La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Entre Ríos se manifestará este miércoles en la sede la Casa de Entre Ríos en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) como parte de una medida que comprende un paro de 48 horas.
El motivo de la acción es por “una urgente recomposición salarial” y por el cumplimiento de los compromisos asumidos por el gobernador Sergio Urribarri en ocasión del levantamiento policial de diciembre de 2013, cuando “se apoyó en los sindicatos para hacer frente a la insurrección policial que puso en peligro la institucionalidad en la provincia”.
“El sueño entrerriano de llegar a ocupar el sillón de Rivadavia se sostiene sobre la espalda de los trabajadores estatales que cobran magros salarios”, dicen los conducidos por Miguel Pelandino en un duro documento, al que tuvo acceso Página Política.
En el texto subrayan que “el gobierno desconoció el acta que surgió de la última paritaria salarial, que se firmó en marzo declarándose insuficiente el aumento otorgado, en la que el gobierno se comprometió a abrir la mesa paritaria a mediados de año, y no lo hizo sumiendo en la miseria a una parte importante de la planta de personal, que deberá esperar hasta marzo de 2015 para volver a discutir su pobres haberes”.
Más adelante cuestionaron la marcha atrás del mandatario respecto al cobro de ingresos brutos a los industriales en el marco de la reforma tributaria que los sindicatos de base enrolados en CTA apoyaron.
“Rechazamos la concesión que el gobernador hizo a los sectores más concentrados de la economía al eximirlos de la responsabilidad de pagar el impuesto a los ingresos brutos, tal como sancionó la Legislatura entrerriana ante un proyecto de ley presentado por la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Entre Ríos, en medio de la crisis institucional desatada por el levantamiento de un grupo de policías sediciosos”, apunta el documento. Y vuelve sobre la idea que esa iniciativa “fue tergiversada en sus puntos más progresistas”.
Para el último párrafo, los estatales “decisiones como las expuestas exhiben el verdadero costado ideológico del sueño entrerriano, resaltándose que en realidad se trata del sueño de unos pocos representantes de un neoliberalismo que ha sabido sobrevivir en la provincia camuflado en los ropajes nac & pop. Así, el gobierno de Urribarri usa y tergiversa los mejores logros del gobierno nacional, pero no hace honor a la declamada profundización, que realiza Urribarri en su campaña presidencial, de las mejores políticas que en esta década han logrado recomponer algo de lo destruido por más de cuatro décadas de neoliberalismo”, concluye.


