El equipo con el que gobernará Gustavo Bordet está casi completo. Faltarían algunos casilleros, pero los más importantes fueron llenados.
La derrota de Daniel Scioli en el país y Blanca Osuna en Paraná hizo más tortuoso el reparto de cargos en el gabinete. Había promesas en las administraciones nacional y local. A ese escenario habrá que sumarle la voracidad de Sergio Urribarri para quedarse con espacios de poder.
Bordet debió repartir en un contexto interno complicado. De la mesa participaron el gobernador que salía y Adán Bahl. Se narraron historias de alta tensión entre ellos, pero lo cierto es que cada designación en el gabinete no fue fácil.
El Ministerio de Economía quedó en manos de un hombre de extrema confianza de Urribarri, que en el último tiempo lo acompañó desde una virtual Jefatura de Gabinete. Hugo Ballay no fue un coordinador de ministros, sino la mano derecha del gobernador. “El sapo”, como lo conocen, tiene una relación con Bordet. Ambos, contadores, cosecharon su amistad en épocas de la universidad.
El Ministerio de Gobierno no requiere de un análisis en detalle. Se ha escrito mucho. Allí recayó Mauro Urribarri. Fue, sin dudas, el nombramiento más resonante. Ese lugar había sido prometido para un hombre de Bahl, que eligió al intendente de Seguí, Cristian Treppo. Fue un duro golpe para el vicegobernador que se bajó de su precandidatura para allanarle el camino a Bordet.
Ante movidas internas de la Policía y un descontento generalizado en el seno del oficialismo con la designación del hijo de Urribarri se creó la Secretaría de Seguridad, que lo tendrá al frente a Héctor Massuh. El ex jefe es un hombre de Urribarri y Bahl.
El Ministerio de Planificación estará a cargo de Luis Benedetto, funcionario de Bordet en la Municipalidad de Concordia. Ese lugar era para Juan José Bahillo, otro precandidato a gobernador que debió irse al maso en pos del plan unidad.
La cartera de Salud quedó para Ariel De la Rosa. Es la sombra de José Allende y uno de los referentes de peso en UPCN. Renunció al directorio del Iosper y luego a su precandidatura a intendente que, en honor al rigor, no tuvo otra intención que posicionarlo para cualquier negociación. En la Secretaría de Salud, el segundo lugar en la estructura sanitaria, fue designado Mario Imaz. Ocupó ese cargo en la Comuna durante la gestión de Bordet.
Desarrollo Social quedó en manos de Laura Stratta. Es una revancha. A ese lugar se lo había ofrecido hace cuatro años Urribarri, pero por cuestiones familiares la dirigente de Victoria prefirió un integrar la lista para la Cámara de Diputados. La licenciada en Comunicación Social fue una de las caras jóvenes de esta elección. No pudo imponerse en la intendencia de su ciudad. A Stratta no se la puede encuadrar en ninguno de los sectores internos del PJ provincial. La secundará Leonardo Centurión. Otra cara joven. El dirigente jugó la interna de Paraná en la fórmula que encabezó Gastón Grand, a quien hasta ahora no le han dado nada. El ex viceintendente es un ex solanista que fundó su propio espacio: La Séptima Verdad Peronista. Para José Carlos Halle y Blanca Osuna, hasta ahora, no hay nada.
La Dirección Provincial de Vialidad (DPV) quedó para Juan Carlos Lallana. Es un hombre del sindicalismo. Está al frente del gremio de los viales. Fue uno de los pocos cargos que le dejaron a Bahl en el reparto. La idea era que continuara Jorge Rodríguez, que se había jugado por Bordet en plena interna.
A la Dirección de Trabajo volvió Oscar Balla, eterno funcionario de Jorge Busti en esa cartera. El segundo será Armando Ferrari, de la mesa sindical y aliado de Bahl.
El Ministerio de la Producción quedó para Carlos Schepens, ex intendente de Concepción del Uruguay y uno de los pocos jefes comunales que tenía la posibilidad de reelección. La sucesión se la dejó a Eduardo Lauritto.
El gobernador ubicó en la Secretaría General de la Gobernación a Edgardo Kueider. Se trata de un hombre que fue durante todos estos años su vocero en Concordia y su mano derecha durante la campaña.
Los entes descentralizados – que suelen contar con importantes recursos – quedaron en manos de funcionarios cercanos a Bordet. Sidecreer tendrá como presidente a Horacio Bechara. Viene de estar a cargo de la cartera de Turismo en Concordia. En el Instituto del Seguro recayó Juan Domingo Orabona. “Palito”, como se lo conoce, fue secretario de Gobierno de Bordet hasta el 10 de diciembre.
En el Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social (Iafas) continuará José Spinelli y en el Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV), estará Alfredo Francolini, otro concordiense.
El Consejo General de Educación (CGE) lo conducirá José Luis Panosso, intendente de Chajarí. No es lo único que le tocó al departamento Federación. A la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) fue Juan Javier García, antecesor de Panosso en el Municipio. La amistad entre coterráneos no estaría en su mejor momento.
El Ministerio de Comunicación y Cultura, que estuvo a cargo de Pedro Báez, se dividió en dos secretarías. A cargo de la prensa estará Maricel Brusco, uno de los pocos lugares en el que se impuso la continuidad. Las políticas culturales dependerán de Faustino Schiavoni, que viene de la UEP. Ambos estarán bajo la órbita de Kueider.
A la presidencia de la Cámara de Diputados, Urribarri se llevó dos hombres de confianza: Nicolás Pierini; como secretario; y Sergio Cornejo, como prosecretario.
Bahillo debió conformarse con la presidencia del bloque, aunque también pudo colar al secretario de Gobierno, Germán Grané.
En el Senado Bahl tendrá como secretario a Natalio Gerdau, ex senador de Gualeguaychú y cercano a Bahillo; y a José Kramer , como prosecretario. Éste último es próximo al vicegobernador.
En el medio de la tensión por la designación de Mauro Urribarri pasó desapercibido el nombramiento de Adrián Fuertes en el Ministerio de Turismo. El ex intendente de Villaguay y ex candidato a gobernador por el Frente Renovador fue uno de los más duros opositores a Urribarri el último año y medio. Al gobierno llegó con Bordet.

