Este martes se cumplió un año de las elecciones internas. Allí, en aquella contienda electoral, se despejaron algunas dudas y se profundizaron otras.
El peronismo de Paraná evidenció su dispersión. Por estas semanas la dirigencia ha dado muestras de querer revertir o suturar esa situación. Por lo menos es la consigna de todos los sectores internos.
Las PASO del año pasado certificaron el rechazo a Blanca Osuna, no tanto por lo realizado en su gestión, como por su manera de manejarse. Peronistas coinciden en ese análisis. “El problema es ella”, solían repetir. Ahora se le endilga haber llevado al PJ a la derrota.
La ex intendente y Gastón Grand; quien la acompañó en la gestión, pero luego criticó con dureza; se quedaron sin cargo. Osuna decidió bajar su perfil. Grand quizás esté pagando su rebeldía a no bajarse y aceptar una diputación. Daniel Elías sigue al frente de la Caja de Jubilaciones y José Carlos Halle deambula por Casa de Gobierno. Dicen que quiere ser candidato el año que viene.
Las elecciones del 9 de agosto del año pasado fue también el primer golpe para Sergio Urribarri. Ese día las urnas dieron cuenta que el entonces gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados ya no era el elector que había sido en comicios anteriores. En la general, por ejemplo, Gustavo Bordet tuvo un puñado de votos más que su promotor.
En el ámbito provincial hubo otras revelaciones. El Partido Socialista se midió por primera vez casi en soledad. Esta vez no contó con una estructura como la de la UCR. No pudo meter un solo legislador ni concejal en Paraná.
A Margarita Stolbizer, quien encabezó la boleta como candidata a presidente y llamó a votar por una verdadera alternativa, hoy se la disputan Sergio Massa y María Eugenia Vidal. Se muestra con los dos.
La fórmula del Frente Renovador surgió como consecuencia de decisiones de Rogelio Frigerio, quien bajó de un plumazo la fórmula de Atilio Benedetti y Adrián Fuertes. El ministro del Interior no solo dejó al radicalismo sin un candidato a gobernador al fulminar la interna y ungir como postulante a Alfredo De Angeli, sino que forzó el binomio Fuertes – Jorge Busti. El mismo se constituyó en menos de 24 horas.
Pasadas las elecciones generales, el ex intendente de Villaguay se convirtió en funcionario de Bordet. El sello de Massa, hoy, se lo reparten Busti y la dupla Emilio Martínez Garbino y Luis Leissa. Todo esto ocurre mientras el tigrense mantiene conversaciones asiduas con Urribarri, como reveló Página Política. No se sabe que saldrá de todo eso para las elecciones del año que viene.
El radicalismo, en Cambiemos, logró colar gente en áreas del gobierno nacional con sede en Entre Ríos. Fue luego de un reclamo concreto ante Frigerio, que había dado más aire a peronistas que compitieron en el Frente Renovador. Saldada esa situación, en la UCR surgió un problema: temen que el presidente incline la balanza para el peronismo al momento de elegir candidatos en las legislativas.

