La transición entre dos dirigentes del mismo proyecto político recorre un camino pedregoso. Inesperado. No se ocasionó por la interna peronista, sino por los nombres del Gabinete.
Las aguas se vienen tornando turbias hace ya varios días a causa de una ausencia total de información acerca del equipo que acompañará a Gustavo Bordet y que, por lo visto, se decidió dar a conocer en cuenta gotas. Una muestra cabal de que muchas cosas aún no están resueltas y que la definición no estaría siendo menos que traumática.
Pero fue la designación de Mauro Urribarri lo que movió la estantería en el seno del gobierno. El Ministerio de Gobierno y Justicia era un lugar que iba a ocupar un hombre de Adán Bahl, quien abandonará la cartera luego de 10 años. A partir de este anuncio todo se tornó enrarecido en Casa de Gobierno.
Horas después de conocerse algunos nombres del Gabinete transcendió una información que indicaba que ante la asunción del joven a la cartera de Gobierno “varios altos jefes policiales pedirían inmediatamente el retiro de la institución de seguridad entrerriana, sencillamente porque no están de acuerdo con ser subordinados del hijo del gobernador, a quien, no pocas veces, tuvieron que investigar por sus amistades con personajes del narcotráfico o la corrupción, fundamentalmente”. Tenebroso.
La publicación de Análisis Digital estuvo más casi 48 horas en su portada sin que nadie en el Poder Ejecutivo dé una sola explicación al respecto. Bahl, jefe político de la fuerza hasta el 10 de diciembre, dio notas a algunas radios pero en ninguno de los casos mencionó el tema. Peor aún, Héctor Massuh, jefe de la Policía, apareció en los medios para anunciar su retiro en los próximos días. El hombre fuerte de la fuerza podría convertirse en funcionario. Suena su nombre para presidir un área dedicada a la seguridad.
Los nombramientos provocaron reacciones. Bahl, a quien antes le negaron dar la interna y luego pelear la intendencia, no guardó comentarios. Se abrió de cualquier decisión sobre el Gabinete y coincidió con José Carlos Halle en afirmar que “el gobernador tomó las decisiones”. En el mismo reportaje dijo que “cuando un dirigente hace un acuerdo hay gente que está expectante con eso. De alguna manera hay que hacer todo lo posible por cumplir y respetar”. Estaba hablando de él. Entre los expectantes que quedaron afuera califica Juan José Bahillo, a quien le habían prometido el Ministerio de Planificación y terminó siendo presiden del bloque en Diputados. El intendente saliente de Gualeguaychú fue otro, como Bahl, de los que se bajó de la pelea por la Gobernación para que Sergio Urribarri pudiera ungir a Bordet. “Juanjo” mantuvo la intendencia a manos del oficialismo y será diputado; mientras que Adrián Fuertes, que se fue del Frente para la Victoria para convertirse en el candidato de Sergio Massa, se convirtió en ministro. Injusticias en el justicialismo.
Otra herencia que dejará el gobernador saliente es un peronismo en ebullición pese a haberse salvado de la ola amarilla.

