Dos son los candidatos del oficialismo formalmente lanzados para la intendencia de Paraná. Uno de ellos es José Carlos Halle. Lo ha manifestado y camina la ciudad con las intenciones de pelear en una interna. El otro es Leonardo Centurión. No lo ha dicho, pero también hace lo suyo y confirmó sus pretensiones a su grupo.
El ex intendente reúne su tropa semanalmente en su bunker de calle Belgrano. Algunos de sus encuentros contaron con presencias de la primera plana política. Estuvieron los ministros de Gobierno y Comunicación, Adán Bahl y Pedro Báez; y también legisladores nacionales como Sigrid Kunath.
A las reuniones con su tropa, Halle le suma recorridas barriales y clubes locales. En su sitio oficial de Facebook muestra “logros” de su gestión y aprovecha a postear iniciativas de su esposa: la diputada Rosario Romero. Prefiere no dar nombres de militantes o punteros con los que se junta para no exponerlos a alguna represalia. Sus viejos aliados, los legisladores provinciales Hugo Vásquez y Rubén Almará, no están en su círculo de contactos.
Su férrea oposición a Blanca Osuna –dicen con cierta ironía cerca de él – lo ha acercado a dirigentes solanistas. Creen que Julio Solanas seguramente querrá poner un candidato para la Municipalidad, pero lo cierto es que por ahora no aparece nadie. Con José Cáceres, otro mosaico de la latente interna peronista local, la relación es buena. El vicegobernador es otro de los que suena para el lugar que quiere Halle. No ha dicho nada.
El ex jefe comunal, que peleó por su reelección en 2011 con la lista de Jorge Busti, se entusiasma con encuestas que le muestran. Si bien no cree que haya datos precisos sobre una posible intención de voto por la lejanía de las elecciones, se ilusiona con su imagen positiva que estaría arriba del 50 por ciento. Siempre según datos que manejan en su entorno.
Entre las ventajas que tiene Halle en la larga carrera es que haber sido intendente lo exime de la tarea de instalar su figura.
Desde abajo
Centurión es otro de los decididos a dar la pelea por el Municipio. No lo dice abiertamente porque es muy pronta su salida de la gestión de Blanca Osuna, en la que se desempeñaba como secretario de Medio Ambiente.
Con la nueva planta de residuos como bandera, el joven dirigente camina los barrios hace unas semanas. Estuvo en Rocamora, Maccarone y Bajada Grande. Sus recorridas las divide en dos partes: encuentros en seccionales y casas de familia. En una de sus visitas fue recibido por empleados de la Terminal de Ómnibus. Mantiene reuniones con solanistas y conversaciones con Daniel Ruberto.
Centurión también cuenta con una cobertura política en materia de organización. Es el referente local de la agrupación La Victoria, con desarrollo en varios departamentos de la provincia. El espacio aglutina a una camada de dirigentes jóvenes en los que se enrola Lautaro Schiavoni (hijo de Faustino) y Carlos Scelzi (hijo de Carlos), por citar algunos.
El joven dirigente también mira encuestas. En una de ellas observó un dato y se entusiasmó: el 92 por ciento de los consultados elegiría a “un dirigente nuevo”. Sabe que la su batalla más dura será instalar su nombre. La gestión municipal le ha tributado en ese aspecto. Aparte de la actividad política tiene para explotar su emprendimiento vitivinícola y su pasado rockero que podría volcarlo a la campaña.
Halle y Centurión coinciden en dos cuestiones: la primera es que no es necesario tomar partido por algún precandidato a nivel provincial por la sencilla razón que aún nadie podría afirmar que haya una interna para suceder a Sergio Urribarri; la segunda, es que no ven a Blanca Osuna dando la interna.
Hace unas semanas- según reveló Página Política – la intendenta juntó a su equipo y otros dirigentes de Paraná y les hizo saber que buscaría la reelección. Una vez trascendido ese encuentro, la jefa comunal fue entrevistada en algunas radios y evitó hablar de candidaturas. Adujo que no era momento para ventilar aspiraciones.

