Algunos legisladores entrerrianos temen verse obligados a interrumpir sus vacaciones. En la oposición no descartan que a mitad de enero surja algún nuevo tratamiento exprés a pedido del Ejecutivo, al modo de lo ocurrido a fin de año con la reforma tributaria. Pero ahora con un tema con tanta o más resistencia: tocar la edad jubilatoria para achicar el déficit de la caja provincial.
Dentro de las filas del oficialismo no descartan nada. Aunque es posible hallar quien se esperanza con un tratamiento más racional para tamaño ajuste: “La idea es primero hacer una suerte de ronda de consultas en base a un proyecto, ojalá que sea así y no como con la tributaria, porque sería sumar conflictos absurdos”, razonó ante Página Política, en estricto fuera de registro, un legislador alineado con el Gobierno.
En la oposición afirman que dentro de la tropa oficialista, que en diciembre levantó la mano sin saber muy bien qué cosa votaba, quedaron heridos por una reforma tributaria que se resolvió en una mesa demasiado chica. “Para sacar un tema como el de la Caja, van a tener que arreglar sus problemas internos”, opinó un diputado radical, puesto a comentarista político.
Frente a la consulta de Página Política, dentro de las filas del oficialismo se confirmó que el proyecto está en carpeta para ser tratado. “En diciembre ya estaba armado un proyecto cuando se impulsó la reforma tributaria y el gobernador decidió primero charlar con los gremios, someterlo a su consulta previa”, dijo una de las tres fuentes consultadas por este medio.
Algunos puntos
La reforma consiste, centralmente, en el aumento de la edad jubilatoria, para llevarla de 57 a 60 años en las mujeres y de 62 a 65 en los hombres.
Se asegura que no se toca el 82% pero, en cambio, se eliminan algunas facilidades, como el tres por uno que se aplica cuando se exceden los años de aportes. Por ejemplo: actualmente, una mujer con 33 años de aportes puede compensar los tres años que le sobran por uno de edad, con lo cual en lugar de jubilarse a los 57 se jubila a los 56 años. Ese tres por uno no existe en otros regímenes, es propio del entrerriano.
También se pretende sumar años de antigüedad en algunos regímenes especiales. Se busca evitar, por caso, que un policía se vaya con 20 años de servicio, a los cuarenta y pico de edad, cuando el sentido común indica que, si se cree que ya no reúnen condiciones para estar en la calle, podrían seguir desarrollando tareas administrativas o docentes. Más aún: se hace notar que todos los retirados siguen trabajando en empresas de seguridad. “Es un disparate, es un régimen que permite que se vaya el agente cuando se está terminando de formar, un régimen con mucho volumen de gente y con pocos aportes. Por 20 años de aportes, tenés que sostener al policía 40 años de jubilación, porque ahora llegar a los 80 es muy común”, explicó un diputado.
El sistema docente, en cambio, no se tocaría. Los ajustes vendrían por el lado de asegurar que los suplentes sean menos, que se establezcan porcentajes. Se trata más de una acción de control que de una reforma legislativa; en todo caso, de instrumentar aspectos como el sistema de control que se aprobó junto con la reforma tributaria.

