El Día de la Lealtad en el peronismo es una de las tantas consignas que a lo largo del tiempo y procesos cambia, se manipula o se interpreta con medias verdades. El radicalismo, el otro partido histórico, también tiene el testamento de Leandro Alem que suele ser vapuleado: que se rompa pero que no se doble.
A una semana de la veda electoral, el peronismo entrerriano no tiene la posibilidad de desenfundar la parte de la marcha “todos unidos triunfaremos”. En esta contienda va en tres listas. Las que encabezan Adán Bahl y Guillermo Michel; Carolina Gaillard y Paola Rubattino; y Héctor Maya y Gustavo Guzmán. Emilio Martínez Garbino hace años que no reporta al PJ y en las últimas elecciones apoyó la candidatura de Rogelio Frigerio. De hecho, dirigentes radicales que se niegan a votar en blanco están viendo en el gualeguaychuense la posibilidad de poner un tilde.
El 17 de octubre tendrá epicentro en Paraná, donde el peronismo retuvo la Intendencia. Los candidatos de la 501 – la versión oficial del partido- no estarán presentes en la jornada que se desarrollará en la sede de calle 9 de Julio a partir de las 19 y en la que se esperan militantes de los 18 circuitos, según garantizó el presidente del PJ a nivel local, Jorge “Kinoto” Vázquez. “Sentaremos posición respecto a la lista 501, en la que creemos que es el punto de partida para reconstruir el movimiento para los tiempos que vienen”, dijo a Página Política.
Los candidatos estarán, precisamente, donde el peronismo perdió la Municipalidad por una interna inaudita que terminó con la apertura de urnas en la Justicia Electoral. Culpables: Gustavo Bordet y Adán Bahl. Gobernador y elegido a sucederlo decidieron que sea a partir de una contienda de la que surjan los candidatos locales. La crítica recurrente: eso se debió ordenar. ¿Cómo?
Nada ha sido más eficaz en los últimos 20 años en el peronismo que el dedo. Nada. Por lo menos hasta que los hechos demuestren que el gana conduce y el que pierde acompaña. ¿Era esta instancia propicia para un nuevo intento? Imposible saberlo.
Se le adjudica a esa derrota concordiense la causante del triunfo de Frigerio en la provincia, pero se pasa de largo que el PJ iba a camino a perder por 15 o 20 puntos si la elección era desdoblada. Las decisiones emocionales e identitarias del electorado se siguen rigiendo por el paradigma peronismo – antiperonismo. Esto se puede certificar con apenas repasar las narrativas de campaña y en la suma de todos los votos que obtuvo Frigerio que en la interna había obtenido Pedro Galimberti. Esa lealtad no sucede en el peronismo. El 26 de octubre este escenario binario será medido con más precisión que hace dos años. El Gobernador lo simplificó cuando se alió con La Libertad Avanza.
Fuente: Página Política



