Con el paso de los días se afianza la impresión de que la derogación de la ley que impide exportar madera al Uruguay crece en consenso dentro de la Legislatura entrerriana.
Fuera de los cuatro legisladores de Gualeguaychú (Juan José Bahillo y Leticia Angerosa del Frente para la Victoria; y Sergio Kneeteman y Nicolás Mattiauda de Cambiemos) el oficialismo está alineado detrás del proyecto del gobernador Gustavo Bordet, que oficialmente se presenta como la mejor manera de destrabar el desarrollo forestal en la provincia, con la eliminación de la norma sancionada en marzo de 2007, al calor del conflicto con el Uruguay por la instalación de la pastera UPM-Botnia.
Y en Cambiemos se empiezan a escuchar voces que van en el mismo sentido, más allá de que la coalición de radicales y macristas debe resolver internamente la cuestión de fondo: si su proyecto propio que se propone como “superador” del que impulsa el Ejecutivo en tanto proyecto productivo, contempla expresamente la derogación de la llamada Ley de la Madera.
La idea de Cambiemos es trabajar un proyecto conjunto de senadores y diputados y presentarlo por el Senado, que es donde se está discutiendo el tema.
El encargado de la redacción del proyecto es el diputado radical de Concepción del Uruguay, José Artusi. “Está un poco en línea con el proyecto del Poder Ejecutivo, pero un poco más detallado. Crea un programa de promoción; establece la necesidad de un plan estratégico del sector foresto industrial; incorpora algunos de los instrumentos de protección ambiental que están en la Constitución, la evaluación ambiental estratégica, los indicadores de sostenibilidad que incluimos en su momento en la ley general del Ambiente que aprobamos en Diputados, pero terminó archivado en el Senado”, comentó el legislador, al referirse a la iniciativa que aún está en su etapa de borrador.
-¿Cuáles serían las diferencias con el proyecto del Ejecutivo?
-Sería mucho más detallado. Queremos generar un programa con autoridad de aplicación, plan estratégico, que se incorporen los institutos de gestión ambiental que están en la Constitución, que sea algo más completo.
-¿Se deroga la prohibición de importación y de tránsito de cargamentos de madera con destino a Uruguay?
-Eso está en debate, no sé.
Tiempo
Con todo, aún no está claro si Cambiemos llegará a tiempo con su proyecto. “Si ellos no apuran el proyecto, vamos a presentar el nuestro. Si lo apuran, algunos de los nuestros están para votar la derogación”, comentó un senador.
Tomando en cuenta que existe una “aceptación generalizada” respecto a que la norma defendida por los ambientalistas no es constitucional –como opinó el diputado radical Jorge Monge ante la consulta de Página Política- y que ha perjudicado la producción forestal, el oficialismo recuperaría fácilmente los votos que pierde de sus legisladores de Gualeguaychú, donde la consideran una bandera del ambientalismo de la región, que acompañaron en todos estos años de conflicto.
Desde Cambiemos le propusieron al Ejecutivo que esperen a que se presente el proyecto opositor para buscar la posibilidad de aprobar una iniciativa integradora sobre la base de la que elabore Cambiemos, ya que entienden que la iniciativa oficial es pobre en ese sentido y el plan forestal que esboza sirve nada más que para “decorar” las derogación de la Ley de la Madera.
Si el gobierno les hace caso, es más probable que el proyecto de Cambiemos contenga la derogación, más allá del acuerdo mayoritario que existe entre la dirigencia para hacerlo.
Sea como fuere el formato legislativo que resulte, detrás de la derogación de la Ley de la Madera hay coincidencia de intereses entre el gobernador Gustavo Bordet y el presidente Mauricio Macri. El argumento es calcado: hay que derogarla porque está frenando el desarrollo forestal. Pero la lucha ambiental de Gualeguaychú y el uso político que la dirigencia le ha dado todos estos años hace que el tema sea particularmente sensible para todos los espacios políticos.
En discusión
Se espera que los criterios a seguir en torno a este asunto que divide aguas puertas adentro del radicalismo y el PRO se puedan ajustar este viernes durante una reunión del Foro de Intendentes de Cambiemos, que tendrá lugar en la Sala Mayo de Paraná, y a la que fueron invitados los legisladores provinciales de la coalición opositora.
Pero en esa reunión el tema más importante de conversación entre legisladores e intendentes será el del Presupuesto 2017. Los intendentes reclaman que los municipios reciban una parte de lo recaudado por el aumento de impuestos que aplicó en 2014 el exgobernador Sergio Urribarri, que por ley no se coparticipó a los municipios porque iba destinado en su totalidad a costear el déficit de la Caja de Jubilaciones de la provincia.
Como ahora el gobierno nacional financiará el 50% del déficit de la Caja, los intendentes piden que el gobierno provincial coparticipe el 50% de aquel “impuestazo” que golpeó especialmente sobre el sector agropecuario.

