que correspondieren. Y protegió a los pasantes de los descuentos en sus haberes por parte de las universidades privadas que (a diferencia de lo dispuesto para la universidad pública) tenían luz verde para deducir recursos del pago en concepto de gastos administrativos originados en el convenio.
Lo que viene
El ministro Triaca defendió la vuelta de las pasantías y llamó al sindicalismo a “sacarse los prejuicios” con relación al mundo del trabajo en la Argentina.
Fue luego de que durante el fin de semana el secretario de Empleo, Miguel Ángel Ponte, dijera que la reforma laboral que impulsa el gobierno de Macri “es la única posibilidad” de acceder “al mundo real del trabajo” para los estudiantes o trabajadores y desocupados sin formación.
Triaca afirmó que hace falta “desarrollar muchos oficios” para satisfacer la demanda del mercado laboral y que el objetivo de la gestión será mejorar la empleabilidad “para sacar de la pobreza a más argentinos”, que hoy no estudian ni trabajan o están desempleados.
“Hay que capacitar y dar incentivos para generar fuentes de trabajo”, postuló Triaca a una radio de Córdoba y puso como ejemplo “el modelo alemán, donde en los últimos años de formación del sistema educativo hacen prácticas en empresas para adquirir oficios”.
Consultado sobre si el formato de pasantías que podría utilizarse no entrañaba un riesgo de flexibilización laboral, Triaca explicó que deben darse “con mucho control y con participación de los gremios”. Resaltó que muchos sindicatos tienen sus centros de capacitación y llamó a “sacarse los prejuicios” en el tema . Dijo que “las pasantías se utilizaron sin control y de una manera precaria en el pasado, pero el verdadero sentido es la práctica formativa y adquisición de conocimientos por parte de los jóvenes”.

