Ante la consulta de Página Política, se explicó que en las últimas dos semanas se hicieron refacciones en el frente de la vieja casona: pintura y revoque plástico.
Empleados del partido dijeron que de modo insistente “venía gente que empujaba la puerta” para ingresar a la sede de calle 9 de julio, desarmando cada dos por tres el protector plástico con que se protegió el pórtico y las ventanas.
Hubo que plasmar un contundente “no pase”, en mayúsculas, mientras duraron las obras que implicaron, también, la restauración de la pared. Bien alto, se apoyaba el inmenso cartel del Partido Justicialista, que a lo largo de años cruzó media calzada.
“Se decidió retirar el cartel. No se va a volver a poner porque incumplía la ordenanza vigente de contaminación visual. No han quedado carteles en toda la cuadra. Como mucho tenía que tener 50 centímetros el cartel”, hizo notar quienes hacían el trabajo.
A partir de ahora, se identificará el local partidario con una placa discreta.





